NBA

Tres claves para entender el fichaje de Derrick Rose por los Timberwolves

marzo 8, 2018

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Lo anunció primero, cómo no, Adrian Wojnarowski. Derrick Rose, cortado por Utah Jazz tras ser traspasado por los Cavs, tiene nuevo destino: jugará en los Minnesota Timberwolves. Un destino que tiene cierta lógica para un MVP venido a menos, cuyo valor en el mercado se ha confirmado ser muy pequeño a estas alturas de su trayectoria. Desde el traspaso e inmediato corte, seguía sin equipo.

En los Cavs jugó solo 16 partidos e incluso se especuló con una posible retirada. Finalmente no se produjo, pero sí su salida rumbo a Utah, en un traspaso en el que los activos implicados tenían mucho más valor que él, y que concluyó con su corte y salida al mercado. Por eso compartimos estas tres claves para entender su llegada a Minnesota Timberwolves:

Reencuentro con Thibodeau

El pasado año fue la primera temporada de Thibodeau en los banquillos sin Derrick Rose en su equipo. Thibs se estrenaba en Minnesota y Rose había fichado por los Knicks. Venían de coincidir en los Bulls y ya el verano pasado hubo algún rumor de posible reencuentro, algo que ahora se produce y que apunta a ser uno de los principales motivos de este movimiento. Con Thibs, Rose fue MVP de la NBA y vivió su cumbre como jugador. Aunque lógicamente su estado físico (y anímico) era otro.

También volverá a compartir vestuario con Taj Gibson y Jimmy Butler, que también coincidieron con Rose y Thibodeau en los Bulls. Derrick Rose y Thibodeau estuvieron juntos 5 temporadas en Chicago, aunque en una de ellas Rose no jugó por lesión.

¿Última oportunidad en su carrera?

El dinero no era un factor para Rose a estas alturas de su carrera (adidas le paga al año más de 10 millones de dólares), pero la realidad es que la figura de Rose no parece generar mucho interés en el resto de franquicias. Sus eternos problemas físicos y de consistencia han provocado un rápido declive, que en los Cavs se ha traducido en el mínimo anotador de su carrera (9,8 puntos por partido).

En este contexto, Thibodeau le rescata para los Timberwolves en la que puede ser la última oportunidad de su carrera NBA, quizá en busca de recuperar una versión útil de Rose que les ayude con su experiencia en el tramo final de la temporada y en los playoffs. Es posible que a estas alturas, nadie más hubiera reclamado a Derrick Rose en la NBA.

Difícil encaje en la rotación

Los Timberwolves emplean una rotación peculiar en la que Thibodeau exprime a sus titulares y utiliza relativamente poco a las segundas unidades. El base titular es, y seguirá siendo, Jeff Teague, que juega una media de más de 33 minutos por partido (tope en su carrera). El suplente es Tyus Jones, un jugador de tercer año que está en cancha 18 minutos por partido, y que presenta unos números muy interesantes en un apartado concreto: el ratio asistencias/pérdidas. Esta temporada Jones es el tercer mejor jugador de la Liga en este apartado, con 4.02 pases de canasta repartidos por cada ocasión en la que pierde el balón. Por comparar, con los Cavs Rose ha perdido este curso más balones que asistencias ha repartido. Además, con Jones en cancha Minnesota supera a sus rivales por 6.8 puntos cada 100 posesiones, el segundo mejor dato del equipo (sólo tras Butler). Ofrece, en definitiva, bastante fiabilidad en ese rol.

Por eso la llegada de Derrick Rose tiene un punto utópico en una rotación establecida, que necesita espacio y roles efectivos sin balón mucho más que otro hombre que asuma mucho más balón en sus manos. Parece que se debe más al interés personal y el desafío que supone para Thibodeau el poder recuperarle para la causa, que por un encaje ideal. Rose necesita el balón para producir y sus aspiraciones pasan por ejercer como jugador ‘libre’ en la segunda unidad, aunque para ese papel Minnesota también tiene otro jugador claro: Jamal Crawford. No parece sencillo que deportivamente su refuerzo vaya a ir a ambas partes, pero si la oportunidad llegaba estaba predestinado que fuese en Minnesota, con la confianza perenne de un técnico con el que tocó la cima.