La consulta del fisio: ¿Cuándo poner frío y cuándo poner calor en la práctica deportiva?

septiembre 7, 2017

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portada-facebookPor Clínica Fisiosesto (@fisiosesto)

¿Frío o calor? Seguro que más de uno y una os habéis hecho esa pregunta porque os han recomendado para la misma lesión las dos cosas. Vamos a explicar las diferencias entre la aplicación de frío y calor y los beneficios de cada una de ellas.

Frío: mediante bolsas de hielo o bolsas de guisantes congelados, incluso barreños de agua fría con un montón de cubitos de hielo. El frío produce una vasoconstricción de los capilares sanguíneos, es decir haría que llegue menos sangre a los tejidos y se drene parte del líquido. Por lo tanto es antinflamatorio y analgésico.

La aplicación de frío es muy útil cuando se producen traumatismos, golpes, esguinces ya que como hablamos antes va a disminuir el proceso inflamatorio y va a ayudar a controlar el dolor. En el caso de los tendones y su patología, si nos encontramos con una tendinitis en fase muy aguda y con inflamación es muy útil.

En cuanto a la aplicación hay que ponerlo siempre con un paño o algún tejido que haga de barrera ya que la aplicación directa puede producir quemaduras en la piel. El tiempo de aplicación varía dependiendo de los autores, hay quienes recomiendan 10,15 y hasta 30 minutos. A partir de los 30 minutos se producirá el efecto contrario. Dejar descansar un par de horas o el tiempo necesario hasta que la zona recupere su temperatura y volver a aplicarlo.

La recomendación es que notéis el frío para beneficiarios de sus efectos, sin llegar a quemaros y no excedáis los 30 minutos siempre que busquéis una respuesta antinflamatoria.

Los más críticos con la terapia de frío dicen que el descenso de la temperatura es muy superficial y no llega a los tejidos afectados como tendón o ligamento. No obstante y simplemente por su efecto analgésico siempre es recomendable.

Calor: mediante bolsas de calor, sacos o manta eléctrica. El calor produce vasodilatación, por lo tanto llegará más sangre a los tejidos, es muy útil para repararlos. También es analgésico. Es especialmente recomendable para las contracturas musculares, en la que hace que llegue más sangre al músculo y este pueda contraerse y estirarse mejor. En caso de tendinosis, degeneración de los tendones, es recomendable para que llegue más sangre al tendón y este se repare.

El tiempo de aplicación es el mismo que el hielo, entre 10 y 30 minutos, siempre protegiendo la piel mediante una prenda, gasa o algo que impida que haya contacto directo y se queme la piel. El tiempo de descanso parecido ya que en el caso de las contracturas hay que evitar que la zona tratada se quede excesivamente fría y empeore.

Resumiendo: cuando os deis un golpe, en general todos los traumatismos, tengáis una rotura de fibras en la musculatura, sufráis un esguince, bursitis o notéis dolor después de la actividad en las articulaciones, lo más recomendable es la aplicación de hielo. Cuando tengáis problemas musculares como contracturas o calambres, poner calor y en la patología tendinosa, mejor consultar en qué proceso estáis, si inflamatorio o crónico para utilizar la terapia correcta.

Os dejamos un link con más información sobre el hielo:

https://www.fisiosesto.com/single-post/2015/12/9/Fisioterapia-Deportiva-y-PRICE

Cualquier duda, podéis escribir a la dirección de correo fisiosesto@gmail.com