[Lo mejor de 2017] ¿Quiénes vienen pisando fuerte? Los mejores cadetes nacionales, por Víctor Belinchón

diciembre 29, 2017

¿Lo compartes?

Artículo publicado el 25 de marzo de 2017

Generación 2001, una de las más prometedoras del panorama nacional. Los ya cadetes de segundo año que tan buenas sensaciones han conseguido transmitir en torneos amistosos con la selección nacional. Este próximo verano tendrán el bonito reto de igualar a la generación del 2000 y repetir hazaña en el Europeo sub-16 que tendrá lugar en Montenegro del 11 al 19 de agosto.

Para esta importante cita en Podgorica, ¿con quién contará el seleccionador David Soria? Estos son, según Víctor Belinchón, los grandes proyectos nacionales de la generación 2001.

Golden Dike: Cada vez es mejor jugador. Ha pasado de ser un jugador a ser desequilibrante gracias a su superdotado físico, superior a los chicos de su edad… a ser un pívot que entiende mejor el juego y con amplia variedad recursos cerca de canasta que le convierten en un jugador muy difícil de defender en su categoría. Es fuerte, tiene buen cuerpo, es listo, rápido, no bota nada mal el balón y para su tamaño es muy buen pasador. ‘Gody’, como es reconocido entre su entorno más cercano, no ha parado de crecer desde su llegada al Real Madrid y hoy por hoy es una de las grandes promesas de la cantera blanca. En su palmares hay ya una medalla dorada conseguida el pasado verano con la selección española sub-16. Un muy buen proyecto de jugador interior al que todavía le queda mucho camino pero que parece ir por la dirección correcta.

Jaime Pradilla: El pívot que cualquier entrenador querría en su equipo. Made in Basket Zaragoza. Es un interior con buena altura y cuerpo, que tiene la cabeza para entender el juego como si de un base se tratara y a que a sus virtudes conviene añadir la de que cada vez es más regular en el lanzamiento de media-larga distancia. Un multiusos. Tiene mucha facilidad para sumar en distintas facetas, cuenta con amplitud de variantes en ataques para terminar anotando y defensivamente es un jugador muy seguro, fuerte a la par que intuitivo. Su notable capacidad reboteadora y juego de espaldas a canasta le convierten en uno de los mejores interiores de su generación a nivel europeo. Estará en Brooklyn para jugar el Jordan Brand Classic.

Oier Ardanza: La suerte no le está sonriendo desde su llegada a ‘Can Barça’ el año pasado pero nadie puede dudar de su talento. Es un proyectazo. Un base que supera los 1.95 metros de altura, veloz, con buen dominio de balón y un instinto anotador que le convierte en un jugador sumamente peligroso desde situaciones de uno contra uno. Su capacidad para dirigir el juego y visión le convierten en uno de los mejores en su puesto de su generación. Estuvo en el Jordan Brand Classic de Barcelona… pero nuevamente se ha vuelto a lesionar y estará apartado de las pistas (como mínimo) las próximas seis semanas.

Héctor Alderete: Una de las grandes promesas de las categorías inferiores del Movistar Estudiantes. Un alero con privilegiada altura y envergadura, rápido y con un instinto anotador poco habitual en jugadores de tan temprana edad. Cada vez es un jugador más completo, viene mejorando mucho en el juego sin balón y cada vez entiende mejor el baloncesto. Es listo a la par que intuitivo, buen reboteador, muy móvil cerca del aro (antes era interior) pero todavía peca de irregularidad en el lanzamiento de media-larga distancia.

Borja Fernández: Un jugador que siempre conviene tener muy presente. Está abandonando la posición de ala-pívot para asentarse la de alero, es un jugador fuerte, con notable capacidad para capturar rebotes y con muchas variantes que le convierten en un jugador peligroso en ataque. Puede llevar al ‘3’ al poste y ahí es letal en el juego de espaldas a canasta, sabe jugar de cara y técnicamente está creciendo de forma destacada (aunque bien, el manejo de balón no es su mayor virtud). Entre otras cosas, conviene destacar de él su seguridad en el lanzamiento desde media-larga distancia a pie firme.

Jorge Viejo: Uno de los jugadores más completos de esta generación. El líder silencioso del cadete del Real Madrid. Un escolta de notable capacidad atlética y un innato talento que le caracteriza. Letal desde la larga distancia, puede anotar a pie firme, saliendo de bloqueos o ser él quien se genere sus propios tiros gracias a su buen manejo de balón e inteligencia sobre la pista. Es un jugador de un perfil muy similar al de Santiago Yusta, muy versátil, peligroso en el juego a transición y del que sus entrenadores siempre han destacado su enorme capacidad de trabajo y ganas de aprender. Estuvo en el Jordan Brand Classic de Barcelona.

Santiago Aldama: Proyectazo. Le querían los grandes clubes nacionales pero él ha preferido no moverse de Las Palmas de Gran Canaria y sigue jugando para el Canterbury, su colegio. Excelente atleta y sumamente ágil, capaz de encestar en catch and shoot, saliendo de bloqueos, en movimiento o desde el dribbling. Mortal con los pies fijos. Muy productivo cuando llega al aro gracias a su notable capacidad atlética, que junto a su buen manejo de balón le convierten en un jugador muy difícil de defender en situaciones de uno contra uno. Lo mejor de él es su carácter, es un jugador tremendamente competitivo y sumamente peligroso en los finales apretados. De esos que gustan a los entrenadores tener en su equipo porque necesita la adversidad para jugar su mejor baloncesto. Defensivamente está lejos de ser un especialista, pero es capaz de producir un impacto positivo cuando se lo propone.

Tom Digbeu: Nacido en Barcelona, criado en Alicante y ahora reconocido como uno de los grandes proyectos de las categorías inferiores del FC Barcelona Lassa. El hijo del mítico Alain Digbeu juega en la posición de alero y destaca por su superdotada capacidad atlética, impropia en jugadores de tan temprana edad. Tom es un eficiente a pie firme (cada vez más regular desde el triple), muy veloz y tremendamente peligroso en el juego a transición. Defensivamente es un jugador que destaca por su inagotable actividad e intensidad, lo que le convierte en el prototipo de jugador que cualquier jugador querría en su equipo. Al igual que Jaime Pradilla, también estará el próximo mes de abril en Brooklyn jugando el prestigioso Jordan Brand Classic.

Usman Garuba: El mejor jugador de esta generación y, tal vez, el pívot más dominante que jamás haya tenido el baloncesto español en categoría cadete. El jugador nativo en Madrid y residente en Azúqueca de Henares es una de las grandes promesas del Real Madrid y del panorama nacional. Ya no es solamente ese interior que se mostraba imparable gracias a su dotada altura y privilegiado físico, ahora se trata de un ‘cinco’ que sabe botar (y bien) el balón y capaz de ser él mismo quién distribuye el juego desde posiciones interiores. Buen pasador, un seguro de vida en tareas reboteadoras y sigue mostrándose imparable cerca del aro. Importante resaltar su mejora en el juego de cara a canasta, es capaz de sacar al defensor de la zona y generarse él mismo su propia acción. Él y Golden forman una pareja interior de ensueño en el cadete madridista. Y recuerden: el año pasado, siendo infantil (Usman todavía es 2002), fue el MVP del Europeo sub-16 que ganó la selección nacional.