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CB Islas Canarias, ¿por qué tanto éxito en su cantera? Las claves y listado de jugadoras a seguir

marzo 14, 2017

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11 campeonatos de España ganados en categoría junior, 14 en categoría cadete y 8 en categoría infantil. No hay ningún otro club en España que pueda presumir de haber ganado tantos campeonatos de España de clubes. El Club Baloncesto Islas Canarias, ahora conocido como SPAR Gran Canaria, es el club más laureado en el baloncesto español. Su mayor logro, el haber formado tantas y tantas jugadoras que hoy pueden presumir de ser profesionales en el complicado mundo de la canasta.

LA CANTIDAD Y EL TIEMPO QUE SE ENTRENA, LA CLAVE DEL ÉXITO

Ana Hernández, formada en el Canterbury y con pasado en el CB Islas Canarias, y Naira Cáceres (Universidad de Maine), también ex del club canario, nos atienden desde Estados Unidos para conocer las claves del éxito del SPAR Gran Canaria. Ambos coinciden: “La cantidad y el tiempo que se entrena”.

“Se entrena todos los días sin excepción y conforme avanza la temporada la intensidad y competitividad en los entrenamientos es mayor”, reconoce Naira. Recuerdo que cuando íbamos a entrenar antes de que comenzase el entrenamiento teníamos que meter cada una 50 triples en cada una de las canastas del pabellón. Era como nuestro calentamiento. Después nos ponían a jugar partidos entre nosotras y únicamente nos paraban para corregirnos”, añade Ana, la cual reconoce que ella hoy no sería jugadora de la Universidad de Hofstra sin haber pasado por La Paterna.

Y es que el CB Islas Canarias deja huella entre sus jugadoras.

“Es más que un club de baloncesto, es el lugar donde los sueños dejan de ser sueños porque los entrenadores y responsables del CB Islas Canarias trabajan para que cada una de sus jugadoras puedan aspirar a todo. Es como una segunda casa, por el tiempo que pasas en La Paterna entrenando y todo lo que vives ahí, los títulos –que están genial- son algo secundario… formar parte del club es algo que te marca para siempre”, reconocen las dos con una sonrisa de oreja a oreja en su rostro.

¿LAS SIGUIENTES? CONOCE A LAS GRANDES PROMESAS QUE CRECEN EN EL CLUB CANARIO

Astou Ndour, Leonor Rodríguez o Leticia Romero son tres nombres que están muy presentes en el baloncesto femenino. Las tres tienen la etiqueta en su biografía de haberse formado en las categorías inferiores del Club Baloncesto Islas Canarias. Ambiciosos a la par que inconformistas, desde el club canario se lleva varios años trabajando muy bien para que esta lista no pare de aumentar y este año, donde los resultados no acompañan al primer equipo (colistas en Liga Femenina), pueden presumir de haber visto jugar en la máxima categoría nacional hasta a seis canteranas. Ningún otro club en España puede presumir de ello…

¿A qué jugadoras de su cantera conviene prestar especial atención?

Iris Junio: Uno de los grandes proyectos del baloncesto femenino español. Una súper clase que actúa en la posición de base y destaca por contar con un dotado cuerpo que acompañado a su notable visión de juego y buen dominio de balón la convierten en una jugadora desequilibrante desde situaciones de uno contra uno. Hay muy pocas de su generación (1999) capaces de frenarla. Cada vez quedan más lejanas sus graves lesiones de rodilla que le hicieron estar parada casi año y medio, ella vuelve a disfrutar en la pista y este año está siendo una de las mejores jugadoras del primer equipo insular. Su gran pero en la pista es el tiro de media-larga distancia, es irregular.

Natalia Rodríguez: La jugadora que todo entrenador querría siempre en su equipo por su predisposición, entrega, capacidad de liderazgo, garra e intensidad en ambos costados de la pista. Es una multiusos. Se trata de una escolta-alero muy completa, sin ser la mejor en ningún apartado es capaz de sumar en todos los aspectos del juego con regularidad, especialmente en aquellos que no aparecen en la estadística y marcan las diferencias (comunicación en defensa, juego sin balón, selección de pases…). Es una de las mejores jugadoras de su generación (1999) en el panorama nacional y también una de las grandes joyas que ha formado el club canario en los últimos años. Este año cuando juega con el primer equipo transmite buenas sensaciones, se le augura un futuro prometedor.

