Después de no haber contado con demasiados minutos para Xavi Pascual la temporada pasada, el joven Álex Abrines está entrando más en la rotación este curso (20 minutos por encuentro). Tiempo que está sabiendo administrar para cuajar unos buenos promedios de 7’9 puntos, 1’6 rebotes y 7’8 de valoración. No obstante, es consciente de la dificultad de tener minutos en el conjunto azulgrana, y en la Copa del Rey no pudo disfrutar del tiempo en el parqué que quería. «Cometí un par de errores seguidos en defensa y eso Pascual lo penaliza con el banquillo», ha confesado en una entrevista al portal «En Cancha.com».

En la Copa del Rey también vivió una situación incómoda para cualquier jugador, la del desprecio de la que en su día fue tu casa. Cada vez que el balón pasaba por sus manos, el Martín Carpena y los aficionados del Unicaja de Málaga se hacían notar mediante silbidos. «Entiendo los silbidos, pero al final los únicos que conocemos la historia real somos mis agentes, mis padres, yo y algunos directivos del Unicaja. Pero no voy a hacer nada público«, ha declarado el alero a cerca de esto.

Por último, la pregunta cantada y que el balear ya responde de memoria. La NBA, un objetivo que ha vuelto a confesar queda muy lejano como el de jugar con los Pau Gasol, Rudy Fernández y compañía la próxima Copa del Mundo. Abrines tiene los pies en el suelo y antes de cruzar el Atlántico quiere tener un nombre propio en Europa. No olvidemos que los Oklahoma City Thunder tienen sus derechos.