Oficial: el Baskonia ficha a Nik Stauskas. ¿Por qué le llaman ‘Sauce Castillo’?

El club vitoriano añade dinamita a su juego exterior con la incorporación del escolta canadiense, elegido en primera ronda del Draft en 2014.

Formado en la universidad de Michigan, donde destacó con casi un 45% de acierto en el lanzamiento triple, el nuevo jugador de KIROLBET Baskonia atesora una amplia experiencia en Estados Unidos y fue elegido en el puesto número 8 del draft 2014.

En busca de la estabilidad

Nik Stauskas ha jugado en 5 franquicias diferentes en 5 temporadas en la NBA: Sacramento, Philadelphia, Brooklyn, Portland y Cleveland. Es más: oficialmente también perteneció a Houston e Indiana durante unas horas del pasado trade deadline, aunque no llegase a debutar con estos equipos.

En resumen: un montón de cambios. Stauskas no ha sido el jugador que se esperaba allí, pero tampoco ha tenido la estabilidad necesaria para consolidarse. Los equipos en los que se ha visto estaban en reconstrucción, y cuando parecía que tenía un hueco en la rotación de Portland una lesión de rodilla y el posterior traspaso le sacaron de la misma.

«La mayoría de las veces se trata de darte cuenta de que solo somos piezas de un puzzle, somos activos y los equipos siempre van a estar dispuestos a movernos si eso es lo que les interesa», decía Stauskas hace unas semanas, después de tanto movimiento. «Ellos en realidad no piensan en si va a ser un movimiento bueno o malo para ti. Lo único que les importa es que a ellos les vaya bien al final, como debe ser. No les culpo, pero después de pasar por todo esto, he tenido que aprender que este mundo es así por las malas«. 

Con casi 26 años, Stauskas busca en Baskonia un entorno estable donde asentarse, crecer y, si todo va bien, quién sabe si en un futuro intentar regresar a Estados Unidos o quedarse en Europa como una estrella. Pero, ¿qué busca KIROLBET Baskonia en él?

 

El lanzamiento exterior: su arma y su cruz

¿Qué es lo que más puede condenar a un jugador que llega a un sitio con fama de excelente lanzador exterior? Pues que no le entren los triples. Stauskas salió de Michigan dando la impresión de que podía ser un excelente atacante, pero especialmente castigando desde la línea de tres, donde obtuvo un 44.1% de acierto en sus dos años universitarios.

El problema es que en su paso a la NBA el acierto en el triple se quedó por el camino. En sus dos primeras temporadas no llegó al 33%, y la inconsistencia le condenó. Porque al no ser capaz de meter esos triples las defensas no le respetaban, se cerraban, y se convertía en un elemento negativo. Primero porque su físico no le ayuda a crearse su propio lanzamiento ante los mejores defensores, necesita que su tiro sea respetado para aprovechar los close-outs. Y segundo porque, si ya es de por sí un problema para su equipo en defensa, solo compensándolo en ataque puede tener un sitio y minutos importantes.

Hay algunos motivos para ser optimistas, claro, y en eso basará Baskonia su apuesta por él. Por ejemplo, sus porcentajes de triple en lanzamiento en estático, tirando nada más recibir y sin necesidad de botar, llevan tres años siendo consistentemente buenos y por encima del 40% (40.9, 42.6 y 42.2% las últimas tres temporadas). Es en el lanzamiento tras bote donde ha encontrado su talón de aquiles. Pero en estático puede convertirse automáticamente en uno de los mejores bombarderos de Europa.

 

Para añadir al optimismo, en sus 24 partidos en Cleveland su acierto fue del 43% en triples, y casi del 46% durante todo el año en los considerados lanzamientos abiertos.

Si sus triples entran eso abre el resto de su juego ofensivo. Aunque sus porcentajes cerca del aro son mejorables, tiene recursos para finalizar en la canasta y su lectura de los cortes sin balón es muy buena. Aquí vemos algunas instancias en las que el defensor se pega a él por temor a su lanzamiento, y él lo aprovecha.

 

Dónde mejorar: creación para otros y defensa

La inconsistencia en el lanzamiento fue lo que condenó a Stauskas en el pasado, pero hubo otros aspectos que tampoco ayudaron.

El primero, la defensa. Este ya era conocido: cuando salió de Michigan todos los que le habíamos visto en su periplo universitario sabíamos que la defensa siempre sería su punto débil. A pesar de que siempre el emparejaban con el atacante exterior más flojo, los rivales centraban su ataque en él, y pasaba verdaderos apuros.

Sus brazos no son especialmente largos, su velocidad lateral y coordinación de piernas deja mucho que desear, y aunque ha mejorado en los últimos años especialmente en el aspecto físico y su altura juega en su favor, la defensa sigue siendo un trabajo en progreso.

 

En cuanto a la creación para otros, en estos momentos podríamos decir que se trata de un punto neutro. Ni positivo, ni negativo. Hasta que no le veamos vestido de azulgrana no podremos valorar realmente sus progresos en este área, porque en la NBA su rol ha sido principalmente el de jugar sin balón y ejecutar, no ha tenido apenas responsabilidades creativas. Michigan funcionó muy bien cuando le entregaron las riendas de su ataque en su campaña sophomore, y quizás el cambio a la pista FIBA, con medidas y espacios más parecidos a los de la NCAA, pueda beneficiarle.

Nik Stauskas llega al KIROLBET Baskonia habiendo salido por la puerta de atrás de la NBA. Pero si el talento que tiene cae en las manos adecuadas, puede que en unos meses estemos hablando de un nuevo acierto.