El Unicaja de Málaga, anfitrión de la Copa del Rey, ha quedado eliminado (74-79) a las primeras de cambio después de que el CAI Zaragoza completase una sensacional remontada en la segunda mitad del encuentro, liderada por su pareja georgiana, Sanikidze-Shermadini, y por el despertar del croata Damjan Rudez. El conjunto de Joan Plaza llegó al descanso con ventaja (38-31), disfrutó de hasta diez puntos de renta en el tercer cuarto pero se diluyó ante la reacción aragonesa. El CAI jugará este sábado la primera semifinal copera ante el Real Madrid.

— Los cinco detalles KIA del Unicaja de Málaga – CAI Zaragoza:

1) Georgia se deja notar en Málaga

Uno más silencioso, el otro buscando protagonismo. Giorgi Shermadini y Victor Sanikidze resultaron determinantes para el triunfo de su equipo. El primero se fue hasta los 15 puntos, con sólo un fallo en los tiros (7/8), el segundo mostró su mejor versión en la segunda mitad para tirar de su equipo hacia la remontada. Acabó con 12 puntos y 7 rebotes. La pareja interior aragonesa, con sabor georgiano, clave en el Carpena.

2) El rebote de ataque mantuvo a Unicaja

Hasta 20 capturaron los de Plaza. Una fuente eterna de segundas oportunidades que permitió a Unicaja mantenerse en el partido pese a sus problemas en ataque, sobre todo desde el perímetro. Hasta once en la primera mitad, nueve tras la reanudación. Una pesadilla para el CAI durante todo el partido.

3) El instinto letal de Rudez

De menos a más. Calentándose a medida que su equipo más le necesitaba y finiquitando el partido con un triple letal en los últimos dos minutos, que ponía a su equipo con pie y medio en semifinales. El croata, que ha llegado a la Copa en un brillante estado de forma, apareció y volvió a dejar notar su muñeca, su estado de éxtasis desde el triple. 4/4 para terminar con 16 puntos, máximo anotador de su equipo.

4) El factor Kuzminskas… incompleto

El alero lituano cuajó su mejor partido con la camiseta del cuadro malagueño. 18 puntos (8/8 en tiros de campo) en menos de 17 minutos de juego. Sin embargo, vivió los últimos doce desde el banquillo tras haber sido factor clave, junto a Zoran Dragic, en la reacción de Unicaja en el segundo cuarto. ¿Problemas físicos? ¿planteamiento táctico? El factor Kuzminskas levantó a los locales… pero no pudo evitar su derrumbamiento final.

5) Exceso de presión vs liberación

Unicaja fue Dr.Jekyll y Mr.Hyde. Tuvo un primer cuarto discreto, un segundo pletórico y de nuevo cayó en el tercero y cuarto, incapaz de sobreponerse a su rival. La presión de jugar en casa pasó factura a los de Plaza, incómodos y a tirones todo el partido. El CAI, por el contrario, sólo tuvo problemas reales en el segundo período, donde sí se vio superado. Pero encontró su ritmo en la segunda mitad y, con sus armas, se encargó de caminar con firmeza hacia las semifinales, eliminando al anfitrión.

— Jugador KIA en Zona: Victor Sanikidze

Victor Sanikidze (CAI Zaragoza)El factor decisivo del conjunto de José Luis Abós. Cuando peor estaban las cosas, el ala-pívot georgiano sacó a relucir su interminable cuaderno de recursos. Anotando desde fuera, penetrando, reboteando, dando una marcha más al partido y en definitiva rescatando el carácter del CAI Zaragoza. Sus números, 12 puntos y 7 rebotes en 25 minutos de acción, no hacen justicia a su importancia en el partido, esencialmente en el tercer cuarto que marcó la diferencia. El primero en creer, el que cambió el partido.