Análisis y claves del traspaso de Nikola Mirotic y lo que se va a encontrar en los Pelicans

febrero 1, 2018

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Lo que hace un par de días estuvo cerca de suceder, hoy se ha consumado. Nikola Mirotic deja los Chicago Bulls y se marcha traspasado a los New Orleans Pelicans. Un nuevo comienzo y una nueva etapa en la NBA para un Mirotic que está atravesando el mejor momento de su carrera NBA (16,8 puntos y 6,4 rebotes saliendo del banquillo en la mayoría de los encuentros), pero cuya situación contractual y contextual, en unos Bulls en plena reconstrucción, no era la más propicia para él.

El traspaso

Para conseguir a Mirotic, los Pelicans han tenido que desprenderse de su primera ronda del draft, de Omer Asik y de los exteriores Tony Allen y Jameer Nelson. A cambio, se llevan a Mirotic y una segunda ronda de los Bulls, precisamente la suya, que regresa de un traspaso anterior (así como la posibilidad de intercambiar las segundas rondas del draft de 2021). Un traspaso que se complicó por la situación contractual peculiar de Mirotic, ya que tenía la posibilidad de ‘vetar’ cualquier movimiento si en él no se le aseguraba el segundo año de su contrato, para el año que viene, estipulado en 12,5 millones de dólares. Finalmente los Pelicans han accedido a asegurar el segundo año de su contrato para conseguir al ala-pívot español.

Por qué lo hace New Orleans

Son muchos los motivos que pueden haber llevado a los Pelicans a cerrar este acuerdo. El primero es evidente: ante la baja de DeMarcus Cousins, necesitaban refuerzos interiores; ayuda por dentro para un equipo que deshaciendose de su primera ronda demuestra que apuesta fuerte por volver a los playoffs, incluso sin Cousins.

En el momento del traspaso están en un balance de 27-23 y los Clippers son el 9º equipo del Oeste. Sí, los Clippers que se han desprendido de Blake Griffin esta misma semana. La posibilidad de volver a los playoffs, en un equipo necesitado de alegrías, es real esta temporada. Y para ello este movimiento parece doble: por un lado consiguen a Mirotic, un 4 abierto que aportará mucho lanzamiento exterior (DeMarcus Cousins era el jugador que más triples intentaba en los Pelicans, 6,1 por partido) y, por otro, abren espacio en la plantilla para intentar el fichaje de otro interior, que acabó siendo Emeka Okafor.

Por el camino han perdido su primera ronda (protegida top-5 en 2018, top-8 en 2019 y sin protección en 2020), pero han ‘empaquetado’ el abultadísimo contrato de Omer Asik: 10,5 millones este año, 11,2 el que viene y una temible opción de jugador (que seguramente aceptará) de 11,9 millones en la temporada 2019/2020. Los contratos de Tony Allen y Jameer Nelson, muy bajos y por solo esta temporada, no son relevantes a nivel salarial de cara al futuro, pero su salida permite abrir un hueco en la plantilla.

La llegada de Mirotic, con un contrato para el año que viene garantizado de 12,5 millones (alto pero razonable y flexible, ya sin restricciones) ‘obligará’ a Anthony Davis a jugar más minutos de 5 (según Basketball Reference, esta temporada ha jugado el 70% de sus minutos como 4 y el 30% como center), pero al mismo tiempo configura una ofensiva más estandar, más habitual, y deshace la estructura de dos pívots puros que, en el basket moderno, solo parecen capaces de defender megaestrellas polivalentes como el propio Davis y Cousins. Mirotic carece de la capacidad creativa de Cousins, pero es muy fiable, sobre todo en ataque, en un rol determinado: ejecutor desde larga distancia. El 53% de sus tiros son triples y el 87% de ellos los ejecuta tras una asistencia.

El objetivo de los Pelicans queda claro que son los playoffs y con Mirotic, que se reencuentra con Rajon Rondo (le había elogiado recientemente y compartió vestuario con él en los Bulls), la apuesta por seguir ganando, y posiblemente intentar retener a Davis/renovar a Cousins, es evidente. Su juego interior se refuerza con Mirotic, al que acompañarán, además de Davis, jugadores como Dante Cunningham o Cheikh Diallo. En un ataque en el que el 63,6% de las canastas son asistidas (el 2º dato más alto de toda la NBA) y el peso creativo recaerá cada vez más sobre Rondo y Holiday, la llegada de un finalizador como Mirotic parece encajar. Las dudas llegan atrás, en defensa, y en el rebote, donde la presencia de Mirotic es menor.

Eso sí, añaden otro contrato a su cargadísima situación salarial. Se acabó cualquier atisbo de maniobra en New Orleans, más que rezar porque Anthony Davis siga, DeMarcus vuelva y Mirotic funcione.

Por qué lo hacen los Chicago Bulls

La salida de Mirotic parecía cantada desde el principio de temporada. Su renovación ya fue complicada y la emergencia de Markkanen permitía a los Bulls, inmersos en un profundo proceso de reconstrucción, desprenderse de un activo con mercado en la NBA como Nikola Mirotic. Y la jugada les ha salido muy bien, porque el gran nivel mostrado por el ala-pívot español, excepcional en este arranque de temporada, le ha hecho aumentar su stock hasta alcanzar este traspaso. Por un jugador que técnicamente acababa contrato, los Bulls han sacado una primera ronda de draft que posiblemente sea un top-16/20, lo cual no está nada mal.

Por el camino se han llevado el contratazo de Omer Asik, pero ya hemos visto en el Este experiencias parecidas (que hemos elogiado) de los Brooklyn Nets; ante la falta de activos, decidieron ‘comerse’ contratos tóxicos que llegaran acompañados de una siempre jugosa primera ronda de draft. Algo muy similar a lo que han hecho estos Chicago Bulls en el caso de Mirotic, por el que hubiera sido muy complicado sacar una buena primera ronda ‘a pelo’. La llegada de Tony Allen y Jameer Nelson es menos relevante y parece que al menos el primero será cortado en las próximas horas.

Deportivamente, los Bulls son uno de los equipos que menos interés pueden tener en ganar en la liga. Poseen su primera ronda, los playoffs están muy lejos y tienen un equipo en una evidente reconstrucción. Por eso, el hambre competitiva y el buen rendimiento de Mirotic no han encontrado su mejor ecosistema en esta temporada de los Bulls, y su salida es lógica habida cuenta que Markkanen y Portis son dos jugadores en progresión cuyo potencial también se atisba alto. La opción de acumular picks de draft en un proyecto de este tipo, aunque sea a costa de recibir algún contrato tóxico, parece inteligente habida cuenta de que el verano que viene tendrán disponibles unos 40 millones de dólares, una cifra altísima que solo superarán los Lakers.