¿Por qué solo firma por el mínimo Muhammad? Explicamos los dos ‘agujeros’ estadísticos que generan recelo con él…

septiembre 12, 2017

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Era uno de los nombres importantes que quedaban en el mercado de agentes libres de la NBA y ya ha encontrado destino. Shabazz Muhammad, según ha adelantado Wojnarowski, firma un año con los Minnesota Timberwolves, el que hasta ahora era su equipo en la NBA. Y lo hace por el mínimo, pese a ser un jugador de talento y con muchos puntos en las manos. ¿Cuáles son las razones por las que ningún equipo ha apostado más fuerte por él? Aquí te explicamos sus dos ‘agujeros’ estadísticos.

(Artículo publicado el 16 de agosto)
Tiene 24 años, mide 1.98 metros y en su última temporada NBA promedió 9.9 puntos en apenas 19.4 minutos por encuentro, con un acierto en tiros de campo del 48%. De primeras, es sencillo imaginar que a un jugador con ese rendimiento no le faltarían pretendientes en el mercado. Sin embargo, y estando ya a mediados de agosto, Shabazz Muhammad todavía no tiene equipo.

¿Por qué?

Los Wolves, que se hicieron este verano con Jimmy Butler para las alas, no quisieron extenderle un contrato de gran duración y compromiso económico, algo que parece que el resto de franquicias tampoco se atreve a plantear. Sigue siendo agente libre. Muhammad ha demostrado ser un gran anotador de banquillo (el curso anterior, 2015-16, se fue hasta los 10.5 puntos en 20 minutos… y hace dos, el 2014-15, llegó a 13.5 puntos en 23 minutos de promedio), pero eso no parece suficiente. Los equipos desconfían de múltiples aspectos:

  • Su actitud atrás.
  • Su implicación en el rebote defensivo (sólo 1.7 capturas defensivas jugando normalmente como ‘tres’).
  • Produce de forma eficiente en ataque, pero actúa al margen del sistema. No pasa el balón.

Muhammad promedió 7.7 intentos de campo por partido el curso pasado… y pasó el balón sólo 8.8 veces. Es decir cuando le llegaba el balón solía conocerse el desenlace de la jugada: lanzaba él. El jugador formado en UCLA fue el único en toda la NBA que estando en pista al menos 19 minutos (mínimo 20 partidos en la campaña) pasó menos de doce veces el balón a sus compañeros por encuentro. De hecho él ni siquiera llegó a nueve. La diferencia con el resto de mínimos fue notoria:

Prácticamente por cada vez que efectuaba un pase, la equivalencia era lanzar un tiro a canasta. Y si bien era productivo atacando el aro (aunque no amenaza excesivamente de tres), los sistemas se complicaban. De las 13 veces que recibía el balón el alero la pasada campaña, casi ocho acababan en tiro de campo suyo. Una proporción sin igual en la Liga. Incluso considerando que el rol del jugador era muchas veces ejercer como vitamina anotadora para la rotación de los Wolves, su ejecución era llevada al extremo.

Estos días se rumorea la opción de que el jugador vuelva a firmar por Minnesota… pero por el mínimo salarial. Algo curioso teniendo en cuenta la edad del alero y su habilidad para ejercer como anotador desde el banco. La estadística simple ofrece luz con él… pero la avanzada muestra más detalles. Y menos atractivos para los equipos.

Además de la poca predisposición a pasar el balón (0.4 asistencias por partido), su rendimiento atrás fue terrible. Según el indicador defensivo ‘Real Plus-Minus’, que evalúa el impacto de un jugador con respecto al rendimiento colectivo, Muhammad fue el segundo peor alero de la NBA la temporada pasada (-3.19), sólo por detrás de Doug McDermott. Y considerando también escoltas, el tercero con peor dato en toda la Liga (Bojan Bogdanovic fue el único escolta con peor dato que él). Anotar con buen volumen y acierto en poco tiempo no parece ser suficiente para sacar un gran contrato. No cuando existen esos otros puntos tan a corregir.

¿Por dónde puede pasar su futuro a corto plazo? ¿qué franquicia confiará en su talento anotador? ¿logrará transformar sus carencias en aspectos menos problemáticos? El futuro de Shabazz Muhammad sigue en el aire.