La tremenda e increíble historia de Carlos Delfino, relatada por el medio argentino ‘Basquetplus’

Julio 12, 2016

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Más 3 años sin jugar y 7 operaciones. La última, la única exitosa. Desde 2012 no juega con la albiceleste. Su historia os la hemos contado hace poco pero gracias a ‘Basquetplus’ (lean el artículo y entrevista completa) nos adentramos a fondo de un trama dura, difícil de soportar y que os acercamos. Comienza así:

“La historia dice que Carlos Delfino estaba en Bologna, Italia, en setiembre del año pasado, luego de la frustrante sexta operación de su maltrecho pie, que lo tiene sin jugar un partido oficial desde el 1 de mayo de 2013. Decidió ir a cortarse las uñas de los pies. Mientras realizaba su trabajo, el podólogo le dice “¿lo viste a Giannini?”. “¿Quién es Giannini?”, contestó Carlos. Entonces el podólogo le contó que era profesor de la Universidad de Bologna, un crack.

Delfino empezó a averiguar y descubrió que Sandro Giannini tenía 78 años. Algunos le decían que ya no operaba más y le recomendaban otros. Pero Carlos quería conocer a Giannini. Cuando finalmente lo encontró, el viejo Giannini le ofreció una operación que nadie antes le había ofrecido: “Acá no hay que poner, hay que sacar huesos”, dijo el hombre. “Plata o mierda”, pensó Delfino. Y el 11 de noviembre se puso en manos de Giannini. Apenas terminó la operación, Delfino se dio cuenta de que algo había cambiado.

Yeso 3 semanas. Cuando va a ver al doctor, le saca el yeso y le dice que se vaya caminando. Delfino no entendía nada. No había llevado ni la zapatilla derecha. Giannini le dijo que empezara a mover el pie y volviera en un mes. Fue el 21 de diciembre. Con una muleta. Giannini lo retó. “Te dije que camines, sin nada”. Delfino tenía miedo, por eso era más precavido.

“Me fui a Punta del Este de vacaciones y antes de Año Nuevo me manda un mensaje: ‘¿empezaste a correr?’ Yo no entendía nada. Entonces me explicó que me había sacado lo que tenía que sacar y que ahora tenía que moverlo. De hecho yo me desperté en la operación y ví lo que hacía. Ví huesos que eran como ceniza, estaban muertos. El tipo sacó todo, rellenó con otras cosas, hicimos celulas madre también. Y así fui empezando. Aunque él me dijo de correr en enero, recién me animé a fines de febrero a caminar largas distancias y a mediados de abril a correr. Lo que pasa es que ahora tengo que recuperar musculatura, porque durante 3 años la pierna estuvo parada. Pero no tengo dolor”.

Sí, como leen, es verídico. Este es el famoso doctor:

giannini[1]

Posteriormente a esta bonita introducción, entrevista a Delfino, donde nos deja algunas frases que debemos rescatar:

Largo tiempo: “Pasé procesos. Después de la primera operación, la segunda, la tercera…estaba contratado. Tenía que hablar con la franquicia. Después me quedé sin equipo, sin nada, y dejé de pensar un tiempo en el básquet. No quería saber nada con ningún deporte de competición. Llegué a pesar 115 kilos. Hoy estoy en 99. En enero del año pasado perdí a mi abuela. El último día quería salir a caminar conmigo. Ella murió y me quedó eso como una motivación. Ahora tengo que volver, me dije. Fui a la prueba con San Antonio, ahí me vieron y me dijeron que el pie estaba para atrás, entonces me operé antes del Preolímpico, pensando que era una cosa mínima, pero apenas salí pisé y me dí cuenta de que estaba igual. Ya hasta mi viejo me preguntaba si tenía sentido seguir probando”.

La anécdota con el Chapu: “La radio del equipo es Chapu, y viene y me dice “¿qué pensás que nos podés brindar?”, y se empezaron todos a cagar de risa. Pero bueno, hay chicos que por ahí ni me vieron jugar. Vaulet se entrenaba con mi hermano. Y ahora es mi compañero. No sé qué pensarán ellos. La realidad es que yo estaba hace poco enseñándole a tirar al aro a mi hijo chiquito, y después entrenándome con Lucio (su hermano). Y de pronto estoy acá defendiendo a Ginóbili en la práctica. Hay una diferencia…son cambios grossos. Yo soy un tipo tranquilo. Sé que tengo la imagen de que todo me chupa un huevo, pero la verdad es que estoy muy contento. Estoy de nuevo en el parque de diversiones”.

Presente: “Quiero jugar. Olvidate. Se lo dije a Sergio. Me alimento de eso. Yo me estoy entrenando para ir a los Juegos. Yo creo que voy. Trabajo así. Si no puedo, no puedo. Pero en el peor de los casos volveré a ser un jugador de básquet. Creo que lo único que podría cortar esto es ir a los Juegos y ganar la medalla de oro. ¿Para qué mierda seguiría jugando? Jaja. En serio, quiero seguir jugando. Me siento joven y estoy seguro de que me voy a poner bien”.

Pero, como hemos indicado al inicio, lean la entrevista de nuestros compañeros argentinos, una gran trabajo.

Foto: CABB
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