Ni Barça ni Madrid. El niño más alto del mundo (2.30 metros) quiere jugar en otro club español. Mira lo que dice…

octubre 18, 2014

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Su nombre es Robert Bobroczky y ya os hablamos de él. Es un niño de 14 años y que ya alcanza los 2.30 metros de altura, siendo de esta forma el niño más alto del mundo. Su padre mide 2.17 y su madre, por su parte, alcanza el 1.90, por lo que era de prevenir que sería alto, incluso ya le han dicho al propio Robert que podría alcanzar los 2.35 metros de altura, lo que le convertiría en un jugador dominante cerca de canasta si consigue hacerse hueco en el siempre difícil mundo del baloncesto.

Desde hace unos meses el joven jugador rumano está creciendo académica y deportivamente con el Stella Azzurra italiano, club al que llegó después de rechazar una oferta del Laboral Kutxa Baskonia (a sus padres no les entusiasmaba la idea de que su hijo se marchara de Rumanía) y sonar -con fuerza- tanto para el Real Madrid como para el FC Barcelona. Sin embargo, ni el conjunto madridista ni el culé es lo que entusiasma de España a día de hoy a Robert Bobroczky, que ha aprovechado una entrevista en el diario MARCA para dar un recado en el sur de España. “Sé que me quiere el Barcelona, pero a mí no me atrae. Tampoco el Madrid. Sí el Baloncesto Sevilla”, afirma el propio jugador.

No obstante el jugador espera poder seguir creciendo en el Stella Azzura, un equipo que llegó a estar en lo más alto del baloncesto italiano pero que debido a los problemas económicos ha tenido que conducir hacía otra parte su proyecto, y ahora ayuda a jóvenes jugadores de todo el mundo a formarse como jugadores y personas.

Germano D’Arcangeli, manager general, informa que a día de hoy están trabajando con gente de muchas partes del mundo y lo están haciendo con la intención de que éstos lleguen algún día a la NBA. A ello aspira precisamente Bobroczky, de quien habla bien ‘su jefe’: Ojalá acabe en una estructura tan sólida como la del Fútbol Club Barcelona. Nosotros somos un medio, no un fin. Los pulimos técnica y físicamente. El chico tiene una buena mano, aunque debe trabajar físicamente para evitar lesiones. Sus padres le mantienen los pies en el suelo”.

Pero, ¿cómo funciona el increíble proyecto del Stella Azzurra? “La diferencia con los demás es que nosotros trabajamos con los jóvenes individualmente para que, con 18 años, fichen por grandes potencias; no para que jueguen en nuestro equipo, que en su día fue un histórico y ahora está en Serie B2 (Cuarta División)”, responde Giacomo Rossi, el director deportivo. “Apostamos por el crecimiento del hombre paralelo al del atleta. Trabajamos, en armonía, para que ninguno se sienta mal por estar lejos de su familia. Buscamos que tengan estímulos más allá del baloncesto. Les enseñamos la belleza de Roma, moldeamos la agresividad, la capacidad de comunicación, todas las competencias para que sea una persona feliz y con éxito”, concluye Bárbara, psicóloga de la entidad.

Hace un año medía 2.16 y ahora está -según el club italiano donde se está formando- en 2.30 metros de altura, por lo que ha crecido catorce centímetros en cuestión de meses. ¿Veremos algún día a Robert Bobroczky en España? Mira cómo jugaba el año pasado…