El Real Madrid es el nuevo campeón de la Copa del Rey. El conjunto madrileño derrotó con claridad al Unicaja (68-95) en un partido que dominó de principio a fin y en el que no dio opción a los locales. Carroll con 20 puntos fue el máximo anotador del encuentro.

Pablo Laso abrió el partido con novedades tácticas con respecto a lo mostrado durante la Copa. Tavares se sentó a los 2 minutos con su primera falta personal y dio paso al trabajo de Reyes aunque su principal arma ofensiva en los compases iniciales fue la irrupción de Carroll (10 puntos). Cuando Randolph y Campazzo se enchufaron tiraron por tierra el trabajo de Jaime Fernández. El Madrid se llevó el primer asalto (13-26).

Dario Brizuela revitalizó al Unicaja en el segundo cuarto. Suyo fue el primer triple de los malagueños (tras 8 fallos consecutivos) y suyos fueron 10 puntos para liderar un parcial de 12-0 que bajaba la diferencia de la decena. Pero volvió Campazzo, volvieron los triples del Madrid y Jaime se resentía de sus problemas físicos. El base, único jugador que repartió asistencias en la primera mitad (28-43).

Unicaja salió en la segunda mitad intentando buscar mayor producción de sus jugadores interiores y llegaron los puntos de Thompson y Gerun, pero el Madrid también tenía invitados que no se habían unido a la fiesta. Apareció Tavares en los dos aros y Deck en el poste bajo, todo con la dirección de un Campazzo sobresaliente y que alcanzaba el doble-doble. Demasiado para los locales (42-68).

El último cuarto no dejó lugar a la sorpresa y el equipo blanco siguió sin levantar el pie del acelerador. Casimiro intentó lo imposible colocando a Josh Adams de base durante algunos minutos y probando con Elegar al 5, jugador que no había jugado en todo el torneo. Se encontró con un inspirado Trey Thompkins y un Tavares que jugó los minutos que no estuvo en el campo en la primera mitad (ambos terminaron con 12 puntos). La diferencia terminó siendo de 27 puntos (95-68).

¿Por qué ganó el Real Madrid?

  • Demasiado Facundo Campazzo: Se presagiaba como un duelo en la dirección entre los dos aspirantes a MVP del torneo (Facundo Campazzo y Jaime Fernández) pero el Unicaja se quedó demasiado pronto sin su referente. El argentino volvió a ser el director de orquesta perfecto para la sinfonía diseñada por Pablo Laso y alimentó con asistencias (repartió 13) al resto de sus compañeros.
  • La diferencia triplista: Mientras el Madrid se movía en todo momento por encima del 50% de acierto desde el 6.75 el Unicaja veía como una de sus principales armas se convertía en un lento veneno. Las finales suelen tener sitio para actores secundarios y apareció un Jaycee Carroll con uno de sus mejores partidos de la temporada (20 puntos).
  • Dos ritmos diferentes de juego: cuando la diferencia en el marcador es de 27 puntos se suele mostrar una diferencia apreciable en numerosos factores. El más relevante seguramente fue el de asistencias. Campazzo por sí solo repartió más pases de canasta (13) que todo el Unicaja (11). El Madrid se fue hasta las 25 asistencias.

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