Nova Gorica, Riga, Rhodes, Crikvenica; Makarska; Zadar, Bilbao, Kranjska Gora; Domzale; Ljubljana, Tallinn, Heraklion; Rethymnon y Lignano Sabbiadoro; Latisana. Quince ciudades que traen buenos recuerdos a más de una decena de generaciones del baloncesto español, que es el único país que puede presumir de haber estado presente en el podio durante los últimos años en un torneo de estas características. El Europeo sub-20 junta a los mayores talentos del ‘Viejo Continente’ y en él este acontecimiento el combinado español siempre es un combinado muy a tener en cuenta.

Desde Sergio Llull, Javier Beirán o Pau Ribas hasta Juancho Hernangómez, pasando por su hermano Willy, Dani Díez, Jaime Fernández, Álex Abrines, el tridente que conquistó Bilbao en 2011 formado por Franch, Sastre y Mirotic o los entonces solamente prometedores Xavi Rabaseda, Pablo Aguilar o Quino Colom. El Europeo sub-20 es el escaparate perfecto para mostrarte al continente europeo, por aquí pasan los jugadores llamados a estar en las principales portadas baloncentísticas en un futuro más cercano que lejano y en esta ocasión la selección española, con Juan Antonio Orenga como seleccionador, presenta un bloque donde mezcla talento desde el perímetro con poderío interior.

El sábado 16 empieza el Europeo; Francia, Finlandia e Israel, rivales en fase de grupos

No será fácil, es conveniente resaltar que la generación de 1996 no ha conseguido nunca subirse al podio en ninguno de los dos Europeos que ha disputado, tampoco en el Mundial sub-19 y su participación en Männheim hace ya dos años no fue precisamente la esperada ni deseada. No obstante, este año todo parece diferente. En la lista de doce jugadores encontramos hasta a 8 jugadores de la generación 1997, la cual está reconocida como una de las generaciones más ilusionantes del panorama nacional, con los Yusta, Barreiro, Sergi García, Jaume Sorolla o Ramón Vila como jugadores con (quizás) más ‘caché’. A éstos, hay que añadirle la rebeldía de Francis Alonso, el liderazgo de Marc García, la intensidad de Xabier Oroz o la contundencia de Yankuba Sima.

Los 12 de Orenga:

Daniel de la Rúa: Desde que este joven de Azúqueca de Henares deslumbró jugando la Minicopa siendo infantil con el Bilbao Basket ha estado llamando las puertas de la selección y no ha sido hasta este año, después de haber debutado en la máxima categoría nacional con el Real Madrid, cuando le ha llegado la oportunidad de lucir la elástica roja en un torneo de estas características. Asegurará buena dirección y visión en el juego desde el puesto de base con su 1.80 de altura, es un jugador fuerte, veloz y tiene el don de crecerse ante las adversidades.

Xabier Oroz: Un habitual en las categorías inferiores de la selección española que, además, está reconocido en su territorio (País Vasco) como uno de los jugadores más prometedores, a pesar de no ser un jugador con una única virtud que le permita ser diferente o marcar las diferencias con el resto. Lo mejor del escolta azpeitiarra acostumbra a venir en el costado defensivo, donde asegura garra, actividad y mucha intensidad. Además, es otro jugador que gracias a su dotado cuerpo y notable manejo de balón puede hacer daño en labores ofensivas. Su rol con la selección será secundario, estará por detrás en la rotación de Yusta o Marc García.

Sergi García: Sin duda, uno de los jugadores más prometedores de su generación (1997) en toda Europa y una de las esperanzas para el CAI Zaragoza en su futuro más cercano. Habitual en las categorías inferiores de la selección española, ya jugó el Mundial sub-19 el verano pasado con los chicos de una generación más y este año ha firmado una notable temporada con el Olivar de LEB Plata y ha causado buenas sensaciones cuando le ha llegado la oportunidad de jugar con el primer equipo zaragozano. Triples, buen dominio de balón, inteligente, desequilibrante… está llamado a ser importante, a pesar de no haber estado al cien por cien en la preparación del Europeo a consecuencia de problemas físicos.

Santiago Yusta: En su primer año como jugador de categoría senior ha deslumbrado en la Liga Endesa con la elástica del Río Natura Monbus Obradoiro y conforme ha ido transcurriendo la temporada ha ido despejando las dudas que pudieran existir. Llamado a ser uno de los jugadores del futuro de la selección que en categorías inferiores siempre marca las diferencias, con su innato talento y privilegiado cuerpo que aprovecha para ser determinante desde situaciones de uno contra uno. Está llamado a ser protagonista con esta selección… y también a estar entre los mejores del torneo. Varios scouts NBA ya tienen su nombre apuntado en sus libretas…

Marc García: Un alto porcentaje de que el combinado español consiga regresar con metal a España el próximo 24 de julio pasarán por las manos del manresano, señalado como uno de los jugadores más talentosos del baloncesto español y con el que más esperanzas tiene puesto el FC Barcelona para el futuro más inmediato. Un escolta de 1.97 metros con un desparpajo impropio para alguien de tan temprana edad y que siempre ha sabido utilizar para marcar las diferencias. Eficaz desde la larga distancia y técnicamente excelente, sabe aprovechar su notable manejo de balón para generarse él mismo sus propios tiros. Formará junto a Santiago Yusta una pareja de aleros envidiable, casi que la mejor del Europeo. Ha firmado un temporadón en LEB Oro con el filial azulgrana y el siguiente paso para su formación parece ser la Liga Endesa…

