La generación de 1997 -que ya tuvo presencia en el pasado Mundial sub-19- vuelve a escena y tratará de seguir el reciente ejemplo de la selección española sub-20 y llegar a la final del Europeo, que se va a disputar en tierras helenas. Aunque en su caso buscando un mejor desenlace para hacerse con el oro.

Entrenados por Luis Guil y con sensaciones positivas tras varias semanas de preparación, el combinado nacional contará con una amplia cantidad de jugadores que a su temprana edad ya pueden presumir de haber debutado en la máxima categoría del baloncesto español. Son los casos de Pablo Pérez (Valencia Basket), Sergi García (CAI Zaragoza), Jonathan Barreiro (Real Madrid), Eric M.Vila (FC Barcelona) o Santiago Yusta, ex-Real Madrid e ilusionante fichaje del Rio Natura Monbus. Estos serán pieza clave en un equipo que ya consiguió hace dos años, en el Europeo sub-16, colgarse la medalla de oro ante la todopoderosa Serbia de Stefan Peno.

Regresar con la medalla de oro es el gran reto, pero no será fácil. Luis Guil no podrá contar con el poderoso interior catalán Jaume Sorolla, que físicamente no está en plenas condiciones y, por eso, ha decidido renunciar a defender la elástica roja. También lesionado abandonó la concentración el base madridista Daniel de la Rúa y junto a él fueron descartados Guillem Jou, Maxim Esteban, Pol Figueras y finalmente Marc Martí, quienes ayudaron a preparar el Europeo mientras los cinco jugadores de la generación de 1997 que disputaron el Mundial sub-19 disfrutaron de unos días más de vacaciones.

España debutará en este Europeo el próximo jueves 23 de julio frente a la selección de Francia. Ucrania y la República Checa completan el grupo ‘A’, donde está el combinado nacional.

El uno a uno de la selección: un equipo construido para el oro

Pablo Pérez (1.83 metros y 18 años): Un talentoso director de juego que dirige bien al equipo gracias a su buena visión de pista aunque abusa del bote en muchas ocasiones. Técnicamente es muy bueno y aprovecha su buen manejo de balón para sacar ventajas en situaciones de uno contra uno (puede finalizar o aprovechar las ayudas defensivas del equipo rival para doblar el balón). Es rápido, versátil y puede anotar desde la larga distancia. Debe ser importante en el Europeo, y es que si Pablo juega su mejor baloncesto el combinado nacional tendrá un alto porcentaje de conseguir contar sus partidos por victorias. Es clave.

-Sergi García (1.90 metros y 18 años): Es imprescindible. El balear está considerado como uno de los mayores talentos de su generación no solamente en España sino también en Europa. Es un excelente director de juego al que, quizás, le falta velocidad y más versatilidad de cara al aro. Tiene un talento innato y facilidad para anotar, es eficaz desde la larga distancia y por ello puede alternar la posición de base con la de escolta. Defensivamente es un jugador muy inteligente, es rápido de manos e intuye el juego rival, por lo que recupera muchos balones.

-Andrés Rico (1.90 metros y 18 años): Debutará de forma oficial con la selección en el Europa y será, a priori, el tercer base. Físicamente es excepcional, de los mejores de su generación en España. Es muy veloz, tiene buen manejo de balón y aprovecha estas dos virtudes para ser un jugador difícil de defender en situaciones de uno contra uno (suele sacar provecho de ellas, o bien finalizando -buen ejecutor- o doblando a un compañero si le llega la ayuda de un rival). Es un base al que le gusta dirigir, es inteligente en la pista, suele cometer pocos errores en ataque y defensivamente es un jugador que aportará intensidad. Es irregular desde la larga distancia. Ha sido pieza clave en el Real Madrid junior que lo ha ganado todo en la presente temporada.

Víctor Moreno (1.94 metros y 17 años): Escolta del Baloncesto Fuenlabrada que esta temporada ha jugado en LEB Plata con el Viten Getafe, dejando muy buenas sensaciones. Destaca por su gran tiro exterior, también maneja bien el balón y es capaz de generarse sus propios lanzamientos. Muy coordinado y completo, es uno de los mayores proyectos nacionales en la generación de 1998 y, pese a que se esperaba que sólo estuviese como invitado con la selección, al final se ha ganado un puesto entre los doce y será un recurso más para el poderoso perímetro español.

-Santiago Yusta (1.99 metros y 18 años): Posiblemente el mayor proyecto nacional en esta generación y también uno de los nombres propios en el próximo Europeo. El nuevo jugador del Río Natura Monbus tiene en Grecia un escaparate idóneo para demostrar la calidad que atesora y que ya ha invitado a los aficionados del Obradoiro a frotarse las manos. Tiene un talento innato, hace fácil lo difícil y posible lo que parece imposible. Se trata de un escolta con excelentes condiciones técnicas y físicas, regular desde la media-larga distancia y con una dotada envergadura que aprovecha para ser un buen defensor y ayudar en tareas reboteadoras. De su regularidad en los momentos importantes del Europeo dependerán buena parte de las opciones de la selección española.

