Estados Unidos se salvó por los pelos y casi casi podríamos decir que de regalo de perder su primer partido oficial desde 2006, venciendo en la prórroga a Turquía, pero a la preocupación por las complicaciones pasadas se ha sumado una más: la lesión de Jayson Tatum, quien abandonó el partido cojeando en sus últimos segundos.

En la jugada que resultaría decisiva para el resultado final, Tatum sufrió una torcedura de tobillo que le obligó a marcharse al vestuario con ayuda.

El primer informe médico de la federación estadounidense habla de una torcedura de tobillo con posible esguince y ya se ha informado de un periodo mínimo de baja: 2 partidos. Se perderá el duelo ante Japón que cierra la primera fase y el primer partido de la segunda fase. Tras estos dos encuentros volverá a ser evaluado por lo que no se descarta que se pueda perder algún partido más.

Aunque no se trate de un esguince importante o una lesión grave, un mero esguince de grado medio ya pondría en riesgo la participación de Tatum en el resto del campeonato. Y si lo que hemos visto contra Turquía (y en la preparación contra Australia) sirve de aviso, Estados Unidos va a necesitar toda la ayuda posible para llevarse a casa la Copa del Mundo sin pasar más apuros de la cuenta.

Tatum fue esencial en la victoria contra Turquía. Al final del tiempo regular recibió una falta lanzando de tres y metió dos de sus tiros libres para mandar el partido a la prórroga. Y en la última acción de su equipo subió el contraataque y dio la asistencia a Khris Middleton para que este recibiese la falta intentando una bandeja, justo antes de lesionarse.