Actualización:

Jonathan Jeanne cambia de equipo en España. El pívot francés, de 21 años y 2.18 m. deja el Iberojet Palma y ficha por el CB Prat, colista de la categoría. En 14 partidos disputados con el equipo balear, Jeanne promedia 4,3 puntos, 3,1 rebotes y 4,1 de valoración.

9 de junio de 2017. Escribíamos lo siguiente:

«La vida de Jonathan Jeanne ha sufrido un durísimo revés justo antes de lo que parecía que sería su despegue definitivo. La mala noticia la desveló el periodista estadounidense Shams Charania: a Jeanne le habían detectado Síndrome de Marfán, según confirmó su agente, Bouna Ndiaye, a The Vertical.

Este joven pívot francés del Nancy, de 19 años y 2.15 m., con una fisionomía corporal similar a la de Rudy Gobert, aparecía en las previsiones del próximo draft, donde las quinielas le situaban en el entorno del 15 al 30 de primera ronda, un puesto que posiblemente le hubiera abierto las puestas de la NBA desde la próxima temporada.

Una resonancia a la que se sometió en Chicago, durante el Draft Combine, puso a los médicos en alerta y solicitaron más pruebas que confirmaron que Jeanne sufre el Síndrome de Marfán, una enfermedad genética que afecta a tejidos conectivos y que ya detectaron en 2014 a otro joven proyecto antes del draft, Isaiah Austin»

Ahora, casi un año después, volvemos a saber de él y lo sabemos porque ha debutado en España. Lo ha hecho en el Iberojet Palma de la LEB Oro.

Jonathan Jeanne volvió a ser noticia cuando su agente, Charles Misuraca, aseguró que podía volver a jugar. Algo que, como cuentan los compañeros de Zona de Basquet, no despertó el interés de muchos equipos.

Desde entonces ha estado participando en la Summer Camp (Hart Sports Camp), un torneo donde los jugadores buscan mostrarse de cara a encontrar hueco en Europa.  Allí promedió 13 puntos y 5 rebotes en un partido, y 11 y 5, en otro.

Ahora la oportunidad le ha llegado y ha debutado en Oro, demostrando que lo suyo fue una pequeña barrera a un chico con un gran potencial por explotar: Estuvo 11 minutos en pista donde su equipo perdió por 66-86 ante el Lleida. El jugador, en declaraciones a Mallorca Zeitung, aseguró que: «Me gusta la isla. Aquí, el clima es agradable y cálido, como en casa en el Caribe. Al no tener síntomas de mi enfermedad, sigo siendo el jugador que casi logró ingresar a la NBA».

Esperemos que pooco a poco alcance ese nivel que tanto ilusionó…