La pelicula que puede cambiar la vida a un gigante olvidado de 2,32 m.

octubre 26, 2017

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El pasado viernes se estrenó en los cines españoles la película Handia, un film ganador del Premio Especial del Jurado del Festival de San Sebastián que cuenta la historia del Gigante de Altzo, Miguel Joaquín Eleizegui, un hombre de más 2,30 m. que vivió en tierras guipuzcoanas durante el siglo XIX.

¿Y cuál es la relación de todo esto con nuestro deporte? Es sencilla. El protagonista de la cinta, el Gigante, está interpretado por el actor Eneko Sagardoy, que mide 1.84 m. Y en algunas escenas de la película está doblado por Saad Kaiche, un ex jugador de basket argelino de 2.32 m. de 31 años que llegó a España para jugar al baloncesto y que tiene una dura historia personal. De hecho, Kaiche también aparece en una secuencia del film junto a otros dos jugadores, David Doblas y Danny Agbelese.

El propio actor protagonista, Sagardoy, explica cómo ha sido la relación con este ex jugador de baloncesto en una entrevista en el Diario Vasco: “Empecé con miedo: era una persona que iba a marcar el rodaje, a quien no conocía, y con quien debía entenderme bien para que todo saliera mejor. Pero desde el principio descubrí a una persona sensacional. Saad es muy bueno, con un corazón blanco, he aprendido mucho de él en lo personal y también en cómo interpretar a un personaje con la altura de Joaquín Miguel Eleizegi. Ha sido más que un ‘doble’. El día que terminó el rodaje nos abrazamos y no dejamos de llorar. De esta película me llevo, entre otras muchas cosas, un gran amigo como Saad”.

Kaiche, con el que contactamos hace unos meses, ha participado en el rodaje de la película después de que los directores, Jon Garaño y Aitor Arregi, le localizaran en Barcelona, donde vivía, según cuenta el Diario Vasco.  En esa misma noticia, explican que Kaiche ahora se ha establecido en Urretxu, donde ahora vive y entrena a un grupo de chavales, y que ha estado de alguna forma cercano a la promoción de la película, ya que se le vio en la Fiesta de clausura del Festival de San Sebastián, en el Palacio de Miramar. Una noticia que nos da esperanza, ya que la situación de Kaiche cuando contactamos con él hace unos meses no era nada buena. Esto fue lo que publicamos sobre este Gigante real argelino:


¿Y ahora? ¿Qué ha sido de él? Volvemos a contactar con Nuñez, Presidente del Barberà, para conocer su situación y el paradero actual de nuestro protagonista. “Si hubiera empezado con 17 años a jugar al baloncesto habría estado en Ligas profesionales”, eran las primeras palabras que le salían de la boca tras preguntar por Saad.

Nuñez nos acerca más a nuestro objetivo: hablar con nuestro protagonista.

El siguiente nombre en aparecer es Pepe Sillero, funcionario de la Generalitat y ex jugador de baloncesto. Él fue el hombre que le vio en la calle vagando sin rumbo “Lo encontré, le vi y le invité a tomar una tortilla en un bar que estaba cerca, era un mendigo de 2.30” y sigue “era una persona que lo tenia todo para triunfar, un caso parecido al de Dueñas pero en negativo”. 

Y, como dice la frase, a la tercera va la vencida. Pepe Sillero nos facilita el teléfono de la persona que está a cargo de Saad Kaiche. Se llama Alberto García, padre de familia con dos hijos y apoyo incondicional de nuestro gigante.  “Es un hijo más para mí”, esas son las primeras palabras sobre Saad de su padre adoptivo en España.

Un hijo que entró en una casa de 4 personas y donde se acomodó a la perfección salvo por un problema, no traía dinero a casa y eso a nuestro 2.30 le preocupaba demasiado.  Alberto no recuerda la cantidad de noches que han hablado ambos para intentar sacar esto adelante, animándole y diciendo que encontraría algo.

 “Cuando la gente lo ve siempre se asombra pero eso no da de comer”, sentencia Alberto.

Probó fortuna en alguna discoteca como portero, ayudaba en casa lo que podía e incluso iba al campo a echar una mano a su padre de acogida.  En todo este camino, una persona importante que le ha dado abrigo ha sido el Director Deportivo del Barcelona Joan Creus,
que cada vez que se lo piden le da ropa para que Saad pueda vestirse.

Vestirse de jugador, pero no ser jugador.

“El está desengañado con el baloncesto. Decidió irse a vivir solo porque pensó que no aportaba nada. Ahora piensa en salir de España. Es buen chaval, tienen que conocerlo”, termina Alberto que nos facilita el número de Saad con el que hablamos.

Es un chico tímido, que no quiere hablar porque le cuesta entender el español pero se sincera diciendo que no quiere jugar más al baloncesto, que está desengañado y que sigue buscando trabajo. Reacio a continuar respondiendo mis preguntas porque piensa que los periodistas y los medios le han utilizado. Quizás no le falte razón. Se termina la llamada. Breve pero intensa llamada.

Hemos conseguido localizarlo, nuestro objetivo. Es triste la realidad pero el baloncesto le ha dado la espalda.