Ricky Rubio está siendo uno de los grandes protagonistas de este Mundial. Está en un punto de madurez total, jugando posiblemente el mejor basket de su carrera, y ante Polonia, en cuartos de final, lo volvió a demostrar: 19 puntos, 5 rebotes y 9 asistencias para 26 de valoración, siendo el máximo anotador del partido.

En todo el campeonato, Ricky Rubio presenta unos promedios de 15,3 puntos, 3,8 rebotes y 5,5 asistencias. Unos números muy interesantes que han llegado a través de buenos porcentajes en el lanzamiento: 45% de acierto en tiros de campo con un 10 de 21 en triples (por encima del 47% de éxito en triples). Su rueda de prensa:

Un dato, el del triple, en el que está destacando especialmente, y más si lo comparamos con sus anteriores desempeños con la selección en Mundiales:

Mundiales 2010 + 2014: 2/22
Mundial 2019: 10/21

Ricky con la selección, porcentaje de 3:

2008 -> 16%
2009 -> 28%
2010 -> 11%
2011 -> 6%
2013 -> 44%
2014 -> 0%
2016 -> 26%
2017 -> 37%
2018 -> 47%

Además, durante el partido ante Polonia, Ricky Rubio se ha convertido en el máximo asistente de la historia de los Mundiales, superando a Pablo Prigioni.

¿Cómo está anotando?

En muchos tramos de los partidos de esta preparación se ha visto a un Ricky Rubio convencido de ser la primera opción en ataque, asumiendo responsabilidad. Bien a la hora de penetrar y buscar ventajas o finalizaciones o incluso lanzando en carrera desde larga distancia, algo menos habitual en su juego. Obviamente iniciando las jugadas, pero también ejecutando en muchas acciones leyendo bloqueos y aprovechando su buena forma física para romper desde el bote y atacar la canasta.

Estado de forma físico y confianza

Y en todas las situaciones, un denominador común: la confianza. Confianza en su juego, en sus acciones, en sus compañeros y en su lanzamiento. Más maduro, más constante tras el error (su explosión anotadora ante Argentina llegó poco después de fallar 3 lanzamientos consecutivos) Una versión sensacional de Ricky Rubio que llega pletórico a la Copa del Mundo después de un verano más trabajando duro junto a Raül López (también durante el año en Utah) y después de firmar un contrato espectacular con su nuevo equipo.

“Me encuentro en mi mejor momento físico y mental. He trabajado mucho para llegar aquí. Después pueden salir mejor o peor las cosas, pero los deberes están hecho”, dijo en una entrevista en AS antes del campeonato. Ahora está refrendando ese liderato.