Por qué Rudy Gobert puede ser ‘Defensor del Año’. Análisis de su impacto sobre el ataque rival (Vídeo)

Marzo 29, 2017

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Kawhi Leonard vuelve a aparecer en las quinielas a ‘Mejor Defensor del Año’. Sería su tercer galardón consecutivo (algo que sólo ha logrado Dwight Howard en la historia). Pero Draymond Green también presenta una candidatura muy potente, como mejor ejemplo de la versatilidad defensiva de la NBA actual. Ambos representan a Spurs y Warriors, a día de hoy los dos equipos con mejor rendimiento defensivo de la NBA (100.7 y 101 puntos recibidos cada 100 posesiones, respectivamente).

Sin embargo el premio no va a ser cosa de dos. De hecho el tercer hombre en esa lucha, que lidera el tercer mejor sistema defensivo de la NBA (los Jazz, con 102.5 puntos recibidos cada 100 posesiones), tiene más que sólidos argumentos para hacerse con el reconocimiento. Y es que Rudy Gobert (24 años) sigue aumentando su influencia en zona propia. El francés acabó quinto en la carrera por el ‘Defensor del Año’ en 2015 y fue séptimo en 2016. Este curso parece difícil imaginarle fuera del top 3… como poco.

Unos cuantos ejemplos de análisis avanzado pueden ayudar a entenderlo:

Según el rendimiento de su equipo según él esté o no en pista, Utah cambia radicalmente su versión defensiva:

  • Con Gobert, Utah recibe 100.3 puntos cada 100 posesiones, equivalente a la mejor defensa NBA.
  • Sin Gobert, Utah recibe 107.3 puntos cada 100 posesiones, equivalente a la décima peor defensa NBA.

La diferencia, como ven, es considerable. Además, con el francés en cancha los Jazz capturan el 52.6% de los rebotes. Sin él, el 50.6%. Y el rendimiento global es también muy acusado:

  • Con Gobert, los Jazz superan por 8.1 puntos (cada 100 posesiones) a sus rivales.
  • Sin Gobert, los Jazz son superados por sus rivales por 3.5 puntos (cada 100 posesiones).

El mayor poder defensivo de Gobert es su influencia cerca del aro. No ya sólo por su condición de excelente taponador (2.6 por partido, dato que lidera la Liga), sino por la cantidad de lanzamientos que condiciona más allá del tapón… y por la cantidad de secuencias ofensivas del rival que obliga a cambiar. Ver a Gobert aparecer cerca del hierro tiene un efecto intimidatorio por sí mismo, muchas veces los rivales prefieren sacar el balón fuera o toman una decisión errónea por su influencia. Cambiar el plan del ataque es una forma de dominar la defensa. Con Gobert esto es muy visible.

Sus datos protegiendo el aro son fantásticos, para muestra el top 5 NBA este curso (defendiendo al menos 7 lanzamientos por encuentro en la zona restringida):

  • Joel Embiid: 41% de acierto permitido al rival.
  • Rudy Gobert: 43.3%.
  • Kristaps Porzingis: 43.8%
  • Draymond Green: 44%
  • Hassan Whiteside: 47%

Bajo el aro, su altura, envergadura y timing de salto le convierten en una pesadilla:

Tapa cualquier desequilibrio que genere el rival. Su presencia se deja notar:

En la ayuda, puntual tras ver cómo Griffin supera a Diaw por velocidad:

Lejos del aro es un jugador que sufre más pero su desplazamiento lateral es más que bueno considerando su tamaño (2.16 de altura) y su monstruosa envergadura (2.39) afecta mucho espacio. Si Gobert defiende con el centro de gravedad bajo y los brazos extendidos, hay una enorme cantidad de pista que puede condicionar indirectamente. Por el simple hecho de que esté ahí en cancha, ocupando ese espacio.

En ese sentido, no sorprende que su acción le lleve a la máxima dimensión NBA. El Real Plus-Minus es un índice que computa el impacto estimado de un jugador sobre el rendimiento global de su equipo. Si acudimos a la muestra de su versión defensiva, el top 5 NBA es el siguiente:

  • Rudy Gobert: 5.8 en Real Plus-Minus Defensivo.
  • Draymond Green: 5.3
  • Andrew Bogut: 4.3
  • Dewayne Dedmon :4.3
  • Robert Covington: 4.2

Además su aportación no se limita a lo defensivo. Pese que se trata de un jugador que no puede generar puntos por sí mismo, cada vez interpreta mejor situaciones de pick&roll con sus compañeros, realizando mejor la continuación hacia el aro y finalizando. Incluso lee situaciones de lado débil o acciones en las se mueve por la línea de fondo para acabar ejecutando.

En esta acción se aprecia cómo libera algo de espacio dentro y se abre para esperar el momento adecuado de recibir el pase de Hayward:

Y por supuesto suma en el rebote de ataque. Es el tercer jugador de la Liga que más capturas ofensivas consigue, obligando a los rivales a una atención especial para evitar ser demolidos en las segundas oportunidades. Su presencia y capacidad atlética condicionan la defensa rival, aunque sus vías de anotación sean limitadas.

Top 5 NBA en rebotes de ataque por partido:

  • Andre Drummond: 4.3
  • Dwight Howard: 4.1
  • Rudy Gobert: 4
  • Hassan Whiteside: 3.8
  • Tristan Thompson: 3.7

Un dolor de cabeza, también en aro ajeno:

El desarrollo de Gobert como jugador se encuentra lejos de su punto álgido, sigue siendo -en cierta medida- un jugador en formación, que aprende a desenvolverse y aprovechar todas sus condiciones físicas, que son realmente extravagante. El cóctel tamaño-envergadura-velocidad del francés difícilmente sostiene comparación entre interiores NBA, por lo que su progresivo avance en la lectura de situaciones, especialmente defensivas, hace de él un diamante en bruto.

Gobert puede ser elegido ‘Defensor del Año’ esta misma temporada. Tiene una buena secuencia de pilares que sostienen esa candidatura. Y tal circunstancia, considerando que sus dos grandes rivales son Kawhi Leonard y Draymond Green, dos monstruos de la defensa moderna, ya resume por sí sólo qué tipo de impacto tiene en pista.

El francés se ha convertido en uno de los interiores más determinantes del planeta. A su forma y estando aún pendiente de evolucionar, pero ya se ha situado en esa esfera.