Fue una final no acta para cardíacos. La canasta de Tomic y la revisión por la acción de Randolph cerraba unos últimos minutos locos (por no hablar de la canasta de Llull para forzar la prórroga). El Barça terminaría llevándose el título gracias a esos 2 puntos de Tomic con 1.2 en el reloj y si la espera fue tensa en todos los lugares del Wizink center lo fue especialmente en dos: los banquillos de Madrid y Barça.

Así se vivió: