Nunca antes en la historia del baloncesto FIBA un MVP de la NBA había jugado el siguiente verano el Mundial o la Copa del Mundo por selecciones. Giannis Antetokounmpo será el primero en hacerlo, en un año en el que las bajas de Estados Unidos pueden hacer que la corona esté, de repente, al alcance del resto.

¿Qué será capaz de hacer la bestia Giannis en su primer torneo internacional a nivel de MVP?

Un perfil físico sin igual

No hay otro jugador parecido a Giannis Antetokounmpo en el mundo, con esa mezcla de físico bestial, talento y control del juego. Después de ganar su primer MVP, no cabe duda de que Giannis está llamado a dominar este torneo.

No estamos acostumbrados a ver jugadores así en torneos FIBA, o al menos no fuera de la selección de Estados Unidos. Para ver un alero que haya dominado físicamente tanto en ataque como en defensa como parece que lo puede hacer Antetokounmpo en este torneo probablemente tengamos que remontarnos al LeBron James que lideró a EEUU en los Juegos Olímpicos de 2012 y 2008. Ahí es nada.

Pero hay cierta parte de incógnita sobre el Anteto que vamos a ver, porque apenas le hemos visto jugar fuera de la NBA. Básicamente la única referencia útil que tenemos de Giannis en el baloncesto FIBA es el FIBA Olympic Qualifying Tournament de 2016. Y aunque su versión actual es bastante superior a aquella, ya dejó unas cuantas señales de lo que nos espera.

 

La fuerza de su primer paso es tal que, aunque el defensor le flote, Giannis consigue casi a voluntad llegar al punto de la pista que le interesa. Con un buen pick and roll o pick and pop la defensa se desmonta. Y, en muchas ocasiones, con un simple aclarado. Si le pones un defensor más bajo, es capaz de postear y superarlo con diferentes recursos. Si le pones un defensor más alto lo más probable es que no sea igual de ágil y rápido que él, y por lo tanto se pueda marchar con movimientos de dribbling y velocidad.

“No he hablado aún con el entrenador, no sé en qué posición voy a jugar”, dijo Giannis hace unas semanas tras confirmar su presencia en la Copa del Mundo. “Pero no me importa. Solo quiero jugar. Juegue de base o juegue de pívot, no me importa. Soy un jugador de baloncesto. Quiero ayudar al equipo como sea”.

Esto se lo habremos leído o escuchado a muchos jugadores a lo largo de la historia. “Me da igual en qué posición jugar con tal de ayudar al equipo”. Pero es que en el caso de Giannis Antetokounmpo, además, es real: perfectamente podría jugar de base como de pívot para Grecia. Puede jugar (y ser efectivo) en la posición que quiera.

Resolviendo el puzzle defensivo

Es un topicazo decir que en la NBA no se defiende, pero sí que es probable que Giannis se pueda encontrar más variantes defensivas en este torneo que en buena parte de la temporada pasada.

Los entrenadores rivales van a tener que ser muy creativos para intentar frenar a Giannis, pero no hay nada descartable. Más allá de la defensa individual con ayudas, seguro que vemos también varios tipos de defensas zonales, defensores altos, defensores bajos, trampas a media pista, caja + 1, etc. Todo con el objetivo de tratar de minimizar a la bestia lo máximo posible.

También cabe la posibilidad de optar por la otra vía: aceptar que Giannis va a hacer sus números sí o sí e intentar estorbar lo máximo posible mientras se anula al resto. Hasta el MVP de la NBA necesita ayuda para ganar un partido. Si no puedes frenar a Anteto, acepta que te va a destrozar pero intenta que sus compañeros no terminen de cavar tu tumba. Quizás así seas capaz de salir con vida del enfrentamiento.

En cuanto a la defensa de la propia selección griega, tener a Antetokounmpo es un lujo que podrán aprovechar de muchas maneras diferentes. No es descartable que veamos a Giannis defendiendo desde escoltas hasta a pívots rivales. Thanasis Skourtopoulos tendrá flexibilidad total para emplearle básicamente en cualquier posición, y seguramente le veamos defendiendo en muchas ocasiones al mejor jugador rival.

Una línea de tres más cercana… para bien y para mal

Aunque el físico de Giannis Antetokounmpo pueda ser muy superior al de la mayoría de sus rivales, las características del baloncesto FIBA pueden normalizar alguno de sus superpoderes, en especial por la reducción de los espacios. El esloveno Luka Doncic resumía bastante bien esta cuestión en unas declaraciones que fueron tomadas fuera de contexto por muchos, pero que explicadas tienen mucho sentido.

“Aquí es más fácil anotar que en Europa, por supuesto”, dijo Doncic sobre su mejora en la anotación en Estados Unidos. “En Europa la cancha es más pequeña y aquí está la regla de 3 segundos defensivos. Creo que aquí es más fácil anotar”.

No podemos minusvalorar lo que dice Doncic: en el baloncesto FIBA la pista es más pequeña y al estar la línea de tres puntos más cerca las defensas se cierran más, dejando menos espacios para que creadores como Antetokounmpo puedan operar.

De la misma manera, una línea de tres más cercana puede contribuir a que el griego, quien cada vez se atreve a lanzar más de lejos en la NBA, decida intentarlo más a menudo. ¿Veremos a Giannis jugándosela más desde la línea de 3 puntos?

La corte del rey. ¿Estará a la altura?

En la plantilla de Grecia hay nombres con experiencia de sobra en las cotas más altas de las competiciones europeas. Nick Calathes, Ioannis Bourousis, Tyler Dorsey, Kostas Papanikolaou, Giorgos Printezis, Kostas Sloukas… son jugadores acostumbrados a competir al más alto nivel. Sin embargo, la Grecia que mejores resultados obtuvo tenía un estilo de juego que puede distar mucho de lo que pongan en práctica con la presencia de Giannis en el torneo.

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La pregunta es: ¿se entregará Grecia al Giannis-Sistema?

La respuesta lógica es que sí, o al menos en buena parte. Quizás no sea de una forma tan entregada como en los Milwaukee Bucks, pero en buena medida sería un desperdicio tener a Giannis en tu plantilla y no aprovecharlo sacando el máximo del que puede ser ahora mismo un jugador top 5 del Mundo. Además, a pesar de su nivel de creación de élite y de haber mejorado mucho en los últimos años en este aspecto, Giannis pierde efectividad e impacto cuando juega sin balón.

Así que podemos esperar ver una versión de los visto en la NBA con algunos toques de la táctica griega que pueda darle Thanasis Skourtopoulos. No sería tampoco descabellado llegar a ver jugar a Giannis de cinco en el apartado defensivo, un aspecto en el que se está pasando por alto el gran impacto que puede tener. En ataque el resto del equipo tendrá que estar acertado desde la línea de tres puntos para poder abrir las defensas para Giannis. Quizás el mayor reto de todos sea intentar cambiar el sistema al que están acostumbrados y conjuntar todas las piezas contando con menos de un mes para ello.

“Cambiaría el MVP por ganar la medalla de oro en China”, dijo Antetokounmpo hace unos días. “Siempre siento algo especial al jugar para el equipo nacional. Cuando empiezas el torneo y escuchas el himno nacional las emociones no pueden describirse. Después de la primera canasta, las primeras jugadas, es una experiencia increíble y cada vez la siento como si fuera la primera vez. El sentimiento de ganar con el equipo nacional es increíble, y como ya he dicho siempre y cuando esté sano como en este verano formaré parte del equipo”