El FC Barcelona Lassa, a semifinales. Las 5 claves de su triunfo ante el Baskonia en la Copa del Rey

febrero 16, 2018

¿Lo compartes?

FC BARCELONA LASSA, 94 – BASKONIA, 90

Heurtel, de dulce

El francés es ángel o demonio según el día, a veces es incluso ambas cosas en un mismo partido. Pero siempre es muy resolutivo y se deja notar cuando está inspirado. Y ante Baskonia lo estuvo. Firmó 20 puntos y 9 asistencias, para 27 de valoración, apareciendo en momentos importantes y no siendo castigado por Pesic en otros instantes en los que pudo haberlo sentado (cometió 6 pérdidas). Fue determinante creando sus propios puntos pero sobre todo castigó una y otra vez a la defensa, tanto cuando dividó la zona abriendo para los tiradores como cuando decidió alimentar a los interiores del Barça en el juego de 2×2 tras pick&roll.

Recuperó un balón clave en el último minuto:

Beaubois, un comodín insuficiente

El exterior galo del Baskonia protagonizó un dato asombroso. Con él en cancha (28 minutos), su equipo trituró al Barça (+19). Sin embargo cada vez que descansó los parciales en contra fueron rotundos. Sin él en cancha (12 minutos), el Barça le sacó 23 puntos de diferencia al equipo de Pedro Martínez. Verdaderamente impresionante como termómetro. Jayson Granger no tuvo su día en la dirección y el cuadro vasco sufrió enormemente sin Beaubois asumiendo la responsabilidad. Anotó 22 puntos y repartió 3 asistencias, pero su equipo no halló supervivencia alguna sin él. Cada vez que pisó el banquillo, los vitorianos se vinieron abajo.

Beaubois estuvo sensacional creándose sus propios tiros:

Oriola vs Shengelia, un espectáculo

Hubo un duelo magnífico en el puesto de cuatro, entre Pierre Oriola y Toko Shengelia. El georgiano sumó 30 puntos y 5 rebotes, para 40 de valoración, estando prácticamente imparable en ataque (7/11 en tiros de campo y 15/17 en tiros libres). Esos 40 de valoración no se veían en la Copa desde la final de 2015, cuando Tomic lo logró ante el Real Madrid. Pero enfrente Shengelia tuvo batalla, porque Oriola fue (a su forma) también decisivo. Aportó 14 puntos y 7 rebotes en la estadística simple pero su importancia para el Barça estuvo mucho más allá. Fue una permanente vitamina en cancha, tanto ayudando en defensa como castigando en transición, ganando siempre la partida a los hombres altos del Baskonia a campo abierto, además de dar un plus de energía y carácter ganador en cancha que se transmitía en el lenguaje corporal de los suyos. Oriola fue muy importante la primera mitad y en el inicio de la segunda.

Oriola, siempre a plena intensidad:

Shengelia también estuvo activo atrás y dejó una de las jugadas más espectaculares del duelo:

Sin rebote de ataque ni transición, Baskonia estuvo atrapado

Entre Shengelia (30 puntos), Beaubois (22) y Timma (17) sumaron 69 puntos. Pero Baskonia apenas pudo vivir a campo abierto, una de sus señas de intensidad. Y tampoco pudo castigar al Barça en los tableros, careciendo de segundas oportunidades. Los de Svetislav Pesic se hicieron fuertes en los aros, especialmente en el propio, en el que capturaron el 84% de los rebotes. Eso les facilitó correr y manejar el encuentro, algo que no pudo hacer el Baskonia, con más problemas en su rebote defensivo e incapaz de producir contraataques (sólo 5 puntos) ni generar escenarios de partido que le permitieran dominar el ritmo. Los vascos tuvieron tres individualidades resolviendo en ataque pero el Barça controló casi siempre el ritmo.

Orden ofensivo y buenos tiros

Heurtel (9 asistencias) y Ribas (8) repartieron los mismos pases de canasta que todo el Baskonia. El Barça controló bien el tempo y supo generar buenos tiros en la mayoría de sus ataques. Sus bases estuvieron incisivos en el juego de pick&roll y fueron capaces de crear buenas situaciones ofensivas, tanto para castigar dentro (sobre todo los dos primeros dos cuartos) como para ir sirviendo de opciones a los tiradores. A pesar de no brillar en el acierto exterior (9/26 triples), el Barça atacó bien y por ahí comenzó a adquirir calma para gobernar el juego. Además, el compromiso de todos corriendo hacia atrás cuando Baskonia recuperaba el balón, limitando las canastas fáciles, complementó esas buenas decisiones ofensivas.

Los jugadores del Baskonia regresaron a la cancha tras el partido, para agradecer el apoyo a sus aficionados: