La consulta del fisio: dolor en la rodilla y baloncesto (I)

Enero 9, 2017

¿Lo compartes?

portada-facebookPor Clínica Fisiosesto (@fisiosesto)

Como bien sabéis el dolor de rodilla es muy frecuente en la práctica deportiva, especialmente en el baloncesto debido a la gran cantidad de impactos que sufren los jugadores al aterrizar tras los saltos. Un porcentaje muy alto de jugadores tanto profesionales como amateurs y aficionados que alguna vez hemos jugado al baloncesto hemos notado algún tipo de dolor en la rodilla.

Debido al gran número de estructuras que hay en la rodilla hay lesiones que tardan más en curar y otras menos. Vamos a explicar qué estructuras se suelen afectar más y qué podemos hacer por mejorarlas.

Estructura

La rodilla es la unión del fémur y la tibia además presenta la rótula, que sirve como polea y aumenta la fuerza y eficacia del cuádriceps. La rodilla además de los huesos, presenta meniscos, ligamentos y una capsula sinovial rellena de líquido sinovial para nutrir el cartílago que recubre los huesos.

Según la estructura que se lesione podremos encontrar:

Meniscopatías

Afectaciones de los meniscos articulares, los meniscos son unos fibrocartílagos que actúan como almohadillas entre el fémur y la tibia, las afectaciones de los meniscos suelen ser roturas de los mismos por alguna parte, producen bloqueos articulares. Suele ser necesario el tratamiento quirúrgico para  eliminar el tejido dañado.

Esguinces

Son afectaciones de los ligamentos de la rodilla, los ligamentos más importantes son el ligamento cruzado anterior, ligamento cruzado posterior, ligamento lateral interno y ligamento lateral externo. Recordamos que podemos clasificar los esguinces en 3 grados, la distensión y la rotura parcial son el grado 1 y 2 y la rotura total el grado 3. Los dos primeros con tratamiento rehabilitador de Fisioterapia y reposo salen adelante. El grado 3 es necesario pasar por quirófano para reconstruir el ligamento roto.

Condropatías

Alteraciones del cartílago, se dan en los huesos recubiertos de cartílago articular, fémur, tibia y rótula. Presentan 5 grados, en el que el 1 es un reblandecimiento del cartílago y en el 5 hay erosiones en el hueso subcondral. Las lesiones del cartílago son degenerativas, suelen acabar en quirófano en los casos más graves, pero mediante tratamiento, desde control de peso, reequilibrio de la musculatura y condroprotectores, se puede retrasar la evolución de la lesión y evitar la cirugía.

En las siguientes entradas explicaremos los tratamientos a seguir en cada lesión y tiempos de recuperación.