Kaunas, 12, 13 y 14 de enero.

La ciudad lituana relacionada siempre con el baloncesto por la pasión de sus ciudadanos con el deporte de la canasta acoge el Adidas Next Generation Tournament de la Euroliga. Mismo torneo que Hospitalet pero con distintos equipos. Ganó Zalgiris, que superó a la final al CFBB París (57-62) y consiguió así su billete para estar presente el próximo mes de mayo en Estambul y pelear por alzarse con el mayor de los trofeos de la categoría en el panorama continental. Entre los equipos participantes en la ciudad báltica había sabor nacional con la presencia de la Canarias Basketball Academy, prestigiosa academia de Las Palmas que puede presumir de ser la única en el mundo de haber conseguido más de cien becas para que sus jugadores continúen su formación -una vez terminado el período júnior- en Estados Unidos. Casi nada.

El equipo español quedó en quinto lugar después de dos victorias de mucho mérito ante el VEF Riga (86-61) y el Fenerbahçe Ülker del mediático Ahmet Can Duran (59-83). No dejaron malas sensaciones los del archipiélago, cayeron solamente por cinco puntos frente al CSKA después de remontar veinte puntos de diferencia en la segunda parte y ante el campeón del torneo se vieron superados de principio a fin. Y en sus filas tuvieron a uno de los nombres propios del torneo, el mexicano Diego Willis, hijo de la leyenda del baloncesto mexicano Rafa Willis.

Un escolta con gran manejo de balón e instinto anotador, sumamente peligroso en el uno contra uno y que además, gracias a su notable visión de juego, puede alternar su posición natural con la de base. Solamente el ruso Aleksandr Ershov (MVP del ANGT Kaunas), Yauhen Massalski e Isaac Bonga tuvieron mejores medias que él. El jugador de la Canarias Basketball Academy promedió 16,8 puntos, 5 rebotes, 6,8 asistencias, 2,5 recuperaciones y 18,8 de valoración en los 32:29 minutos que jugó por partido. Fue el segundo máximo anotador, máximo asistente y el cuarto jugador que más balones recuperó.

¿Qué hace formándose en España una de las mayores promesas del baloncesto sudamericano?

«La Canarias Basketball Academy lleva años haciendo las cosas bien, es la academia más prestigiosa de Europa y yo vine aquí con el único fin de mejorar porque entendí que -aunque sería complicado- lo mejor para poder llegar a ser un buen jugador de baloncesto era abandonarlo todo e iniciar una nueva etapa en el extranjero. Hasta la fecha no me arrepiento de la decisión tomada, los entrenamientos en la CBA son muy exigentes pero todos los entrenadores se preocupan en ayudarte a mejorar y así es mucho más fácil», responde con una sonrisa de oreja a oreja el mismo Diego Willis. Él no puede ocultar su felicidad, este es su último año como junior y no quería desperdiciar su paso por la fría ciudad de Kaunas para demostrar la calidad que atesora y que le sirvió para, después de un gran Centrobasket, salir de su país en búsqueda de una mejor formación deportiva con solamente 15 años.

Siempre seguido con lupa: es hijo de dos leyendas del deporte mexicano

Diego siempre ha estado muy bien asesorado. En su ciudad, Hermosillo, es una de las personas más mediáticas desde que era pequeño, su padre Rafa Willis fue durante más de una década jugador de la selección mejicana, su madre también representó a México con el equipo de voleibol y su hermana es una promesa voleibolista del país. Él empezó combinando fútbol con baloncesto pero Rafa, su hermano mayor, siempre fue un ejemplo para el pequeño de los Willis y éste siempre se inclinó hacia el deporte de la canasta. «Mi gran objetivo siempre ha sido que mi familia se sienta orgullosa mí», confiesa el jugador de la Canarias Basketball Academy.

Y seguro que lo están.

El de Kaunas solamente fue un premio al trabajo bien hecho por una persona como Diego de la que su entorno destaca su constancia, pasión en hacer las cosas y ambición. Antes de deslumbrar con la elástica de la CBA, Willis consiguió brillar en cada campeonato que jugó con su selección y ser invitado a prestigiosos eventos para prometedores jugadores como el Basketball Without Borders que organiza la NBA.

De Las Palmas sueña con volver a cruzar el Atlántico cuando sea el momento oportuno para cumplir uno de sus sueños, el de poder combinar su pasión, el baloncesto, con algo tan necesario como los estudios. En Estados Unidos son conscientes de que el mexicano está en un sitio privilegiado, está creciendo en el mismo sitio por donde antes pasaron Yankuba Sima, Joshua Tomaic, Javi Valeiras, Issa Thiam, Patrick Auda o Charlon Kloff y, por lo tanto, interés de prestigiosas universidades no le faltarán. «Lo que tenga que venir, vendrá… lo cierto es que hasta ahora solamente estoy pensando en nuestro próximo partido, me gusta ir día a día porque es algo que me enseñaron desde pequeño y esta temporada es fundamental», concluye Diego.

Seguir los pasos de su amigo Gustavo Ayón y hacer carrera en Europa es otro de sus grandes sueños para el futuro. Pero mientras tanto espera seguir perfeccionando su baloncesto en la isla.