El Madrid ficha a un 2.12 m. de 15 años. Baskonia y Unicaja se pelean por un joven base

julio 1, 2014

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El Club Baloncesto Torbellino tenía en su generación del 1998-99 a su “generación dorada” y ella era dirigida por Antonio de Torres, quien ha sido capaz de juntar en un mismo equipo a cuatro proyectos de jugadores muy interesantes como lo son Justin Tene, Khadim Sow, Joshua Tomaic y Víctor Aguilar.

Alcanzando los octavos de final del Campeonato de España Cadete y ganando el Campeonato de las Islas Canarias, al técnico se le quedó un mal sabor de boca, y es que debido a problemas con los ‘transfers’ sus dos mejores hombres (Tene-Sow) no pudieron competir en Zaragoza, lo que impidió que los canarios, a buen seguro, hubieran terminado más arriba en la clasificación final.

Ahora, fruto del trabajo bien hecho durante varios años, los mejores hombres de Antonio de Torres están más lejos que cerca del Club Baloncesto Torbellino para la próxima temporada: parece cuestión de días que se oficialice el fichaje de Khadim Sow por el Real Madrid. Víctor Aguilar, uno de los mejores jugadores sub-16 del país hoy por hoy, está en la agenda de varias canteras ACB como son la del Laboral Kutxa Baskonia (que ya le ha visto de cerca) y la del Unicaja de Málaga

Justin Tene, por su parte, no sabe donde jugará el siguiente curso. Es de esperar que visto lo visto esta temporada y sus números en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas con la selección de Canarias animen a un club con cantera ACB a apostar por su físico y madurez, pero de momento no hay nada confirmado y es una incógnita saber qué colores vestirá en la temporada 2014-15. Joshuat Tomaic se queda, o al menos eso parece, y es que su gran labor en el tramo final de temporada ha sido recompensada por la Federación Española de Baloncesto, que le ha invitado a un campus para seguirle más de cerca (lo que significa que le verán de cerca otros equipos).

¿Quiénes son? ¿De qué juegan? ¿Dónde están sus límites? Antonio de Torres, su ‘coach’, nos los descubre:

Su entrenador, que sigue entrenando en verano, atiende a KIA en Zona para descubrirnos a sus joyas, las que él mismo nos asegura “sentirse muy orgulloso de haberles entrenado, y es que hemos sido todos una gran familia”.

Khadim Sow es un interior de 2’12 m. de altura nacido el año 1999 y que a pesar de pertenecer (todavía) al Club Baloncesto Torbellino ya ha debutado en algún torneo amistoso con el Real Madrid, su próximo equipo salvo que haya una sorpresa de ultímisima hora. “Su fuerte, su valor diferencial, no es su estatura. Es su cabeza. Increíblemente inteligente dentro y fuera del campo” asegura el que esta temporada ha sido su entrenador (y también su educador). Antonio, nos lo presenta: “Muy trabajador y ambicioso. Es el jugador soñado. En el campo es el mejor “base”: lo ve todo, lo entiende todo a la primera, está siempre alerta, organiza todo y a todos, se queda rápido con los detalles y los trata de aplicar… Insisto, el jugador soñado. Físicamente tiene mucho que mejorar. Sus pies le van a amargar la vida, tendrá que hacer mucho trabajo extra para compensar. Su falta de kilos y corpulencia (aunque ha cogido 26kg en año y medio!) le hacen huir del contacto, pero eso puede cambiar fácilmente. Su falta de experiencia (a penas dos años jugando) le hacen cometer errores tontos por precipitación, pero también se arreglará fácilmente. Quiere llegar y puede hacerlo. Sin límite.

