¿Por qué han ganado los Warriors? ¿Por qué han perdido los Cavs? El análisis de Monje y Sardinero del segundo partido

junio 4, 2018

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Golden State Warriors 122-103 Cleveland Cavaliers

Un choque muy diferente al primero pero con el mismo final: victoria de los Golden State Warriors, que ponen 2-0 las Finales de la NBA. Analizamos el segundo choque con las opiniones de David Sardinero y Andrés Monje:

Andrés Monje:

A falta de 4:09 para el final del segundo encuentro de las Finales, y tras casi 44 minutos seguidos de baloncesto ante la máxima exigencia de los Warriors, LeBron James fue sustituido por primera vez. Los Cavs ya no tenían opciones. La realidad es muy dura para Cleveland, especialmente sabiendo la oportunidad que tuvo en el primer duelo de la serie. James va a estar obligado a esfuerzos sobrehumanos, con responsabilidades igualmente mayúsculas, para que su equipo pueda tener alguna opción. E incluso con ello puede no ser suficiente. La diferencia entre recursos de uno y otro equipo es casi obscena.

Los Warriors estuvieron mejor en el segundo encuentro. Marcaron el ritmo físico desde muy pronto. Especialmente bien atrás en el inicio, con mayor agresividad fuera y sostén en el rebote. Kerr apostó por McGee de inicio, dando continuidad a sus buenos minutos en el primer duelo, para contener el rebote de ataque de los Cavs. Y lo logró en parte. Además, en ataque tuvieron dos factores individuales a más nivel: el primero, el más obvio, fue Curry. Desatado y decisivo, demostrando de nuevo por qué es el mejor tirador de siempre, el jugador que más espacio ofensivo condiciona en el baloncesto. Nadie exige tanta atención, ni tan exhaustiva, a tanta distancia del aro. Ya no es sólo que anotase nueve triples (por encima del 50% de acierto), sino el cambio emocional que genera en los partidos y el pánico al que somete al rival. El segundo hombre clave fue Durant, a mi juicio excelso, con mucha mejor toma de decisiones (pasó más y mejor, castigó en uno contra uno sin forzar) y más implicado en defensa.

Con esos dos hombres en su mejor versión, más el silencioso pero puntual aporte de Klay Thompson, los Warriors son casi imbatibles. Si además responde el banquillo (tanto West como Bell estuvieron mejor, y Livingston brilló de nuevo), son un equipo inalcanzable. ¿Te convencieron a ti, David?

David Sardinero:

Totalmente. El primer partido me generaron ciertas dudas, y como comenté, creo que no encontraron el flow ofensivo que hoy les ha hecho indestructibles. Si al mismo tiempo la defensa está más enchufada -gran partido en defensa hoy salvo el tercer cuarto- el cóctel nos puede dejar sin Finales más pronto de lo deseable. Creo que el partido que podían ganar los Cavs era el primero y no veo sencillo que se repita un escenario en el que se dé lo necesario para que ganen los de Cleveland.

Hoy hemos visto a un LeBron James distinto, algo menos agresivo al aro -ha tirado 12 tiros menos que en el primer partido- y buscando involucrar más a sus compañeros. Lo hizo por momentos con George Hill y Kevin Love, pero ese reparto es insuficiente a todas luces. Los Cavs han lanzado con un 41% de acierto y no han llegado a los 10 triples -han metido 9, los mismos que Stephen Curry-, ante una defensa que no eran capaces de desarbolar y que apenas ha concedido canastas fáciles. Si además ellos conceden un 57% de acierto en tiro a los Warriors, lo normal es que el partido se te vaya por 20 puntos. De hecho me sorprendió que no se fueran antes del partido, con las primeras escapadas de los Warriors en diferencias superiores a los 10 puntos. ¿Qué te preocupa a ti especialmente de los Cavs?

Andrés Monje:

En Cleveland me preocupan varios detalles, pero entre los menos comentados quizás uno especialmente. Los Cavs han venido necesitando bastante a Korver estos playoffs, como desahogo ofensivo. Pero los Warriors ya le maniataron el año pasado y han empezado haciéndolo del mismo modo estos dos partidos. Juega menos y tiene menos impacto. Golden State cambia mucho y bien los emparejamientos, niega muchas de las ventajas de bloqueo indirecto para él, lo que reduce su aportación. Y en defensa pueden encontrarle y castigarle. Negar recursos básicos lo acaba encaminando todo a lo inhumano en James y lo que puedan producir otros elementos de forma aislada. Esencialmente dos: Kevin Love, que estuvo desacertado la primera parte aunque excelente el tercer cuarto; y George Hill, mucho más agresivo de cara al aro. Pero al final es muy poco arsenal para combatir lo que hay enfrente. Es una batalla desigual.

El banquillo de los Cavs no está teniendo influencia. Green es un jugador válido ante los Warriors, como hombre versátil, Nance puede dar minutos de relevo a Thompson… pero hay muy poco más. El perímetro queda cortísimo, con Clarkson superado, Hood casi apartado… y JR Smith inconsistente. Con los Warriors en un volumen tan bajo de pérdidas y encontrando mejores vías para circular el balón, para los Cavs es muy complicado competir. Necesitan ritmos muy lentos, volver a tiranizar el rebote y apostar por el riesgo de que Golden State abuse del juego de uno contra uno, sobre todo con Durant. Deja una sensación amarga contemplar cómo los esfuerzos de James no se ven siempre acompañados, en el sentido de que la cantidad de ventajas que produce, en forma de puntos de forma eficiente y tiros abiertos para el resto, encuentra un respaldo limitado. Esta es la misión más compleja que haya tenido James en su carrera. Y pienso honestamente que este James es el mejor que hayamos visto, por eso resulta tan impactante verle obligado a hacerlo todo, y todo bien, durante todos los minutos. ¿Pueden los Cavs devolver las Finales a la vida en Ohio, David?

David Sardinero:

Sinceramente, lo veo muy difícil. Con Curry en este nivel de acierto, y sin ver todavía al mejor Kevin Durant, los Warriors están dando una sensación de ser un equipo sólido, con argumentos en defensa y en ataque muy superiores a lo que tiene delante. Vimos la primera versión de LeBron James desatado y hoy hemos visto a un LeBron más meticuloso, más organizador, y tampoco basta. Y para él debe ser desesperante sacar esas ventajas, buscar las esquinas y ofrecer tiros liberados a compañeros que no están anotando.

Ganar a los Warriors requiere jugar 48 minutos prácticamente perfectos, porque cualquier error te lo castigan, o bien que ellos tengan un día nefasto en el tiro y las pérdidas o los rebotes. Puede pasar en Cleveland, pero para ello creo que los Cavs van a necesitar meter muchos más triples y endurecer mucho más el partido en defensa, con el objetivo de llegar con vida al último cuarto. Veremos si son capaces de hacerlo al nivel suficiente como para ganar. Hoy entraron en el último parcial 90-80, pero dos triples de Curry, que metió 5 en el último cuarto, les dejaron prácticamente sin opciones de pelear verdaderamente en los últimos minutos, en los que ya se le fue la vida del todo.