Entrenador: Sergio García.

Plantilla:

  • Bases: Dani Rodríguez y Josep Pérez.
  • Aleros: Romà Bas, Jhornan Zamora, Marc Blanch, Robert Valge y Joan Tomás.
  • Pívots: Urko Otegui, Gabas Maldunas, Lamont Barnes y Carl Engström.

El campeón, preparado para campeonar (otra vez): Ganaron la Copa Príncipe y liga la temporada pasada desplegando un juego de escándalo en ambas partes de la cancha, se supieron sobreponer a las adversidades e incluso las aprovecharon para crecerse ante ellas. Cuando corrían eran imparables y cuando les tocaba jugar en estático la seguridad y el espectáculo estaba garantizado gracias al buen hacer desde la dirección de Dani Rodríguez y Dani Pérez. Además, la actividad e intensidad de cada uno de los componentes de la plantilla hizo vibrar semana tras semana a una afición que una temporada más se tendrá que conformar con la LEB Oro por temas extradeportivos y que tan desanimo están trayendo a una competición tan atractiva como ésta.

Todo fue perfecto el curso pasado en Palencia y el deseo de sus aficionados era que nada cambiase para esta campaña… y como si de una orden se tratase, para ello ha trabajado la directiva durante el período estival. El Quesos Cerrato Palencia ha sido uno de los equipos que menos ha animado el mercado este verano, y es que como dice aquel dicho: “si algo funciona bien, no lo toques”. Y esto empezó confirmando la continuidad en el banquillo de Sergio García.

A excepción del talentoso base catalán Dani Pérez (que terminó la temporada en Tenerife jugando en la Liga Endesa), podríamos decir que el equipo ha conseguido convencer a los jugadores imprescindibles del último éxito para que continúen a bordo de la nave palentina en este viaje que espera terminar del mismo modo que el último. Siguen Dani Rodríguez, Marc Blanch, Romà Bas, Joan Tomàs, Lamont Barnes, Urko Otegui y ya no estarán defendiendo la elástica morada –además del mencionado Pérez- Mitch McCarron, Michael Fakuade e Ike Okoye, que en su lugar son reemplazados por Josep Pérez, Jhornan Zamora, Gabas Maldunas y Carl Engström.

La figura: En el baloncesto, como en los deportes de equipo, cuando mencionas a una institución rápidamente la vinculas con una persona, probablemente con un jugador o exjugador. Hoy, cuando hablas de Palencia Basket a la cabeza te viene rápidamente la imagen Urko Otegui celebrando alguna canasta. Y es eso, su excepcional carácter lo que le convierte en un icono del club palentino porque sin él probablemente jamás habríamos visto el crecimiento tan brillante que ha tenido este club en los últimos años.

Urko es Patrimonio de la Humanidad en la ciudad de Palencia y uno de los nombres propios de la historia de la LEB Oro. Un interior que todo aficionado y entrenador querría siempre en su equipo, por esa combinación de garra, actividad e intensidad que sin hacer grandes números cambia –a través de la actitud- la imagen de un equipo. Otegui es un especialista en crecerse ante las adversidades y seguro que a lo largo del curso vienen momentos difíciles para los castellanoleoneses donde la experiencia y talento del guipuzcoano serán un factor importante para marcar las diferencias.

Al habla: Nuria García, periodista. Muchos años a sus espaldas siguiendo la actualidad del Quesos Cerrato Palencia Basket.

Se ha vuelto a construir un buen proyecto para lo que en principio será un año de transición. Se apuesta por la continuidad del bloque que disfrutó del éxito la temporada pasada y se ha fichado talento joven para cubrir las pocas bajas que ha habido, ilusionando en el tema de las altas las llegadas a la ciudad palentina de Josep Pérez y Maldunas. Aquí hay ganas de baloncesto a pesar del ascenso frustrado y ya se trabaja para un futuro ascenso a la máxima categoría, es el sueño del club… la plantilla tiene buena pinta y la ambición es máxima.