No dejó espacio para la sorpresa el FC Barcelona en el último duelo copero de cuartos de final. Arrolló sin piedad (102-60) al Iberostar Tenerife, que vio como el sueño de la machada apenas le duró un cuarto. Con veinte puntos de diferencia a su favor ya a la media parte (54-34), el favorito no permitió reacción alguna tras la reanudación ante un rival inferior en los aros y desacertado desde el perímetro. Demasiado hándicap como para aspirar a derrocar al Barça, que jugará este sábado la segunda semifinal ante el Valencia Basket.

— Los cinco detalles KIA en Zona del FC Barcelona – Iberostar Tenerife:

1) Plena concentración del Barça

El conjunto de Xavi Pascual pretendió disipar pronto cualquiera esperanza canaria. Que su sueño se esfumase lo antes posible. Y así fue porque tras un primer cuarto de amago, en el segundo el Barça se fue hasta los 32 puntos para dejar su billete a semifinales prácticamente sentenciado a la media parte (54-34). No se vio el cuadro catalán superior de antemano y sí se encargó de demostrarlo, impidiendo a su rival alimentar su esperanza. El Barça fue un rodillo.

2) El rebote, teñido de blaugrana

La batalla en la pintura sólo tuvo un color. El Barça castigó a su rival en ambos lados de la zona (46-29, diferencia en rebote). En la suya propia, impidiendo segundas oportunidades a un Iberostar que, además, prefirió cuidar su transición defensiva a atacar el rebote de ataque. Y en la ajena, porque el que sí se mostró agresivo en la lucha por las capturas ofensivas fue el equipo de Pascual, que sembró el pánico en el aro insular. Hasta 10 rebotes ofensivos al descanso, clave del despegue.

3) La clarividencia de Huertas y Oleson

Huertas con la primera unidad, Oleson con la segunda. Ambos interpretaron a la perfección el ataque del FC Barcelona, que anotó 54 puntos en la primera parte y 102 al final, tope hasta el momento en la presente edición copera. Letales en el pick&roll y acertados de cara al aro, entre ambos (5 asistencias cada uno) llevaron al Barça a una actuación muy eficiente en ataque, letal tanto en tiros de dos (55% con 25/45) como desde la línea de tres puntos (53% con 14/26). En definitiva, fueron los maetros de un Barça que asustó en ataque.

4) Richotti y Blanco, minimizados

Buena parte de las opciones del equipo de Alejandro Martínez pasaban por sus exteriores. La esperanza de que fueran capaces de mantener un acierto constante para llevar al Iberostar Tenerife a ser capaz de dar respuesta a la profundidad de banquillo rival. Saúl Blanco no pudo entrar nunca en el partido, perfectamente defendido, y Nico Richotti lo hizo pero ya tarde, con el partido sentenciado. Ricardo Uriz (12 puntos) plantó oposición al Barça durante la primera mitad, pero estuvo demasiado solo.

5) Asfixia anotadora para el Iberostar Tenerife

Si algo le gusta al bloque insular es practicar un baloncesto dinámico, de ritmo elevado y gran volumen de anotación. Ninguna de las tres cosas pudo llevarlas a cabo en el Martín Carpena. Totalmente ahogado por la contundencia defensiva del Barça (15 asistencias y 13 pérdidas), sin posibilidades de transición y desacertado en el perímetro (7/21 en triples), el Iberostar no pudo nunca mostrar los motivos que le llevaron a disputar la Copa. El Barça simplemente cerró cualquier vía.

— Jugador KIA en Zona: Marcelinho Huertas

Marcelinho HuertasSólo estuvo 18 minutos en pista pero le bastaron para dejar su sello y liderar al equipo blaugrana hacia las semifinales. 13 puntos, 5 asistencias, 4 rebotes y un total de 19 de valoración. Pero, además, la sensación de estar plenamente cómodo sobre la cancha y llevar a su antojo el ritmo del partido. Huertas ha comenzado la Copa del Rey con una actuación que invitar a ser optimistas a los seguidores del Barça. Letal en ataque y clave en la eficiencia ofensiva de su equipo.