La opinión de David Carnicero: El hijo de LaVar Ball. El hermano de LaMelo y LiAngelo

noviembre 7, 2017

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8,8pts, 6,7 rebotes, 6,6 asistencias. 31% TC. 25’6% T3. Estos números resumen las peores primeras tres semanas de un aspirante a Rookie del año. Del jugador al que su padre proclamó casi como el nuevo mesías.

No son malos números para un debutante, pero para nada son los números de la super estrella del futuro, del base que iba a batir todos los récords y a liderar a los Lakers en su proceso de reconstrucción.

Pero las estadísticas de Lonzo Ball en sus primeros diez partidos en la NBA aún son peores si desnudamos sus medias y las separamos de su único gran partido, cuando le hizo a los Suns 29 puntos, 11 rebotes y 9 asistencias. En los 9 partidos restantes 6’2 ptos 6 rebotes y 6’4 asistencias con un 25% de acierto en tiros de campo y menos del 20% en triples. En 10 partidos solo ha anotado 20 tiros y ha visitado 13 veces la línea de personal, y eso que juega 33 minutos por partido…¡¡¡de los que sólo ha metido 7!!!!!

A este arranque de temporada de Lonzo, le podemos llamar el Rookie Ball, algo así como estrellarse a la primera de cambio.

Si la temporada NBA fuera el Tour de Francia, Lonzo Ball ya no estaría luchando por la general. El hijo de LaVar está descolgado del pelotón y va perdiendo una minutada en el primer puerto de la primera etapa de montaña. Pero por suerte para él la temporada es mucho más larga que un Tour, y Lonzo tiene tiempo para la remontada.

Pero que se ande con cuidado porque aún puede llegar el tío del mazo, porque en primavera espera otro muro, y ese sí que sacude a todos los novatos, el Rookie Wall.

Eso sí, sus zapas a 500 pavos. De locos. Big Baller Brand.