El Herbalife Gran Canaria ficha a… Shaquielle O’Neal. Un jugador con una brutal historia… (Vídeo)

junio 29, 2017

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Shaquielle O’Neal McKissic (26 años, escolta). Su nombre puede recordar al gran jugador de la NBA (guiño, guiño) pero no tiene nada que ver. Ni el nombre, ni el pasado. Quizás más su presente. Juega al baloncesto y lo ha hecho en la última temporada en la TBL turca, concretamente en el USAK. En 26 minutos de media en pista ha promediado 15 puntos,  5 rebotes y cerca de 3 asistencias por encuentro. Esta temporada jugará en el Herbalife Gran Canaria a las órdenes de Luis Casimiro, según han adelantado los compañeros de Sportando.

Este año le conocimos porque fue uno de los verdugos de Zeljko Obradovic, McKissic firmó 30 puntos y 12 rebotes en su primer partido y consiguió la victoria de Usak ante Fenerbahçe por 70-71.

Una vida complicada, difícil de explicar.

Su padre y su madre se separaron cuando él tenía 3 años y McKissic no conoció a su padre hasta que cumplió los 20, a través de una llamada telefónica. Criado por su madre en la pobreza (llegó a vivir en la calle), cada día para él ha sido una lucha constante. Estuvo dos años en libertad condicional (tres meses en la cárcel) por entrar en una casa tras celebrar una fiesta con unos amigos. Una diablura de un joven algo perdido. El sueño de jugar y estudiar en la universidad se desvaneció tras ese incidente.

shaq-uw1McKissic tuvo que cambiar su ruta. En lugar de ir al Norte de Idaho, un programa de colegio superior, se inscribió en el Edmonds Community College. Todo le fue bastante bien, promediando 16.2 puntos por partido y además brillaba académicamente. Sin embargo, en el segundo semestre, otra barrera. Su madre tuvo que marcharse de su casa tras ser víctima de un asalto doméstico. Nuestro protagonista no tenía ayuda ni de su padrastro ni de su madre. Las facturas se acumulaban y posteriormente volvió a su estado, Indiana, con una beca parcial donde no podía pagar la escuela.

Seis meses más tarde, otro duro golpe. Su amigo del colegio Devin Topps fue asesinado después de una fiesta de Halloween. “Su legado nunca morirá. Estarás siempre en nuestro corazón“, fueron las palabras de O’Neal a su amigo. Un compañero que le ayudó a salir adelante. Por él siguió caminando en esta vida.

Durante los siguientes 18 meses, McKissic hizo de todo. Trabajó para pagar las deudas de camarero en una cadena de restaurantes de la ciudad. Dos años ahorrando lo suficiente para conseguir la beca para ir al Estado de Arizona. Era 2012 y empezaba a sonreír.

 “Pienso en lo que pasé cada mañana y probablemente todas las noches. Tener algo y perderlo, eso es lo que me hizo seguir adelante”, explica en una entrevista a ESPN.

Esperando, trabajando, pagando esa deuda por una serie de travesuras tras una dura infancia. Salió adelante, jugó en la universidad de Arizona St (le concedieron un año más en NCAA por sus problemas) y el año pasado emprendió su carrera profesional en el Pesaro italiano donde solo jugó 9 partidos. Ahora, se embarca en el Herbalife Gran Canaria.

Su vida le ha llevado a ser como es y tiene claro que no lo cambiaría: “Yo no lo haría de ninguna otra manera. La experiencia es el maestro. Para mí, tal vez no habría sido capaz de aprovechar la oportunidad que pude tener sin los obstáculos que he superado”.

No es el camino que habría elegido pero sí el que le convirtió en lo que es.

#SM40-The Shaquielle McKissic Documentary from Mihkail Cooper on Vimeo.

Fuente: ESPN y Fox Sport