1) Ritmo, fe, creencia, capacidad agonística. Elijan el término que más les guste. La energía mental y física es ilimitada en el corazón y las piernas de Ivanovic desde que lideraba en Buducnost junto con su hermano las cuestas en la carrera continua en pretemporada. No busquen símiles con la cultura popular norteamericana, “Sargento de Hierro “ y otros lugares comunes cinematográficos. Mucho más espartano, mucho más orgulloso. Su dureza mental no se cortará la coleta nunca.

2) Baskonia le dio el balón a Shield y a Shengelia, era lo que quería Barcelona, estuvieron desacertados pero con capacidad de balance defensivo, cada carrera de recuperación valía un título. La defensa toda la fase fue pasando bloqueos directos por arriba y con Diop muy intenso alargando los “shows” (primeras ayudas en el bloqueo directo). Todos a una.

3) En ataque chocaron y sacaron bolas y faltas. Polonara en Otoño parecía que no valía para Leb Plata (no ofenderse, bueno, eso es imposible), en Junio tenía piernas hasta para subir las escaleras en esprint incluso con la final acabada. Las lágrimas del último fartlek.

4) Vildoza y Granger, la pandemia les regaló tiempo, hay triunfadores de un periodo tan oscuro para la humanidad. Tuvieron tranquilidad recuperatoria, fe y valentía para estar. Arriesgaron y ganaron, no se quedaron en la fila de atrás. Vildoza con más fuerza en sus compañeros, sus habilidades líricas encajan más porque las debilidades se esconden. MVP, asombroso.

5) La Quinta falta personal de Mirotic y el no balón en las manos de Heurtel y Kuric. Causa y efecto. Parecía que con el peor partido de Niko Mirotic la duda era si Pesic le mantendría en pista, pero se eliminó ese debate con su ausencia por faltas. Sobre el base francés era evidente que si alguien podía y debía ganar o fallar era él, al que no se le hizo largo el final de temporada, era su momento.

ENTRENADOR:

Dusko Ivanovic para sus jugadores ha sido él mismo pero con tres meses de no verse las caras. Eso ayuda a los millenials. Periodo corto, ha levantado la moral de todos y ha subido los triángulos de ayuda para que todos parecieran que agarraban la misma cuerda y tiraban a la vez. Dusko Ivanovic es una estatua en los aledaños del Buesa, Dusko Ivanovic estaba descontento con la primera parte. Era el que ya había estado allí y el que les convenció de que podían, eso es mucho.

ACB Photo