España padeció un pequeño susto durante su estreno en la Copa del Mundo, ante Túnez, antes de activar la velocidad de crucero y acabar con los africanos (101-62), solventando con éxito el siempre complejo primer envite en un gran torneo y de paso dejando diferentes mensajes sobre su estructura y estado de forma.

El bloque dirigido por Sergio Scariolo arrancó sin nervios, apoyado en su quinteto con Rudy-Ricky en el perímetro y los dos aleros altos alrededor de Marc Gasol, lanzando un 7-0 de parcial que encabezó a modo de señal Ricky (17 puntos y 9 asistencias), un paso por delante de los demás en lo físico y con una agresividad que invita a soñar. Apunta a ser ‘su’ equipo y, más allá, su torneo.

Primera canasta de España, triple de Ricky:

Sin embargo muy pronto Túnez localizaría una herida en España y la convertiría en hemorragia. Un aspecto a vigilar. El equipo de Mario Palma, organizado y bien trabajado, castigó la pintura de España de forma sencilla, rajando la defensa a través del primer pick&roll (14 puntos en ella durante los primeros diez minutos, 22 al descanso) hasta crear un escenario imprevisto: Túnez mandaba por diez puntos (19-29) ya en el segundo cuarto (min.13), tras un primero en el que fue capaz anestesiar el ritmo y comenzar a hacer el boquete en la zona.

Con Michael Roll cómodo en el perímetro y Salah Mejri de martillo, el cuadro africano le echó un jarro de agua fría a España, que no obstante halló solución. Una muy interesante además a medio plazo.

Quino Colom salió a pista y Scariolo pasó a Sergio Llull al dos. Con ambos España encontró sensaciones ofensivas, más verticalidad a media pista, lanzando un parcial de 14-0 en 2:44 (con cuatro triples en ese tramo) que devolvió la calma a la mente española, por entonces algo intranquila.

Triplazo de Llull en el 14-0 que despertó a España:

La reacción a la adversidad fue buena por el resultado, en forma de parcial, pero sobre todo por dibujar una España con dos generadores exteriores que pueda descargar a Ricky Rubio, especialmente cuando Marc Gasol -el otro faro ofensivo- busque activar más la circulación que sus propios puntos. En este caso fue Colom el factor X como desatascador (+8 España con él en pista, en 4 minutos de primera mitad).

El susto sirvió a España para enfatizar el mensaje del descanso. Y fue el principio del fin, para Túnez y el partido. Atrás se cerraron pasillos interiores, ante los cuales los exteriores rivales habían dividido la zona a placer, se elevó el lenguaje corporal y la agresividad en líneas de pase (provocando pérdidas). En ataque la defensa rival llegaba medio segundo tarde y Ricky gobernaba a placer, creando la primera ventaja y alimentando a una España más cómoda.

Como resultado España asoló el duelo en diez minutos tras la reanudación (30-8). Túnez se resquebrajó, en parte por su cortísima rotación (sus piezas clave obligadas a no descansar) y en parte por la marcha extra de España.

Llull (16 puntos y 5 asistencias en 16 minutos) revitalizó al equipo desde la segunda unidad:

Fueron minutos de comodidad para Ricky, líder en cancha del equipo y con un peso en el juego muy elevado (con 17 puntos, igualó su tope anotador en un gran torneo con España). Fueron minutos de confirmación de Juancho Hernangómez como secundario clave (13 puntos y 8 rebotes) y de Rudy Fernández como equilibrio en la sombra. Fue un tramo, en definitiva, en el que España vivió cómoda y encontró su identidad.

Ricky volvió a brillar. Aquí finalizando:

Aquí con una asistencia en el gran tercer cuarto de España:

El parcial de la segunda mitad (59-23) fue devastador. España dejó a Túnez en 8 puntos en la zona en esos veinte minutos y encontró la ofensiva solidaria que busca y necesita (seis hombres en dobles dígitos de anotación, 31 asistencias en total) un bloque huérfano de Pau Gasol, una de las grandes fuerzas en lo individual de la historia FIBA. Apunta a España distinta, por tanto, pero no por ello poco sugerente.

Puerto Rico (este lunes, 14:30 horas/Cuatro) e Irán serán pruebas para engrasar la maquinaria pero Italia y Serbia, a apenas una semana vista, medirán realmente cómo de candidata puede ser España en este Mundial.