NBA

austin

Un 2.15 m. en los despachos por una enfermedad genética. El sueño cumplido de Isaiah Austin

julio 25, 2014

¿Lo compartes?

Todos nos conmovimos al conocer su historia. No podía presentarse al draft y tenía que dejar el baloncesto con 20 años. Su problema: el síndrome de Marfan, una enfermedad genética que agranda y debilita la arteria aorta y que el que la padece no puede practicar deporte de alto rendimiento. Fue Isaiah Austin, un chico de 2,15 y 100 kilos. Su historia nos llegó a todos y más todavía cuando conocimos que a los 12 años, una lesión en la retina tras darle una bola en el ojo le dejó sin visión parcialmente. Austin tenía el sueño de ser el primer jugador en la NBA con visión parcial.

“No se puede explicar con palabras lo agradecido que me siento por haber jugado a este maravilloso deporte. Cambió mi vida. Siento que quienes me han apoyado me puedan ver jugar en la NBA, pero esto no es el final. Es sólo el principio”. Eran las palabras del jugador tras conocer el parte médico que tapaba un futuro prometedor en el baloncesto.

Después de esa mala noticia, el jugador pensó en sus estudios en Baylor, donde terminará en dos años y donde le ofrecieron ejercer como entrenador. Pero, cuando termine, la NBA con Adam Silver a la cabeza le han ofrecido un puesto de trabajo para que forme parte de la mejor liga del mundo. Su sueño, cumplido. No en la pista pero si en la NBA. Así lo confirmaba a una cámara de TMZ:

“De momento colaboraré con el programa de NBA Cares, pero en un futuro tendré un trabajo completo en la liga. La verdad es que estoy muy agradecido a Silver por cómo me ha tratado, es muy fácil hablar con él y para nada es un tipo intimidante como mucha gente piensa”, declaraba a la cámara.

No como el había pretendido pero Austin conseguirá cumplir el sueño que desde niño tenía pensado. La enfermedad fue una barrera en un camino cuyo objetivo ha conseguido, por otro sendero, pero lo ha conseguido.