Justin Tene es otro senegalés y que ha deslumbrado cuando le han dejado jugar. Nació en 1998 y juega en la posición de ala-pívot, aunque podría evolucionar y ser un alero en el futuro. “Portento físico natural que mejora con un mínimo entrenamiento. Es imparable. No sólo fuerte, es coordinado e increíblemente rápido para su estatura y su resistencia es inagotable. No se cansa nunca, no le duele nunca, no se lesiona nunca, no se aburre nunca… ¡Es inhumano!”, asegura su entrenador. Así lo describe:  “Vive mucho de su aplastante superioridad física (¡juniors incluidos!) y a veces desprecia la mejoría técnica o táctica. Pero también en eso ha mejorado mucho, según subía el listón competitivo. Es el prototipo del mercenario que sirve para cualquier equipo. No da problemas, se adapta rápido a todo y siempre hace números positivos. Ha batido todos los récords en todas las competiciones que le han dejado jugar, junior y cadete, de club y de selección (anotación, rebote, valoración, minutos…). Para que su límite subiera, debería trabajar para jugar de 3. Le va a costar pero lo puede hacer en el entorno adecuado”.

Víctor Aguilar (1. 84 m. de altura) es el señalado. Su gran temporada ha sido premiada por Roberto González, quien le ha convocado en la pre-selección española U-16. Y ojo, los partidos del Campeonato de España han podido ser sus últimos con la elástica del Club Baloncesto Torbellino, ya que como anteriormente hemos mencionado está en la agenda del Baskonia y del Unicaja (salvo sorpresa alguna jugará para uno de estos dos equipos el siguiente curso). A su entrenador no le sorprende, y nos lo presenta: Físicamente portentoso, de condiciones innatas. Ha trabajado muy poco físicamente, su margen de mejora es espectacular. Rapidísimo con y sin balón. Gran manejo de balón en tráfico. Visión periférica excelente pero mucho mejor aun su capacidad para interpretar todo lo que ve, anticipándose,y, además, creando juego para él y para los demás. Gran pasador, creativo, valiente y dando espectáculo. Anotador impenitente. Puede hacer cualquier tipo de tiro, adaptándose a las circunstancias: después de bote con ambas manos, saliendo de bloqueo para tiro rápido, desde parado muy muy lejos… Auténtico “killer”, es un ganador casi enfermizo (le ha jugado malas pasadas por su exceso y falta de control). Buen defensor pero muy auto-dosificado. De nuevo aquí saca ventaja de su excepcional capacidad para leer el juego y hace ayudas imposibles, intuye, improvisa y roba balones y rebotes a quien sea. Y todo eso que lo convierte en excepcional es su gran trampa. Tiene que mejorar mucho en la lectura del partido (no del juego), en el auto control y la disciplina de juego de equipo. Escuchar y pensar, son sus mejores necesarias. Básicamente, tiene que madurar. Es muy infantil. Si lo consigue, no tiene límite. Puede ser mejor que cualquiera que te estés imaginando ahora mismo. Sí, cualquiera”.

Y por último, que no menos importante, encontramos al “diamanta en bruto”, Joshuat Tomaic, alero español de 16 años y que ya alcanza los 203 centímetros, aunque es conviente resaltar que en el último año y medio ha crecido 18 centímetros de altura (es decir, 1 cm. por mes). “Su cuerpo no le permite hacer mucho, es biológicamente muy muy inmaduro (mentalmente no tanto), como si fuera infantil ahora. Ese lastre lo tiene tapado, pero eso ya se va a pasar y si aguanta puede ser el jugador español con mejor planta que ha habido en años. Sus brazos sólo, ya valen millones. Con solo verlo de cerca ya te quedas alucinado, no tiene que hacer nada. Ha estado jugando de 4 conmigo este fin de de temporada, porque era donde podía sacar minutos en los que destacar (tapones, rebotes y ganchos bajo aro le daban vida) pero es un tres con opciones de 2, incluso (es perfectamente capaz de subir el balón, bota muy bien, pero debe mejorar el pase). El tiro es complicado hoy por su momento de desarrollo físico, pero tiene una mano absurdamente grande, calza un número más que Khadim y tiene muy buena mecánica, es muy coordinado. Será un tirador, sin duda, nos cuenta Antonio.