La nueva vida de Delfino tras dejar el Baskonia: Se entrena en Italia para jugar el año que viene en Europa…

abril 11, 2018

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25 de octubre. Carlos Delfino deja de ser jugador del Baskonia. El alero argentino (34 años y 1,94) con más de 500 partidos en la NBA (Houston, Detroit, Toronto y Milwakee) se unió al equipo vitoriano durante el verano. La lesión de Patricio Garino hizo que se le firmará un contrato temporal. Delfino disputó cuatro partidos de la Liga Endesa y dos en la Euroliga. La pregunta: ¿Qué ha sido de él? En esta fantástica entrevista de Basquetplus sabemos cuál es su camino y hacia donde va su futuro

Ahora mismo:

Estoy viviendo en Cento, cerquita de Bologna, tranquilo con mi familia. Y me estoy entrenando con la Virtus Bologna, algo que nos viene bien a ambos. Tengo muy buena onda con el preparador físico del club y me ayudó mucho. Tuvieron lesiones, yo me estaba entrenando solo, hasta que me llamaron y me dijeron que si quería practicar con ellos para mejorar el nivel de los entrenamientos y yo también prepararme mejor. Estoy haciendo eso y disfrutando a los enanos, porque estuve tres meses de vacaciones en Argentina y faltaron mucho a la escuela.

¿Objetivo?

Esa es la gran pregunta. Cuando salí del Baskonia me fui a Santa Fe y me seguí entrenando esperando por si algún equipo de Euroliga me fichaba para la segunda vuelta. No pasó nada, tuve un par de ofertas que no me interesaron de A1 y A2 de Italia, me volví y hace poco hubo algo en Argentina pero no sé por qué se cayó. Fue en estos días. Pensé que iba a jugar el final de la regular y los playoffs, pero no salió. Así que ahora me entreno para quitarme elgusanuillo, para ver si hay alguna oportunidad de jugar este año y, si no, para estar bien. Estoy muchísimo mejor que cuando fui a Boca, mucho mejor que cuando estuve en Baskonia, y me entreno como si fuera jugar mañana, pero no lo estoy haciendo, así que estoy muy tranquilo.

¿Futuro?

Quiero jugar todo el año, eso sí lo quiero hacer. Y cerca de mi familia. Mis hijos van a empezar la escuela en septiembre, así que lo más probable es que me quede en Italia. Me estoy entrenando para eso. Estoy volviendo a hacer cosas que no hacía antes. Me estoy entrenando todos los días. Llevo cinco semanas con la Virtus y antes había arrancado solo unos días más. No falté un día, nunca pedí un cambio. De hecho, le dije al entrenador del equipo argentino que llamara al entrenador sin que yo le avisara y así pasó. Si me tiraba abajo de un tren, me la tenía que bancar. No quería meterme. No soy el de antes, no salto como antes, no corro como antes, pero estoy mejor que en Boca y Baskonia. Estoy trabajando para mí.

¿Le veremos en Italia el año que viene?