La consulta del fisio: problemas en los isquiotibiales relacionados con el baloncesto

enero 23, 2017

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portada-facebookPor Clínica Fisiosesto (@fisiosesto)

Hoy vamos a hablar de las lesiones en los isquiotibiales, en inglés ‘hamstrings‘.

¿Cuáles son los músculos isquiotibiales?

Son los músculos posteriores del muslo: el semitendinoso, el semimembranoso y el bíceps femoral. Estos músculos se originan en la tuberosidad isquiática y los dos primeros terminan en la tibia, en una región conocida como pata de ganso, mientras que el bíceps femoral se va a insertar o terminar en la cabeza del peroné.

Estos músculos son extensores de cadera y flexores de rodilla fundamentalmente, tiran de la pierna hacia detrás y doblan la rodilla, por ejemplo en un salto vertical se acortan violentamente. En la fase de caída o tras una frenada pueden verse afectados. Se estiran más de lo que pueden y se rompen.

Los músculos isquiotibiales pueden lesionarse en el vientre muscular, contracturas, espasmos o las famosas roturas o desgarros fibrilares y en los tendones en los que terminan, tendinitis o tendinosis.

Tiago Splitter, Jeremy Lin, Andrew Bogut, Rodney Stuckey y Khris Middleton son solo algunos de los jugadores que se han lesionado los músculos isquiotibiales en mayor o menor medida. A continuación vamos a detallar las distintas lesiones que pueden darse en la musculatura y cómo tratarla.

Los músculos tienen capacidad de generar movimiento a través de las contracciones que realizan. Si la contracción no se inhibe y se mantiene, nos encontramos con una contractura o espasmo muscular, el músculo no es capaz de relajarse, está acortado, pero la estructura no está afectada todavía, si no aplicamos un tratamiento de masaje y estiramiento y dejamos este estado de tensión, en caso de un estiramiento agresivo podemos encontrarnos con una rotura de fibras o desgarro muscular.

Rotura de fibras de grado 1: la estructura se ve mínimamente afectada, hay una microrrotura en el vientre muscular, una pérdida de continuidad, el músculo se queda acortado, y se produce un ligero sangrado o hematoma. Entre 10 y 14 días pueden ser suficientes para recuperarse.

Rotura de fibras de grado 2: la estructura está más afectada, aquí hablamos de una rotura de fibras, con más hematoma y edema debido al sangrado que se ha producido. Dependiendo del tamaño puede tardar más o menos en recuperarse pero mínimo de 3 a 4 semanas y en adelante con roturas más grandes.

Rotura de fibras de grado 3: se produce una rotura total del vientre muscular y puede necesitar cirugía para la reparación de la estructura. El tiempo de recuperación va de las 6 a las 8 semanas.

El tratamiento consiste en medidas de crioterapia, los primeros días para mejorar el proceso inflamatorio y luego pasar a un programa de rehabilitación de fisioterapia, mediante electroterapia se acelera el proceso de reparación, con masajes se consigue una perfecta cicatrización y con ejercicio para recuperar la movilidad y reequilibrar la musculatura.