Le dijeron que no podría volver a jugar al basket. Ahora ha debutado con su equipo en Serbia

Enero 16, 2017

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austin212 minutos que Isaiah Austin no olvidará nunca.

A este jugador le dijeron que se tenía que retirar con 20 años. Un pívot estadounidense que tenía unas condiciones espectaculares para el basket: 2.15 m., tiro, capacidades físicas… pero también un problema físico que le impediría jugar.

Todo por culpa del síndrome de Marfan. Austin tiene esta enfermedad genética que agranda y debilita la arteria aorta y que en su caso le obligó a retirarse en 2014, antes del draft y tras dejar la universidad de Baylor. A eso se unía que Isaiah Austin jugaba sin ver por el ojo derecho, por culpa de un golpe que recibió en el instituto.

A finales de 2016 se anunció que los doctores le habían permitido regresar al basket y hace unas semanas confirmó que lo haría en Serbia. Fichó por el FMP, con el que debutó este fin de semana en la Liga Adriática.

12 minutos, 9 puntos, 3 rebotes, 1 triple y 1 tapón en la victoria ante el Mornar bosnio. Una historia de superación con muchísimo mérito y esfuerzo.