Fue uno de los grandes protagonistas de la final de la Copa del Rey. Cuando más lo necesitaba un Barça que llegó a caer hasta por 16 puntos apareció para dar la vuelta al encuentro y devolver las opciones a los culés. Anotó 14 puntos en el último cuarto y terminó siendo el MVP de la Copa: Thomas Heurtel.

Al comienzo de la Copa Heurtel tenía por delante un reto casi tan complicado como el de que un anfitrión se llevase el torneo (algo que solo ha pasado en dos ocasiones): repetir el MVP. Solo dos jugadores, rivales en la final (Sergio Llull y Rudy Fernández), sabían lo que es conquistar el MVP en dos Copas del Rey diferentes, pero ninguno de forma consecutiva. Nadie lo había logrado hasta la doble exhibición del francés, la del pasado año en Las Palmas y la conseguida durante el torneo en Madrid.

Heurtel terminaría el torneo con unos promedios de 16,6 puntos y 4,3 asistencias.