Maite Cazorla

Talento canario con destino Oregon: Conoce la historia de Maite Cazorla

junio 18, 2015

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De Gran Canaria a Barcelona y desde la ciudad Condal hasta al sur del Valle Willamette. La talentosa base canaria Maite Cazorla (1.77 metros y 18 años) también cruzará el Atlántico el próximo verano para iniciar una nueva etapa en la NCAA a los servicios de Oregon Ducks, donde coincidirá con el experimentado entrenador estadounidense Kelly Graves.

Cómo no, la dificultad que existe compaginar el baloncesto de alto nivel con los estudios ha sido el principal motivo que ha llevado a la jugadora nacida en Las Palmas de Gran Canaria a seguir los pasos de otras prometedoras jugadoras nacionales como Leticia Romero, Irene Garí, Ariadna Pujol, Laia Flores o su compañera Clara Ché.

“Me voy a Estados Unidos porque creo que es una buena oportunidad, allí todo gira en torno al deporte y estoy ansiosa por vivir esa experiencia, ademas que aprenderé el idioma. Mi objetivo es seguir mejorando y adquiriendo conocimientos nuevos sobre el juego y me encantaría llegar a la final de la NCAA como jugadora de Oregon Ducks. También ha ayudado tener la facilidad de compaginar estudios universitarios y baloncesto de nivel, cosa que en España hoy por hoy resulta complicado”, nos comenta una contenta y entusiasmada Maite Cazorla, que antes de marchar hasta Estados Unidos tiene dos compromisos con la selección española sub-18 y sub-19.

Cazorla

A su temprana edad, la directora de juego insular puede presumir de haber estado concentrada con las categorías inferiores de la selección nacional desde que tenía 12 años (Collell), y es que Cazorla es considerada junto a Ángela Salvadores y María Conde uno de los mayores proyectos del baloncesto femenino español en la actualidad.

Maite es, ante todo, una ganadora.

Ha ganado todo lo que ha jugado en categorías de formación y eso que dejó de jugar los campeones de España cuando pasó de infantil a cadete. Tiene una medalla de oro en el Campeonato Infantil, otra en el cadete conseguida con la selección de Canarias y con las inferiores de España ha logrado el oro en el Europeo sub-16, la plata en el Mundial sub-17 y el bronce en el Europeo sub-18.

Maite Cazorla comenzó a jugar al baloncesto ‘casi por obligación’. Su padre no llegó a ser profesional pero practicó durante muchos años este deporte y sus tres hermanos mayores también han sido jugadores. Su hermano mayor Juan Pedro se formó en las categorías inferiores del Baskonia junto a su otro hermano Carlos, un mito de la Liga Endesa al haber disputado 485 partidos oficiales de competición tras haber pasado por Vitoria, Fuenlabrada, Sevilla, Menorca y Alicante. Su hermano Samuel, por su parte, sigue disfrutando en la actualidad teniendo el baloncesto como hobby. Ella, que desde su etapa de mini-basket brillaba en Las Palmas de Gran Canaria, estaba llamada a seguir los pasos de sus hermanos Juan Pedro y Carlos y abandonar pronto su casa.

Y así ocurrió. Su talento innato para jugar a baloncesto la llevó con 14 años a marcharse hasta Barcelona para seguir creciendo de la mano del Segle XXI, la posiblemente mejor escuela de la historia del baloncesto femenino español para crecer en lo deportivo. Maite se marchaba de casa siendo consciente de que se le presentó una oportunidad única para continuar evolucionando en el siempre complicado mundo de la canasta. Fue difícil, duro al principio, pero todo ha valido la pena, y es que hoy por hoy Cazorla está considerada como una de las mayores promesas del baloncesto femenino español.

Maite Cazorla

La canaria sabía donde iba. ¿Qué es el Segle XXI?

El programa Segle XXI lleva muchos años ayudando a niñas adolescentes a poder compaginar los estudios (desde 3º de ESO hasta 2º de Bachillerato), con el baloncesto de alto rendimiento. Existe un compromiso con las familias que forman parte del mismo, y es que las jugadoras al finalizar el ciclo académico, tengan garantizado el acceso a la Universidad, y sean lo mejor jugadoras posibles en edad junior. Con el apoyo de las instituciones implicadas en el mismo (Federación Catalana y Española de Baloncesto, y Generalitat de Catalunya) se ha conseguido consolidar el proyecto dentro del baloncesto nacional.