Yankuba Sima: Otro alto porcentaje de que la sub-20 española consiga algo exitoso en el Europeo de Finlandia pasará por las manos del que fue la revelación del baloncesto español en el año 2014. Un gran descubrimiento desde Girona que creció a pasos gigantescos en la Canarias Basketball Academy y que este año, su primero en la NCAA, ha maravillado en la prestigiosa Universidad de Saint John’s. Es, sin duda, uno de los interiores más prometedores en el panorama nacional y de él destacan su privilegiada envergadura, potencia física y contundencia cerca de canasta. Sus condiciones físicas no las tiene ningún otro jugador en esta selección, defensivamente es una garantía. También se espera que sea uno de los nombres propios del torneo…

Francis Alonso: Estaba llamado a ser el futuro base del Unicaja pero decidió marcharse a Estados Unidos y este año, su primero en la NCAA, ha sido el mejor jugador de su Universidad y una de las sensaciones internacionales del curso baloncentístico. Imprescindible en esta selección y, quizás, el más determinante sin ser el que más nombre tiene. Un base que destaca por su combinación de dotado físico, excelente manejo de balón, eficacia desde la larga distancia y sobre todo alto rendimiento en los momentos más delicados del partido. Es de esos jugadores que se crece ante las adversidades y aprovecha los grandes acontecimientos para mostrar la calidad que atesora. Este será su último gran escaparate con las categorías inferiores de la selección después de haber estado cada verano vistiendo la elástica nacional, por lo que seguro que querrá terminar este ciclo mostrando su mejor versión sobre la pista…

Óscar Amo: No se espera que tenga un rol de protagonista, lo tendrá de secundario pero no por eso será menos importante. Es un jugador que sin hacer demasiado ruido siempre suma, incluso lo hace sin la necesidad de anotar o capturar una elevada cantidad de rebotes. Es un proyecto de interior muy interesante, tal vez -junto a Joel Parra- el más interesante en el Club Joventut de Badalona. Es un pívot grande, con buen cuerpo y que sabe aprovechar para ser dominante cerca de canasta que además lee el juego a la perfección. Está coordinado, es inteligente, móvil y defensivamente acostumbrado a dificultar al rival. Se está convirtiendo en un habitual con las inferiores de la selección, a pesar de que siempre está por detrás en la rotación de los Ramón Vila, Sorolla y compañía…

Marc Martí: Por fin, llegó su turno. Ha hecho una buena temporada en LEB Plata con el Olivar y ha tenido la oportunidad de entrenar diariamente con el primer equipo del CAI Zaragoza, lo que le ha servido para seguir creciendo en su primer año senior. Desde Lleida se marchó a Zaragoza hace un par de años y desde entonces no ha parado de crecer defendiendo el escudo del conjunto caísta, pero siempre se quedaba a las puertas de jugar un torneo de estas características. Este año no. No se espera que tenga un rol protagonista, quizás aquí juegue de ala-pívot y desde ahí podrá aprovechar su coordinación y buen manejo de balón para ayudar al equipo. Es, sin duda, el interior más eficaz desde la media-larga distancia de esta selección y además acostumbra a rendir a un alto nivel en defensa, es fuerte e inteligente.

Jaume Sorolla: Vuelve a una lista después de su ausencia el verano pasado de la selección nacional por temas extradeportivos. Reconocido como un gran proyecto de pívot en el baloncesto español, coordinado, móvil, rápido, intenso y eficaz en labores defensivas y con un físico superdotado desde su llegada a Estados Unidos esta pasada temporada. Recientemente se ha comprometido con la Universidad de Valparaiso y en Helsinki tendrá un escaparate perfecto para demostrar su evolución esta temporada en la otra parte del Atlántico. Se espera que sea importante saliendo siempre desde el banquillo… parece un recambio excelente a Yankuba Sima, ambos entienden el baloncesto de la misma forma.

Jonathan Barreiro: No ha hecho una mala temporada en Ourense y conforme pasa el tiempo ya van quedando olvidadas las dos graves lesiones de rodilla que sufrió como canterano del Real Madrid y que parecían haber frenado esa evolución que invitaba en Concha Espina a frotarse las manos. Es multiusos. Gracias a su dotado cuerpo puede jugar de ala-pívot, gracias a su combinación de altura, técnica individual y eficacia desde el triple puede hacerlo de alero (su posición natural) e incluso podría jugar de base, gracias a su privilegiada visión de juego, impropia en alguien de su altura. Puede ser importante, es un jugador listo, que entiende el juego a la perfección y sabe interpretarlo mejor.

Ramón Vila: Es el chico para todo. Quizás, salvando las evidentes distancias, sea el Felipe Reyes de esta generación. Se encarga del trabajo sucio, es el que sin ser el más alto o el más fuerte mejor sabe aprovechar su cuerpo para adueñarse una y otra vez de la zona, ha ganado mucho en movilidad estos últimos años y esto le convierte en un jugador más dominante. Fue una de las sensaciones el verano pasado con la selección y en su primer año como senior no ha hecho una mala temporada con el filial del Barça en la LEB Oro… aunque ha decidido para el siguiente curso cruzar el Atlántico e iniciar una nueva aventura en Estados Unidos jugando en la NCAA. Siempre es importante con la selección y rinde bien en estos torneos.

Foto portada: Rocío Jorda