Diario de una odisea: El viaje interminable de Perfumerías Avenida para jugar un duelo clave en Euroliga (Vídeo)

Febrero 22, 2017

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El Perfumerías Avenida se jugaba este miércoles, en Rusia, ante el Nadezhda el tercer puesto del Grupo B de la Euroliga de baloncesto femenino en el último partido de la fase regular. A su vez estaba pendiente de Turquía, donde se enfrentaban el Hatay y el Tango Bourges Basket, en otro encuentro clave ya que si las francesas ganaban y las salmantinas perdían, el Avenida quedaba en cuarta posición.

El partido era vital para evitar en cuartos de final al Dynamo Kursk, cuyo entrenador es Lucas Mondelo y se encuentra invicto. Al final el conjunto español perdió 65-62, aunque la derrota del Tango Bourges ante el Hatay les permitió retener la tercera posición del grupo. Fue un encuentro que se le hizo largo al Perfumerías, que llegó a los diez últimos minutos con trece puntos de ventaja pero no pudo mantenerlos a causa de un mal último parcial (26-10).

El Fenerbahçe turco será el rival de las españolas en las eliminatorias.


Todo esto… tras una previa de locura. Un viaje interminable. Nos lo contaba en su página web el propio club. “El peor viaje posible dentro de la competición. No por incomodidad o peligrosidad sino por tratarse de una paliza bárbara. Casi 24 horas de viaje, sin dormir, con horas largas de espera en aeropuerto, llegando a una ciudad, llamémosla así, peculiar… Hoy, en Perfumeras Viajeras, Oremburgo (I)”

Así arranca este magnífico diario en el que nos cuentan detalladamente cómo han sucedido esas 24 horas.  Continuamos leyendo atentamente:

Es un viaje de esperas, lo sabíamos, y para que el cuerpo se aclimatara los empleados de la compañía aérea rusa en la que viajamos tuvieron el detalle de ponernos en situación con una fantástica cola para facturar que alcanzó, sin exagerar, la hora larga de duración. Curiosamente, estas esperas suelen siempre coincidir con abundancia de pasajeros asiáticos, algo digno de estudiar. Costó, pero adentro. Eso tiene su parte positiva, espera que te ahorras antes de embarcar. Por delante, cinco horas largas de vuelo hacia Moscú, en avión casi completo, que las jugadoras destinaron a darse cabezazos contra el hombro, situación que se da cuando quieres dormir y no sabes donde apoyar la cabeza, leer o ver pelis, lo habitual vaya.

Lo peor estaba por llegar…

“El viaje a Oremburgo se caracteriza por una fatal combinación de vuelos con Moscú, por lo que toca esperar en el aeropuerto siete horas a la ida y, atención, 12 a la vuelta. Menos mal que, y ahí también son detallistas los rusos, te hacen salir y entrar, coger de nuevo las maletas y pasar todo el control de seguridad para que vayas haciendo tiempo, están en todo. Así nos “comimos” casi las dos primeras horas de las siete que nos aguardaban. El resto… a lo que se podía. La cena la haces sin prisa, con parsimonia. Tertulia acerca de lo divino y lo humano en la medida en que el sueño no te va quitando ganas de hablar. A la 1h de la mañana, hora de partir a Oremburgo.

El aterrizaje…

Viento, nieve, hielo y el avión tocando tierra de lado a lado cual coche de carreras. Un sustito para terminar la jornada. La traca final, el último detalle local haciendo a los pasajeros esperar a las maletas en plena calle, algo que había advertido Silvia, que de Rusia sabe un rato, y que no terminábamos de creer. Escena surrealista junto a un cobertizo del s. XIX, a -8 grados de temperatura, con vientos que movían el hielo de la noche, para darle a aquello tintes épicos o de película de terror. Las maletas llegan en una cinta que va “a pilas”, bajo un techo de metal, cobijadas bajo unas paredes de dudosa consistencia. Así es el aeropuerto de Oremburgo, al menos de noche, que de día abren la parte “vistosa”. Bajo la nieve, bajo el frío, llegamos al hotel. Un lugar que ya habíamos visitado, con espectaculares vistas a varios talleres de coches, aunque era lo de menos. Sólo queríamos dormir, rectifico, sólo queremos aún dormir. De baloncesto ya hablaremos más tarde”.

Así lo contaba el día antes y al final hablaron de baloncesto.