El Juez Único de Competición ha decidido sancionar a Facundo Campazzo y Felipe Reyes tras los insultos que los árbitros de la final de la Copa del Rey recogieron en el acta, según ha informado la periodista Pilar Casado en COPE.

Las sanciones, eso sí, no acarrean suspensión de partidos, y se estipulan en 1000 euros a cada uno de los jugadores por los insultos que profirieron al final el partido: “ladrón, ladrón, ladrón”, por Facu Campazzo, y “es una puta vergüenza, un puto robo”, por Felipe Reyes.