-Xabi López-Arostegui (1.99 metros y 18 años): Es uno de los jugadores más prometedores en el FIATC Mutua Joventut y en el conjunto verdinegro esperan que él sea el futuro escolta-alero del primer equipo. Se trata de un jugador con un físico privilegiado y que técnica y tácticamente no ha parado de evolucionar desde su llegada a Badalona, puede anotar desde la larga distancia pero todavía peca de irregularidad desde más allá de la línea del 6’75. Es un jugador muy elegante, tiene talento, vertical en el uno contra uno y defensivamente es conveniente destacar que es muy trabajador, posee una buena defensa de manos y es agresivo. Un exterior con buena lectura de juego. Si mejora sus porcentajes desde la larga distancia será dominante.

-Jonathan Barreiro (2.03 metros y 18 años): Junto a Yusta y Xabi es, probablemente, el mayor proyecto de esta generación a pesar de que la suerte no le ha acompañado (varias lesiones graves en la rodilla) desde su llegada a la capital de España. Barreiro es un alero con una excelente lectura de juego. Bota bien, tiene un cuerpo privilegiado, es eficaz desde la larga distancia y gracias a su buen manejo de balón y superioridad física puede generarse él mismo sus propios tiros. Defensivamente es un jugador que no deja indiferente a nadie, muy intenso y con una destacada defensa de piernas. Su evolución marcará el camino pero hay muchas esperanzas puestas en él para un futuro cercano y da síntomas de llegar alto. Por sus manos pasarán muchas de las opciones de España en este Europeo.

-Eric M. Vila (2.02 metros y 17 años): No es un jugador que destaque por tener un físico privilegiado o ser técnicamente superior, es un alero alto con buen manejo de balón, muy bueno tácticamente y con mucha variedad de finalización (buen uno contra uno, media distancia y altos porcentajes desde la larga distancia). Defensivamente es un jugador excepcional, llega a todas las ayudas y comete pocos errores. Sin hacer números a destacar siempre suma y con él en pista sus equipos acostumbran a jugar con mayor intensidad. Tiene una buena envergadura que aprovecha para ser un seguro de vida en tareas reboteadoras. Es considerado uno de los mayores proyectos de la generación de 1998 en Europa y es el único jugador de su edad en la selección, si gana músculo será dominante en un futuro cercano jugando en la élite. A su temprana edad ya ha debutado con el primer equipo del FC Barcelona.

-Samuel Rodríguez (2.02 metros y 18 años): Es el ‘4’ abierto de la selección. Un jugador intenso, que en tareas reboteadoras sumará pero que en ataque tiene que aportar eficacia en tiros de media-larga distancia. Tiene una amplia cantidad de recursos cerca de canasta, y cuenta con un cuerpo privilegiado. Fue clave hace dos años en el Europeo sub-16 celebrado en Ucrania anotando la canasta que valió una medalla de oro y en Grecia también debe tener un papel fundamental. Si mejora técnicamente y aumenta sus porcentajes desde la larga distancia estamos ante un proyecto de jugador muy interesante. No ha causado mala impresión esta temporada en liga EBA con el Náutico de Tenerife, aunque no ha tenido demasiado protagonismo.

-Álex Mazaira (2.06 metros y 18 años): Es un proyecto de jugador muy interesante y que cuando empieza a coger regularidad va a dar mucho que hablar. Tiene unas condiciones físicas perfectas para triunfar en el mundo de la canasta: es un ala-pívot grande con un físico privilegiado, técnica y tácticamente bueno que además es eficaz en el tiro exterior. Tiene buena envergadura, rebotea con facilidad y en el apartado defensivo también es un jugador que aprovecha sus largos brazos para intimidar. El gallego se está formando en las categorías inferiores del FC Barcelona y en la presente temporada ha dejado buenas sensaciones con el filial en la Adecco Plata. Tiene que sumar puntos y aprovechar sus virtudes para ser un jugador dominante, da la sensación siempre que puede ir a más…

-Ramón Vila (2.03 metros y 18 años): Imprescindible. Es un interior que a pesar de no ser muy alto sí es dominante en la pintura, asegura rebotes y aprovecha su cuerpo para ser un jugador muy complicado de defender cuando juega de espaldas a canasta. Además, ha ido perfeccionando su juego de cara al aro y ha evolucionado de forma considerable en el aspecto técnico y táctico del juego. Aportará garra, carácter y sobre todo mucha intensidad defensiva. Si aumenta sus porcentajes en el tiro de media distancia puede ser determinante en este Europeo.

-Óscar Amo (2.04 metros y 18 años): Va a más y puede ser el futuro pívot de la ‘Penya’. Un jugador que acostumbra a cometer pocos errores, inteligente, móvil, ágil… con gran variedad de recursos cerca de canasta y con buena envergadura que aprovecha para ser dominante en la zona y ser un excelente defensor. Debe tratar de mejorar el porcentaje en tiros de media distancia para dar un salto en su juego. Esta temporada ha causado buena impresión a las órdenes del experimentado entrenador catalán Adrià Alonso en el junior del Joventut y la próxima temporada parece que seguirá creciendo en el Club Bàsquet Prat.