Lola Pendande: Gran proyecto que salió de la nada y en su primer año como jugadora del conjunto del archipiélago no ha parado de progresar en aspectos tácticos y técnicos del juego. Es una pívot con una altura y envergadura privilegiada, fuerte, móvil, con una amplia variedad de recursos para terminar anotando cerca de canasta y excelente capacidad reboteadora. De ella es conveniente destacar la tan necesaria actividad e intensidad defensiva que le caracteriza, sabe aprovechar su dotado cuerpo y acostumbra a ser una interior difícil de superar. Este es solamente su tercer año jugando a baloncesto… está creciendo a pasos gigantescos y en el lugar adecuado para ganarse un hueco en el siempre complicado mundo del baloncesto.

Ainhoa Lacorzana: Un seguro de vida desde la larga distancia a pie firme, buena gestión desde la posición de base (acostumbra a cometer pocos errores), muy buena finalizadora y tremendamente buena en el costado defensivo del juego: capaz de cambiar los partidos desde su asfixiante, activa e intensa defensa. Una de las mejores jugadoras de la generación 2000 del panorama nacional, buena altura para la posición de base, notable directora de juego y mejorando de forma destacada desde su llegada al CB Islas Canarias desde el Club Baloncesto Conquero hace ya varias temporadas. Por el archipiélago acostumbrar a contar sus partidos por exhibiciones y esta temporada aparece de forma habitual con el primer equipo.

Sara Castro: Una líder silenciosa, imprescindible en el equipo junior y una jugadora que siempre conviene tener en el equipo por la energía con la que juega y contagia al resto de compañeras. De ella conviene destacar su notable capacidad atlética, gracias a ella y a su velocidad consigue ser determinante desde situaciones de uno contra uno. Buena finalizadora.

Nuria Sáez: No muy alta para la posición de pívot pero sí muy inteligente. La sabiduría es su mejor arma en la pista. Interior bastante móvil, buena reboteadora y un seguro de vida en el lanzamiento de media distancia.

Carla Ojeda: Prometedora pívot nacida el año 2002 y reconocida una de las jugadoras más prometedoras de su generación. La pívot claretiana, habitual en las categorías inferiores de la selección española, es probablemente la jugadora más destacada del equipo cadete. Interior alta, móvil y con muchas variantes para conseguir anotar: puede hacer daño desde el juego de espaldas a canasta o encarando a la rival, es veloz y su dominio de balón es poco habitual en interiores de esta categoría. De ella destacar sobre todo su inteligencia, sabe estar en el lugar y sitio adecuado para sumar para el equipo.

Goretti Hurtado: Compensa su visible falta de altura con velocidad, manejo de balón y sobre todo mucho desparpajo. La base canaria es una de las mejores jugadoras de su puesto en España, además de contar con una destacada visión de juego es capaz también de ser ella quien finalice las acciones. Destacar también que puede anotar con regularidad desde la larga distancia y defensivamente es muy intuitiva, tiene un don a la hora de recuperar balones.

Elena Rodríguez: Hermana de Natalia y otra jugadora a tener muy, muy en cuenta. Todavía es infantil, el camino es largo (de hecho, el suyo no ha hecho nada más que empezar) pero las sensaciones que transmite son verdaderamente positivas. Es una exterior que tiene entre sus virtudes la eficacia desde la larga distancia, es muy buena pasadora, técnicamente es de lo mejorcito de su generación en España y su capacidad de liderazgo es impropia en alguien que todavía tiene 14 años. Lo mejor de ella es su gen competitivo, necesita la adversidad para crecerse. Fue uno de los nombres propios de la reciente Minicopa Femenina disputada en Girona. Su nombre conviene tenerlo apuntado en negrita y subrayado.

Foto portada: José de Haro y Lou Mesa, Facebook CB Islas Canarias