El milagro del Breogán: de casi desaparecer a liderar la LEB Oro. La intrahistoria

Octubre 21, 2016

¿Lo compartes?

“La situación del club económicamente era muy complicada, nadie daba un paso adelante y ante las posibilidades de que el club pudiera desaparecer me pudo el corazón y me enrolé junto a las personas que están conmigo en el consejo para formar parte del mismo. En la reunión posterior al Consejo de Administración -cuando decidimos dar los cargos- mis compañeros decidieron que fuese yo el Presidente y asumí la responsabilidad”.

Viajamos hasta la fría y lluviosa Lugo y allí nos recibe un señor con una sonrisa de oreja a oreja, su nuevo rostro esconde un sufrimiento que le tuvo apenado durante el verano por la grave situación en la que se vio uno de los pilares de su vida, el Club Baloncesto Breogán. Hablamos de Jesús Lazare, ‘Suso’ para los amigos, quien desde el pasado 23 de agosto es nuevo Presidente del conjunto lucense que milita en la LEB Oro. Él cogió el cargo en uno de los momentos más delicados en la historia del club, pues durante el período estival la espera fue eterna para sus aficionados y los rumores que aparecían en la prensa dejaban ver la posibilidad de que un mítico del baloncesto español desapareciese del mapa. De hecho, hace un mes y medio, el 1 de septiembre, el equipo breoganista no contaba ningún jugador para la nueva temporada y en diez días ya tenía los primeros partidos de pretemporada. Tocaba montar un equipo a contrarreloj y la configuración comenzaba con la incorporación de un experimentado entrenador en la categoría como Natxo Lezkano.

natxo

“Fue fácil dar el sí quiero al Cafés Candelas Breogán”, asegura el propio Lezkano. Suso afirma que fue el entrenador, junto al cuerpo técnico y director deportivo, el encargado de juntar a un equipo que ahora, tras cuatro jornadas disputadas, presume de ver en el punto más alto de la clasificación en la LEB Oro. Es decir, de casi desaparecer a finales de agosto a mandar en la división de plata del baloncesto español a mediados de octubre. Una especie de milagro que al mismo entrenador tiene sorprendido: “Claro que sí, no es normal esto… no estaban todos los jugadores durante la pretemporada y hasta pasadas las cuatro primeras jornadas no hemos podido cerrar la plantilla. La química del equipo es muy buena, hemos estado trabajando mucho desde el primer día (sobre todo en ataque), creíamos en esto y ahora solamente queda seguir trabajando para mantenernos arriba mucho más tiempo”.

¿Y cómo puede ser fácil dar el ‘sí quiero’ a un equipo que abre el mes de septiembre sin ningún jugador en la plantilla?

“Hablé con la nueva directiva, me contaron el proyecto y acepté sin dudas. Insisto en que fue muy fácil. El Cafés Candelas Breogán es un equipo histórico en el baloncesto español y el más grande de la LEB Oro, es un equipo que a cualquier entrenador le apetecería entrenar y yo tuve una oportunidad que difícilmente se podría rechazar. Es un proyecto de construcción, el club -a pesar de su historia- tiene entre sus propósitos principales el de seguir creciendo y además me transmitieron mucha ilusión. Era consciente también de la ciudad a la que venía, Lugo respira baloncesto y yo me considero un hombre de baloncesto”, admite Natxo.

Y así es. Llegamos a Lugo y -a pesar de contar también con el equipo de fútbol de la ciudad en segunda división- se respira baloncesto en cada uno de sus rincones. Entras a un bar cualquiera y encuentras la bufanda del Breogán, paseas por la ciudad tranquilamente y tropiezas con la siempre fiel marea celeste, que sale de casa paseando el azul por la ciudad y mostrando orgullo por ello. La gente entiende de baloncesto, se hace eco de los rumores que lee en la prensa, da su visión y jamás olvida el pasado. Recuerdan con ‘morriña’ aquellos años en que míticos jugadores como Pete Mickeal, Nikola Loncar o Charlie Bell defendían cada quince días el color celeste en el Pazo. Lugo tiene su encanto, es una ciudad que entre muchas cosas siente una fuerte pasión por el baloncesto y por el equipo de su ciudad, el Breogán. Entonces comenzamos a entenderlo todo, los continuos mensajes de verano y la preocupación tenían un sentido que únicamente entiendes si estás allí, con ellos… y es que si el Breogán se va, con él también se iría mucha gente.

Breogán y Lugo es sinónimo de amor por la pelota naranja.

El mismo Lezkano nos confirma haberse percatado también pronto de ese fuerte sentimiento. El ‘coach’ está feliz, no solamente por las cuatro victorias conseguidas sino también por las sensaciones que hasta la fecha está causando el equipo. Breogán tiene en ‘Lobito’ Fernández y Josep Franch una de las mejores parejas de bases de la liga, en Salva Arco, Rafa Huertas, Jonathan Gilling, Sergi Quintela (y ahora también Jorge Romero, que llega como temporero) un perímetro que combina desparpajo y liderazgo y en Michael Fakuade, Geramipoor, Iván Cruz y el recién aterrizado Matt Stainbrook uno de los juegos interiores más dominantes de la liga. Y todo esto yendo a contrarreloj, empezando a anunciar jugadores en septiembre y construyendo un equipo para empezar la temporada en apenas dos semanas. La plantilla -insistimos- es de las más prometedoras de la liga, de las que están llamadas a ocupar los puestos punteros de la clasificación a final del curso…

“Con los objetivos somos muy cautelosos desde el 1 de septiembre”, explica el entrenador Natxo Lezkano. El comienzo ha sido bueno pero no deja de ser eso, el comienzo. “Hay que seguir trabajando, tenemos todavía margen de mejora y nuestra ruta tiene que ser la de ir día a día, sin pensar dónde estaremos y centrarnos únicamente siempre en sacar adelante el próximo partido. Como diría el Cholo Simeone, ir partido a partido. Ese es nuestro objetivo”, añade.

Suso comparte palabra tras palabra lo explicado por su entrenador. Él, además de disfrutar desde su posición del equipo de sus amores, tiene otro desafío: el de conseguir sanear el club, intentar que el Breogán quedé limpio de deudas a final de temporada y que los accionistas puedan entrar libremente sin tener problemas de desequilibrio presupuestario. Y claro, seguir captando gente, este año el Breogán cumple 50 años y que el Pazo sea una fiesta cada quince días es algo primordial para la directiva celeste.

Estuvieron apunto de desaparecer y hoy lideran la LEB Oro. Sus aficionados sueñan con un regreso a la Liga Endesa pero hasta la fecha no quieren hablar de ello, saben que hay que ir paso a paso como dice su entrenador pero, después de un verano de mucha tempestad, ha llegado la calma al club lucense. El Breogán siempre se levanta.