La LEB Oro no ha hecho nada más que comenzar pero en Logroño se frotan las manos con su particular niño prodigio. Formado en las categorías inferiores del Cocinas.com Clavijo y habitual con el primer equipo riojano desde los 16 años, Borja Arévalo está siendo una de las gratas sorpresas en lo que llevamos de curso en la división de plata del baloncesto español.

El campeón de Europa sub-20 con la selección española en 2011 con Nikola Mirotic, Joan Sastre, Josep Franch y compañía… promedia 7.6 puntos, 5.4 rebotes, 4.4 asistencias y 19.4 de valoración en apenas 19:10 minutos por encuentro. Actualmente es el base más valorado en una liga que cuenta con talentosos jugadores en el puesto como Mikel Uriz, Ferran Bassas, Josep Pérez, Lluis Costa, Pedro Rivero o los compañeros de Borja en la selección sub-20 Josep Franch y José Simeón.

Pero para Borja no ha sido fácil llegar hasta aquí, ser reconocido como uno de los bases más determinantes de la categoría.

La situación del baloncesto español actualmente es muy delicada. El jugador nacional joven no acostumbra a tener protagonismo en sus primeros años como profesional, pese a tener el mismo plan de entrenamientos, viajes y partidos que cualquier otro con un rol mayor en la plantilla. La situación es compleja, ya que en la mayoría de los casos el jugador joven que comienza a dar sus primeros años como profesional también inicia una nueva etapa en la Universidad. Algunos, por comodidad de vida y tener más espacio de tiempo, acaban dejando el baloncesto…

Los estudios son imprescindibles, ya que no siempre los jugadores van a poder ser profesionales del baloncesto toda su carrera. Por esto precisamente muchos son los que últimamente optan por la opción de continuar su formación deportiva -y académica- en Estados Unidos. No obstante, hay casos que demuestran que competir a alto nivel en España y llevar al mismo tiempo los estudios no es misión imposible… el caso de Borja Arévalo es buen ejemplo. El base del Cocinas.com Clavijo ha completado sus estudios de Ingeniería Agrícola a la vez que ha estado compitiendo estas últimas temporadas en la división de plata del baloncesto español.

«Lo más representativo para mí de Borja ha sido siempre su capacidad de trabajo».

«Comenzó a entrenar con el primer equipo con 16 años, con 17 ya hacia todas las sesiones de tarde y desde los 18 estuvo en dinámica total del primer equipo, todo eso mientras estudiaba. Ha estudiado una ingeniería a curso por año sin faltar a ningún entrenamiento. Mientras otros jugadores de su edad salían, él entrenaba y madrugaba para estudiar. No es un hábito común y sin duda que siga mejorando año a año es consecuencia de su trabajo. Lo más representativo para mí de Borja ha sido siempre su capacidad de trabajo», nos confiesa su ex-entrenador Jesús Sala, una de las personas que más ha tenido que ver en el rendimiento del riojano.

ArévaloSiempre ha sido uno de los jugadores que más han destacado en la generación de 1991 a nivel nacional cuando estaba en período de formación, siendo júnior competía en primera nacional con los seniors y la liga le quedaba pequeña. Esto no pasó desapercibido para nadie y Borja pudo irse a un club ACB. Hubo interés, pero él siempre fue claro y tuvo como primera opción seguir jugando en casa con su club. «Me he hecho profesional en este club, el Clavijo me ha inoculado todos los valores que tiene que tener un jugador de baloncesto profesional: responsabilidad, compromiso y profesionalidad«, explica el propio Arévalo.

Con ésta, son ya siete temporadas las que Borja Arévalo lleva jugando en el primer equipo del Cocinas.com. Vivió el ascenso a la LEB Oro hace un lustro y desde entonces sigue creciendo en la división de plata. Él no se arrepiente de no haber salido de casa en el pasado, cuando se le abrió la posibilidad de ir a un filial ACB… pues además de haberle ido de forma notable en lo baloncentístico, ha conseguido diplomarse y ahora está haciendo un máster, al mismo tiempo que brilla en la LEB Oro.

A Jesús Sala no le sorprende su actual rendimiento (promedia más de un punto de valoración por minuto jugado): «No me sorprende, en mi último año como entrenador en Logroño rindió a un nivel parecido. Estuvo todo el año en el top 3 de bases a nivel de valoración por minuto jugado. Tiene nivel defensivo, capacidad de trabajo, talento e inteligencia de sobra para jugar en ACB. Si comienza a anotar más y es una amenaza ofensiva puede tener sitio en el futuro. Es un jugador polivalente y eso siempre es un plus«, asegura el experimentado entrenador con pasado en el Cocinas.com y Montakit Fuenlabrada.

La última campaña no fue fácil para Borja, ya que desde la pretemporada tuvo una lesión que fue arrastrando toda la temporada, pero -por su compromiso con el conjunto riojano- prefirió no parar para recuperarse y eso hizo que su nivel no fuera el real. Sus medias en la temporada 2014-15 fueron de 2.3 puntos, 4 rebotes, 2.7 asistencias y 8.4 de valoración por encuentro. Aprovechó el verano para recuperarse y poder reencontrarse con su mejor versión en el inicio de esta temporada. Y lo está consiguiendo.

Arévalo es un chico listo y, sobre todo, paciente. Sabía que su momento iba a llegar y hasta entonces ha estado en continuo aprendizaje. «Desde que he estado con el primer equipo del Clavijo he tenido la oportunidad de coincidir con grandes jugadores y he tratado de aprender lo mejor de cada uno de ellos. Para mí, el haber compartido vestuario con Matt Witt, David Mediano, David Navarro o Mikel Uriz ha sido un auténtico privilegio, ya que he podido aprender mucho de cada uno de ellos», afirma el jugador.

De cada uno de ellos aprendió mientras compaginaba el baloncesto con los estudios. Ahora el ingeniero agrícola disfruta y sonríe sobre una pista de baloncesto con el equipo de toda su vida.

Foto portada: FEB.es
Foto artículo: baloncestoconp.es