Doncic lidera al Real Madrid, que jugará la final de Copa. Las 5 claves de su triunfo ante el Iberostar Tenerife

febrero 17, 2018

¿Lo compartes?

Iberostar Tenerife, 59 – Real Madrid, 77

El embudo condena al Iberostar

Cuando nada entra desde el exterior, el ataque se acaba volviendo casi irrespirable. Iberostar Tenerife comenzó castigando la pintura (14 puntos ahí en los primeros diez minutos, en los que mandó 19-11), tuvo a sus cincos en dobles dígitos de anotación (Vázquez firmó 16 puntos y Tobey 14) y fue capaz de castigar la defensa interior madridista, algo nada fácil con Tavares enfrente. Pero su porcentaje al triple (2/21) resultó una losa insalvable. Lo fue porque a medida que pasaban los minutos el Real Madrid fue ajustando atrás, ofreció más espacio en los bloqueos, cerró los caminos al aro… y en la segunda parte apenas concedió 21 puntos, con los canarios teniendo enormes dificultades en sus ataques posicionales. Con tan escaso flujo ofensivo, competir se hizo muy complicado para los de Katsikaris, que acabaron asfixiados por su embudo con el tiro.

Doncic, determinante

El esloveno está a un nivel altísimo. Y su rutina pasa ya por marcar diferencias. Cerró las semifinales con 17 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 4 recuperaciones y 28 de valoración en 27 minutos en cancha. Su +- fue también el más alto del encuentro (+21 para los de Laso con él en pista). Fue capaz de aportar en cada faceta del juego y sobre todo descongestionando puntualmente los ataques de su equipo, demasiado entregado al triple o al uno contra uno gracias a la excelente labor defensiva del Iberostar durante diferentes tramos del duelo. El Real Madrid no estuvo lúcido en ataque y erró múltiples tiros de tres librados, sobre todo al inicio del choque, pero encontró en su joven estrella un faro fiable para resolver en la segunda parte.

Rudy y Vázquez, otra juventud

Cada uno en un bando, ambos muy resolutivos. Rudy Fernández se encuentra bien físicamente y cuando eso sucede se convierte en un jugador clave para su equipo. Por su experiencia, por su actividad e inteligencia atrás y por su talento ofensivo. El balear anotó 13 puntos, recuperó tres balones y fue básico en la gran segunda mitad de su equipo. El Iberostar Tenerife también tuvo a su viejo rockero y es que Fran Vázquez estuvo sensacional, anotando 16 puntos y perforando la pintura del Real Madrid durante los tres primeros cuartos. Fiable lanzando desde la media distancia y dinamita jugando por encima del aro, hizo daño a los madridistas. Pero su perímetro le ofreció muy poco aire.

Un parcial para enterrar el encuentro

Fueron apenas cuatro minutos y medio pero reventaron la igualdad. Con 49-50 en el electrónico, a dos minutos y medio del término del tercer cuarto, el Real Madrid comenzó un parcial que detonó el encuentro. Fue un 0-14 desde ahí y hasta el tiempo muerto canario a los dos minutos de haber empezado el último período. El 49-64 (min.32) fue ya imposible de levantar, todo un mazazo moral ver una desventaja tan grande en un duelo con tan baja anotación. Iberostar acabó pagando su falta de oxígeno en ataque y en una racha fulgurante de anotación el Real Madrid encarriló su triunfo.

Sin asistencias… también se puede ganar

Un dato muy llamativo dejó la primera semifinal copera. El Real Madrid se llevó el triunfo, anotó 77 puntos… y repartió sólo cinco asistencias. Todas además del mismo jugador, Luka Doncic. Nadie más en el equipo de Laso fue capaz de firmar un solo pase de canasta en todo el encuentro, según la estadística del duelo. Es la primera vez en 18 años que un equipo reparte cinco asistencias y gana su duelo copero, desde que el Pamesa Valencia lo lograse ante el Unicaja en el año 2000. En los primeros treinta minutos, de hecho, el Real Madrid sólo había dado tres asistencias. Iberostar Tenerife repartió dieciocho, más del triple, y acabó perdiendo. A pesar de detener la circulación de balón del rival, los madridistas cerraron su decimocuarto triunfo seguido en el torneo copero. Y van este domingo en búsqueda del que sería su quinto título consecutivo.