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La plenitud de la bestia: La barbarie tras los números de Russell Westbrook

noviembre 29, 2016

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“Mi trabajo es salir ahí y encontrar la mejor forma de ganar partidos. Ahora mismo hemos ganado tres seguidos y eso es lo más importante para mí”.

Anoche Russell Westbrook volvió a dar una exhibición. La enésima esta temporada. Su equipo ganó en Nueva York y él firmó un triple-doble (lo había logrado en apenas 20 minutos en pista), el octavo en diecinueve partidos de campaña. Por contextualizar el dato, los Knicks como franquicia acumulan siete triples-dobles en los últimos 25 años; Westbrook ha rebasado esa cantidad en el primer mes de competición esta temporada.

Lo monstruoso en Westbrook está llegando a niveles históricos, hasta el punto de que a estas alturas de campaña, casi un cuarto del total, está promediando un triple-doble. ¿Cómo de asombroso es eso?

Basta un dato para explicarlo.

Temporadas, en toda la historia, con un jugador promediando al menos 25 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias:

  • Oscar Robertson (1960-61): 30.5 puntos, 10.1 rebotes, 9.7 asistencias.
  • Oscar Robertson (1961-62): 30.8 puntos, 12.5 rebotes, 11.4 asistencias.
  • Oscar Robertson (1962-63): 28.3 puntos, 10.4 rebotes, 9.5 asistencias.
  • Oscar Robertson (1963-64): 31.4 puntos, 9.9 rebotes, 11 asistencias.
  • Russell Westbrook (2016-17): 30.9 puntos, 10.4 rebotes, 11.3 asistencias.

**De entre ellas, llegando a promediar triple-doble sólo existe un antecedente para una temporada completa. El logrado por Robertson en el curso 1961-62. Westbrook mantiene esa proyección, aspirando por tanto a conseguir algo… que no sucede desde hace 55 años.

Esa proeza esconde, además, otro condicionante: el ritmo de juego. Ese factor es de gran relevancia para poner en perspectiva el rendimiento estadístico. Y el motivo es sencillo: un ritmo mayor conlleva más posesiones por encuentro y disponer de más posesiones ofrece la posibilidad de elevar los registros en puntos, rebotes o asistencias. Cuantas más cosas sucedan en pista, más opciones tienen los jugadores de subir sus registros estadísticos.

¿Qué sucedería si considerásemos lo que está haciendo Westbrook desde una perspectiva del ritmo de juego que empleaban los equipos de Robertson, en torno a 25 posesiones más por partido, y su cantidad de minutos en pista (44 de media en las cuatro temporadas anteriormente citadas)? Esta barbaridad:

Los promedios de Westbrook serían directamente extraterrestres. Por supuesto es conveniente matizar que una traslación de ese tipo no es posible con total precisión pero el ejemplo tiene su valor en recalcar el hecho de que promediar un triple-doble en la época moderna es mucho más complejo por dos motivos evidentes: el número de posesiones actuales es muy inferior y los promedios de minutos de los jugadores también. El juego en el fondo es el mismo pero el modo de desarrollarlo ha cambiado enormemente a todos los niveles.

Westbrook esconde un sinfín de datos increíbles en lo que llevamos de temporada. La estadística avanzada vive en permanente estado de conmoción ante un purasangre que está obligando a echar la vista atrás para poner en valor sus exhibiciones, concretamente remontándose a cuando el juego vivía bajo otras circunstancias y la Liga apenas nacía.

Su uso ofensivo (volumen de jugadas que un solo perfil finaliza con tiros de campo, tiros libres o pérdida de balón) es, a estas alturas, el mayor de todos los tiempos. Antes de comenzar esta temporada, las mejores marcas de siempre eran las siguientes. Ninguna llegaba al 40%, la cifra que posee ahora mismo Westbrook.

Fuente: Basketball Reference

Fuente: Basketball Reference

Hay más. Su volumen de asistencias (porcentaje de asistencias que un jugador reparte sobre el total del equipo) está siendo, según datos de Basketball Reference, del 59.1%. ¿Cómo de salvaje es eso? No existe ningún antecedente a esos niveles. La mejor marca de la historia pertenece hasta ahora a John Stockton, que firmó un 57.5% de asistencias sobre el total de su equipo en el curso 1990-91.

¿Ayuda eso a ganar a su equipo? Al final es la cuestión más importante. También para el propio Westbrook. El resultado también habla claro ahí:

  • Con él en pista los Thunder son 7 puntos mejores que el rival (por cada 100 posesiones), anotando 107 y recibiendo 100.
  • Sin él en pista los Thunder son 16 puntos peores que el rival (por cada 100 posesiones), anotando 91 y recibiendo 107.

Westbrook tiene una misión. Y mientras la desarrolla está haciendo historia.