Todo joven jugador de formación sueña con llegar a la élite del baloncesto y desea (a ser posible) hacerlo defendiendo los colores del equipo de su ciudad. No son muchos los casos que lo consiguen pero en Lugo hay un ejemplo con un joven jugador de 20 años que con su buen arranque particular de temporada se ha convertido en una de las gratas sorpresas de la competitiva liga Adecco Oro. Su nombre es Adrián Chapela y desde la edición 2013-14 es uno de los ídolos de los jóvenes seguidores del mítico Club Baloncesto Breogán.

«Adri es lo que se puede llamar un base puro, desde pequeño ha sido un jugador con una gran madurez competitiva para su edad, es el típico director que busca antes un pase que abusar de tiro y bote. Es un jugador tácticamente privilegiado y uno de sus puntos débiles como es el físico lo ha estado trabajando muy duro, y también ha crecido en este aspecto», nos apunta Jesús Lázare, Presidente del Estudiantes de Lugo, club con el que se ha formado como jugador de baloncesto el ahora director de juego del Ribeira Sacra Breogán de Lugo.

Adri Chapela

Historia curiosa la de Adrián Chapela, de padres deportistas. Su padre jugó en su día con el Estudiantes de Lugo y su madre (Cristina Lage) llegó a la élite del voley, jugando en división de honor durante varias temporadas con el Ribeira Sacra Monforte.

Adrián, que nos confiesa jugar al volley durante el verano con sus amigos, empezó a jugar al baloncesto cuando tenía 5 años en el Ciudad de Lugo. A los 6 ingresó en la cantera del Estudiantes de Lugo y ahí creció deportivamente hasta convertirse en una de las perlas del baloncesto español, llegando incluso a jugar en las categorías inferiores de la selección española y conseguir colgarse la medalla de oro en 2012 en el prestigioso torneo de Männheim (Alemania). Aquel campeonato marcó un antes y un después en la vida deportiva de un jugador que desde hace varios años estaba señalado como una de las grandes promesas del baloncesto gallego, y es que siendo infantil ya revolucionaba sus partidos con una mezcla perfecta de técnica individual e intensidad defensiva.

En el Estudiantes de Lugo no sorprende que la felicidad baloncentística haya llegado tan temprano a Adrián Chapela, un chico que tal y como indica el propio presidente sirve como modelo a lo que intenta inculcar el club lucense a los jugadores que se forman en su cantera. «Transmitirles los valores de la cultura del esfuerzo junto con la importancia de lo humano y lo académico, luchar por intentar ser una referencia en el noroeste, para que todos aquellos chicos que quieran intentarlo tengan una alternativa cerca de sus casas sin tener que alejarse de ellas para tener una opción donde cuidar al máximo su enseñanza técnica y su mejora física. Sin olvidar dar respuesta a todas y a todos que quieran practicar baloncesto ya que es tan importante el chico que quiera aspirar el llegar al máximo nivel, como el que tiene claro que esto es un complemento formativo, ambos caminos para el club son igual de válidos y a los dos hay que darles respuestas y cuidarlos pero sabiendo que tienen necesidades diferentes», explica el mismo Jesús Lázare.

Chapela

Adrián supo estar en el momento y lugar adecuado, tuvo paciencia y su oportunidad llegó gracias a Lisardo Gómez, actual entrenador del Ribeira Sacra Breogán y que ha sido un tutor deportivo perfecto para Chapela. El lucense debutó con el ‘Breo’ en la temporada 2012-13, justamente en su primer año senior. Aquel año alternaba la competitiva Adecco Oro con el equipo de su ciudad y el Estudiantes de Lugo, de liga EBA. Han sido dos años disputando -de manera frecuente- la Adecco Oro y finalmente parece haberse asentado a sus (solamente) 20 años en la categoría, convirtiéndose en el presente curso en un relevo de garantías para Dani López.

«Mi pretemporada y comienzo de liga no fue como esperaba ni mucho menos. Estuve trabajando muy duro durante todo el verano y me sentía algo frustrado porque no me salían las cosas. No obstante me concentré en seguir trabajando duro y en este último mes las cosas han cambiado a nivel personal, pues me han empezado a salir y me he encontrado muchísimo mejor y más cómodo en la pista, cosa de la que también tienen culpa mis compañeros y sobre todo el cuerpo técnico. Lo mejor es que mi mejora personal permite el crecimiento colectivo del equipo«, nos explica un contento y feliz Adrián Chapela por seguir una temporada más jugando en casa.

Y pudo salir, ya que acababa contrato el pasado verano pero él lo tuvo claro desde el principio. Así lo explica: «Hablé con Lisardo (entrenador) y me dejó claro que confiaba en mí, que daría un paso adelante y que me quería en el equipo para esta temporada. No me lo pensé dos veces, el Breogán es un club con muchísima historia y Lugo respira baloncesto por todos sus rincones. Para mí es un orgullo vestir la elástica celeste y jugar en el Pazo cada semana«.

Chapela 2

En Lugo los más pequeños amantes de la canasta no quieren parecerse ni a Pau Gasol ni a Sergio Llull, quieren ser como Adrián Chapela. Desde liga EBA a ser un jugador importante en el Ribeira Sacra Breogán en tan sólo dos años y habiendo pasado previamente por el Estudiantes de Lugo, club de formación que al igual que Chapela no para de crecer a pasos gigantescos durante los últimos años. Con paciencia, mucha humildad y, sobre todo, mucho trabajo. Hoy el ‘5’ del Ribeira Sacra Breogán de Lugo es un ídolo en su ciudad.

«De momento soy un chaval que juega en el equipo de su ciudad e intenta darlo todo cada vez que sale a pista para que el Ribeira Sacra Breogán gane el mayor número de partidos. Nuestra afición es increíble y para mí es una satisfacción que los más pequeños se fijen en mí, a mí me ocurría lo mismo en mi infancia cuando por ejemplo salía a pista Adrián Núñez, que por aquel entonces lo entrenaba mi padre», dice Chapela.

El Ribeira Sacra Breogán comenzó como un rayo la temporada en la liga Adecco Oro y la ilusión ha regresado de forma más potente que nunca al Pazo. Los aficionados del conjunto lucense sueñan con un posible ascenso a la mayor competición del baloncesto español y este año, además de buena plantilla, hay un señor equipo que practica un juego enriquecedor y que está llamado a estar en los puestos punteros de la clasificación.

Adrián Chapela sonríe, el Ribeira Sacra Breogán también y Lugo sueña con regresar a la Liga Endesa.

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Fotos: Patricia Muñoz-Ayala (@patmas16)