El objetivo que el programa catalán se marca año tras año es que la jugadora que deportivamente termine su ciclo en el programa esté preparada tanto física como técnica (en habilidad y recursos) y tácticamente (en conocimiento del juego), para poder formar parte de cualquier proyecto que se le pueda plantear. En los años de vida del Segle XXI, muchas de estas jugadoras han podido aportar su granito de arena en los diferentes éxitos del baloncesto femenino nacional, tanto en las diferentes categorías de formación como en senior. Entre ellas aparece Maite, que desde que aterrizó en Barcelona no ha parado de crecer en lo deportivo y eso le ha llegado a firmar con Oregon Ducks.

Fue llegar y besar el santo. Siendo todavía cadete de primer año (14 años), Maite Cazorla debutó con el primer equipo del Segle XXI en la Liga Femenina 2.

Es decir, ha estado jugando las cuatro últimas temporadas en la división de plata del baloncesto femenino español, preparándose ahí para dar el salto al siempre complicado juego estadounidense. Porque tal y como está la situación del baloncesto femenino español en la actualidad, lo mejor para las jóvenes promesas nacionales es -a pesar de que sea duro- cambiar de aires, cruzar el Atlántico e iniciar una nueva etapa donde se aseguran poder combinar a la perfección los estudios y el baloncesto.

“El baloncesto español está en peligro de desaparecer ya que cuenta con muy pocos apoyos y respaldos de empresas privadas. Es una pena porque en competiciones europeas e internacionales, tanto de categorías inferiores como la absoluta, la selección nacional ocupa los primeros puestos, lo que significa que salen buenas jugadoras de nivel y se trabaja bien en la base”, reconoce la propia Maite.

Durante su paso por el Segle XXI no ha parado de crecer temporada tras temporada e Iván Torinos, director deportivo de la entidad catalana, asegura no sentirse sorprendido por ello. Maite es una base clásica, muy generosa e inteligente en el campo, conoce y domina pese a su juventud todos los detalles y automatismos del juego. Sus principal virtud es el talento en el pase, donde siempre va por delante del equipo. Tiene la cotizada habilidad de disfrutar haciendo mejores al resto en la cancha. El tiro exterior también es otra cualidad, año tras año ha convertido el lanzamiento de 6,75 en una amenaza constante para el rival, ejecuta rápido y con buenas selecciones de tiro. Y su capacidad defensiva, basada en un buen físico es capaz de presionar toda la pista o defender a jugadoras de mayor envergadura en posiciones más cercanas al aro, siempre una garantía. La querría tener siempre en mi equipo”.

Maite Cazorla

Durante la presente temporada, Cazorla ha disputado 20 partidos en la división de plata del baloncesto femenino y ha obtenido unos promedios de 7.3 puntos (49.3% en tiros de dos y 31.4% en triples), 1.9 rebotes, 1.7 asistencias, 1.1 recuperaciones y 4.6 de valoración. En la edición 2014-15, su última como jugadora del Segle XXI, la suerte no le ha sonreído.

Maite no ha podido tener la temporada que ella esperaba, unas molestias en la rodilla han impedido que pudiera sentirse al 100% en la cancha. Incluso así, ha sido pieza clave en muchos partidos. Su compromiso con el equipo ha sido fundamental. Ayudando y sumando siempre pese a no estar en plenitud de condiciones. Afortunadamente en el tramo final de la temporada, ya recuperada de su lesión, ha podido demostrar toda la calidad que posee y ha sido factor importante en las victorias del equipo. Ha conocido la parte dura de nuestro deporte, las lesiones, pero la experiencia le hará más fuerte y mejor.

No obstante, y a pesar de no haber podido estar físicamente al cien por cien durante una parte importante del curso baloncentístico, la talentosa base canaria tiene doble cita este verano con la selección española de baloncesto. Para ella es un no parar.

Al igual que ocurrió el pasado verano, Maite se concentrará con las chicas de su generación (que afrontan el Europeo sub-18 con el objetivo de repetir lo conseguido hace dos años cuando se colgaron el oro) y también con las de un año más, que disputarán el Mundial gracias a la medalla de bronce lograba el pasado verano con el Europeo sub-18. Después de todo y sin apenas tener vacaciones tocará decir adiós e iniciar una nueva etapa en Estados Unidos con la potente universidad de Oregon Ducks.

España ‘pierde’ a uno de sus mayores talentos, que a falta de recursos se marchará a miles de kilómetros de su entorno en búsqueda de un mejor futuro.