Un cambio radical a veces es necesario, ya que un paso atrás puede suponer más tarde dar dos hacia adelante. Así es el caso y el pensamiento de Anzejs Pasecniks, un pívot cosecha del año 1995 que alza 2.16 metros y ha fichado este pasado verano por el Herbalife Gran Canaria.

El curso anterior estuvo en dinámica con el primer equipo del VEF Riga, club que le vio crecer. Jugó durante la temporada pasada un total de 51 partidos, destacando los 10 que disputó en Eurocup y el único partido que disputó en Euroliga ante el Estrasburgo francés. Pero no tuvo mucho protagonismo en lo que a minutos se refiere, entre las cuatro competiciones (europeas, liga letona y VTB League) promedió 9:27 minutos y sus números fueron de 3 puntos y 2 rebotes por encuentro.

Y este verano decidió salir por primera vez de su Letonia natal en búsqueda de seguir progresando como jugador. Fichaba por el ‘Granca’ siendo sabedor de que aquí coincidiría con Aíto García-Reneses, un entrenador que pulió y ayudó de forma destacada a su buen amigo Kristaps Porzingis en sus primeros pasos como profesional. Pero fichaba por el filial del conjunto insular. Es decir, pasó en meses de debutar en Euroliga a un equipo de liga EBA.

Es uno de los mayores proyectos a nivel continental en la generación de 1995.

Durante su período de jugador de formación fue de los más determinantes de toda Europa, estuvo en el quinteto ideal del Europeo sub-18 (12.6 puntos y 7.7 rebotes por partido) y en el verano de 2014 fue uno de los interiores más destacados del Europeo sub-20, a pesar de que él solamente tenía 18 años (10.7 puntos, 8.1 rebotes y 1.8 tapones). Ha sido el ‘socio perfecto’ de Kristaps Porzinguis en las categorías inferiores del combinado báltico, y con el VEF Riga ha acostumbrado a conseguir logros individuales en los diferentes torneos que ha disputado. Su primer año como senior fue duro para un jugador acostumbrado a disfrutar de muchos minutos. El poco protagonismo obtenido el curso anterior fue uno de los principales factores por los que decidió emprender esta curiosa aventura.

Llegó al archipiélago canario consciente de todo lo que le esperaba. Llegaba con la etiqueta de ser el ‘jugador franquicia’ del filial del Herbalife Gran Canaria que compite en liga EBA y además tendría sus oportunidades durante el curso de estar presente con el primer equipo. Así fue en la jornada uno de la Liga Endesa, donde debutó jugando ocho minutos, dejando detalles de calidad y mostrando síntomas de su potencial (6 puntos y 2 rebotes). Aíto, por historia, parece el hombre adecuado para hacer mejorar a Anzejs Pasecniks. Y Pasecniks es paciente… porque es consciente de ello.

La paciencia parece la clave para la proyección de un jugador con unas posibilidades inmensas en el mundo de la canasta. Su privilegiada altura y envergadura hacen de Pasecniks un jugador difícil de defender cerca del aro, que defensivamente destaca por ser un intimidador (captura rebotes, hace tapones, cambia tiros, provoca malas decisiones…). Además, puede anotar desde la media distancia y está en un sitio -Gran Canaria- donde se trabaja muy bien con los jóvenes en el apartado táctico y sobre todo técnico del juego. Necesario para tener un hueco en la élite baloncentística.

Su plan de esta temporada está claro. Ayudar al primer equipo en entrenamientos, estar preparado para cuando lleguen sus oportunidades (que con Aíto seguro que llegarán) y aportar agresividad e intensidad defensiva. Y con el filial, que comienza este próximo fin de semana la liga española de baloncesto amateur, ser un líder dentro y fuera de las pistas. Es joven, está progresando, pero ya cuenta con una experiencia que debe aprovechar para también ayudar al resto de sus compañeros.

Puede ser un ‘center’ de garantías para el futuro del Herbalife Gran Canaria. Y con Aíto García-Reneses el futuro pinta a estar asegurado.