• Se clasifica así para las semifinales por el título y logra el ascenso a la liga EBA.
  • La afición cazorleña llenó a reventar el Pabellón Municipal ‘José Jorquera de la Hoz’ para llevar en volandas a su equipo.

El CB Cazorla es el octavo EQUIPO DE LA SEMANA. Una acción que pretende ofrecer un espacio para todos los equipos de cualquier categoría, que además de salir en la web se llevarán cinco balones de baloncesto. ¿Qué tienes que hacer? Aquí están todas las instrucciones

Hay ocasiones en las que todas las variables posibles solo pueden conducir a un único resultado. Es indiferente el camino que lleve hasta él. Decir esto en baloncesto es mucho decir, dado los innumerables factores que se ponen en juego durante más de hora y media de partido. Si, además, es necesario superar un importante número de puntos en contra cosechados por el rival en el partido de ida, todo se complica exponencialmente.

Pues bien, aún así solo era posible un resultado final: la victoria del CB Cazorla Villas de Andalucía y su pase por la puerta grande a semifinales de la Primera Nacional. ¿Por qué?. Porque el Pabellón Municipal ‘José Jorquera de la Hoz’ impresionaba como nunca, lleno hasta la bandera con más de 500 aficionados saltando y gritando como si la vida les fuera en ello; porque los jugadores cazorleños se sobrepusieron al estado catatónico en el que le dejaban los sevillanos al final de tercer cuarto –cinco puntos abajo en el marcador-, con un juego arrollador que les llevó a una diferencia de ¡17 puntos!; porque todos unidos, jugadores y afición, desarbolaron a todo un Náutico Sevilla en la prórroga –con Carlos Garrido, uno de los más destacados, lesionado en el banquillo- hasta llegar al resultado final de 91-74.
Histórico.

Dicen los creyentes que ‘Dios escribe derecho con los renglones torcidos’. Así se ha de glosar el desarrollo de este partido, que quedará en los anales del CB Cazorla como uno de los más épicos de su historia. Los primeros dos cuartos se jugaron con un balón que, más que de piel, parecía hecho de espinas. No tenía dueño. Nadie acertaba en el tiro y las defensas ganaban de largo a los ataques. El resultado al descanso no era más que la constatación de todo ello, 24-18.

El tercer cuarto hubiera sido descorazonador y, sin duda, definitivo en cualquier otro recinto deportivo, en otro pueblo o ciudad. Los cazorleños, cinco puntos abajo al final de los primeros 30 minutos, con solo 10 por delante y 17 puntos que remontar. Luis Molina dijo a los suyos que había que morir en ataque y ahí se fueron sin pestañear todos y cada uno de los jugadores, todos y cada uno de los aficionados. Los puntos fueron cayendo del lado local. Primero poco a poco, pero después –a falta de 6 minutos- la balanza terminó hecha trizas y el CB Cazorla arroyó a su rival hasta casi dejarlo grogui. Todo se construyó con una defensa infranqueable y haciendo piña bajo el aro rival, con continuos rebotes en ataque y jugadas de 2+1.

Casi grogui, porque el Náutico Sevilla pudo respirar algo con el tiro libre fallado por Diop a falta de tan solo 7 décimas para el final, que dejaba la diferencia en los mismos 12 puntos que consiguió en la ida como ventaja, provocando la consiguiente prórroga. Solo fue el espejismo de un sediento en el desierto porque la prórroga certificó la épica victoria cazorleña con la ventaja final de 17 puntos. La locura en el recinto deportivo cazorleño, una alegría inmensa que tendrá continuidad en la eliminatoria de semifinales ante el Deportivo Coín, que venció con holgura en su eliminatoria ante el Baloncesto Qalat

(Cronica escrita por Jose Luis Gonzalez)