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La consulta del fisio: esguinces de tobillo, basket y ejercicios para rehabilitarlo

febrero 2, 2017

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portada-facebookPor Clínica Fisiosesto (@fisiosesto)

¿Quién no ha sufrido un esguince de tobillo? ¿Por qué es tan común esta lesión en el baloncesto?

El tobillo es la articulación dónde se unen el pie y la pierna, exactamente la forman los huesos,  peroné, tibia y astrágalo y posee unos potentes ligamentos laterales que limitan los movimientos laterales en los que se producen los temidos esguinces.

Estos ligamentos son laterales y según se encuentren fuera o dentro, reciben el nombre de ligamento lateral externo y ligamento lateral interno respectivamente. El ligamento lateral externo une el maléolo del peroné con el astrágalo y el calcáneo mediante 3 fascículos. El ligamento lateral interno, une el maléolo de la tibia con el calcáneo, astrágalo y navicular o  escafoides mediante 4 fascículos.

Cuando el pie dobla hacia dentro y queda apoyado la cara externa, la parte del quinto dedo o meñique, el ligamento afectado es el externo, cuando el pie se dobla hacia fuera y queda apoyado en la cara interna en la parte del dedo gordo el ligamento afectado será el interno.

Para más inri en posición de flexión plantar, es decir, de puntillas los ligamentos están más distendidos y son más vulnerables. Imaginaos en un deporte como el baloncesto con saltos, recepciones y giros, lo fácil que es lesionarse los ligamentos en este deporte. Joe Harris, Brandan Wright, Hassan Whiteside, Nikola Pekovic, Derrick Rose, Dragan Bender y DeMar DeRozan son actualmente los afectados por esta lesión.

Mediante ejercicios específicos se pueden fortalecer los ligamentos para prevenir los esguinces. Además de los ligamentos con los ejercicios se fortalecen los músculos de la pantorrilla, algunos responsables del mantenimiento de la bóveda plantar.

Los esguinces se clasifican en 3 grados, suelen afectar a uno o más fascículos, en traumatismos muy violentos pueden verse afectados todos los fascículos, es decir el ligamento entero.

Grado 1: distensión del ligamento, puede ir acompañado de inflamación.

Grado 2: rotura parcial del ligamento, va acompañado de hematoma, debido al sangrado de las estructuras afectadas y una importante inflamación

Grado 3: rotura total del ligamento. Más agudos los síntomas del grado 2 y se le añade la inestabilidad articular. Normalmente acaba en cirugía si se afectan todos los fascículos.

Cuando nos hacemos un esguince lo más recomendable es acudir al médico para descartar lesiones óseas o más graves. Guardaremos reposo de 1 a 4 días aproximadamente para mejorar el proceso inflamatorio e iniciar el proceso de reparación del ligamento. En esta fase es muy importante evitar la pérdida de musculatura, mediante ejercicios isométricos y activos de articulaciones no afectadas.

Aquí os dejamos unos ejercicios de movilidad para las primeras fases de rehabilitación:

https://www.fisiosesto.com/single-post/2016/09/26/Rehabilitaci%C3%B3n-de-tobillos