No le gustaba el baloncesto, jugaba a fútbol junto a sus amigos pero su altura animaba constantemente a sus seres más cercanos a invitarle a probar suerte el deporte de la canasta, pues tenían la corazonada de que Moussa Diagne podía hacerse un hueco en el difícil y complicado mundo del baloncesto. Ahora promedia 5 puntos y 5 rebotes y viene de hacer un doble-doble (11 puntos, 11 rebotes) ante el Barça. Es, además, el jugador más espectacular Kia de la Liga Endesa hasta el momento.

Abandonó la portería y comenzó a botar la pelota. Su poderío físico fue bien cazado por el entrenador David Sanz, que en una visita a Senegal en 2010 se dio rápidamente cuenta del potencial que tenía un jugador que a sus 16 años ya alcanzaba los 2.11 metros de altura. Le ofreció un lugar de residencia en España, donde tendría la oportunidad de abrirse un hueco en el baloncesto.

Era un tren que Moussa Diagne no podía dejar pasar, pues él proviene de una familia humilde y en su adolescencia cuando dejó los estudios ayudaba a ganar dinero en casa fabricando zapatillas junto a su familia. En 2010 aterrizó en la capital de España para coger un coche que le llevaría hasta Torrejón de Ardoz, donde pasó dos años que le sirvieron -al fin y al cabo- para ser a día de hoy uno de los protagonistas de la Liga Endesa.

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Recordemos su pasado más reciente. Antonio Blázquez, uno de los entrenadores más experimentados en el último lustro en lo que al baloncesto de formación se refiere, fue clave e importante en el paso de Moussa por Torrejón, pues fue con el técnico madrileño con el que Diagne creció constantemente hasta llegar a límites insospechados, alcanzando incluso los 47 de valoración ante un Real Madrid que juntaba en su juego interior a Placide Najidkim y al talentoso Willy Hernangómez. Moussa era el pívot del momento, apuntaba a ser uno de los proyectos más importantes del baloncesto mundial y por ello abandonó Torrejón para afrontar su primer año en categoría senior.

No iría muy lejos. El Baloncesto Fuenlabrada apostó por su intensidad y carácter y la jugada les salió redonda, pues tras una temporada creciendo en la liga Adecco Plata con el Óbila ya comenzó a formar parte del primer equipo fuenlabreño el curso 2013-14. No tuvo demasiados minutos pero la dinámica de entrenamientos sí le ayudó a continuar con su progresión para de la mano de Luis Casimiro terminar de explotar en el presente curso, donde se ha convertido en una de las gratas sorpresas en lo que llevamos de temporada y también en un habitual en el TOP 7 KIA de cada jornada.

Moussa Diagne

“Ofensivamente, un jugador interior madura mucho más tarde. El ejemplo más parecido a él lo puedo ver en Ibaka, que en categorías inferiores era más taponador y reboteador y ahora en la NBA, después de algunos años, es capaz de meter 20 puntos”, declaraba Antonio Blázquez a Daniel Barranquero hace unos meses en este reportaje sobre Moussa Diagne en ACB.com donde descubríamos su pasado y conocíamos sus impresiones.

Está creciendo, insistimos. Y por ello vale la pena expandir el reportaje que sacó ACB sobre Moussa Diagne donde éste, con apenas experiencia en la Liga Endesa, reconocía que su sueño además de ganar títulos con el equipo donde juegue también es jugar algún día para su país, Senegal.

Todo ha cambiado y ha ocurrido muy rápido. De no gustarle el baloncesto a pensar en un futuro cuando abandone las pistas seguir vinculado a este deporte que le está viendo crecer de tal manera que no sería nada de extrañar verle en un futuro muy cercano competir en la NBA. Algo que no sorprende a la persona que le trajo a España después de verle en un campus en su ciudad natal. David Sanz, hace dos años cuando Moussa todavía era junior, lo tenía muy claro y en una entrevista concedida a la Federación Madrileña de Baloncesto apuntaba a que Moussa iba a ser NBA en cuestión de tres años (2015). Pues no iba nada desencaminado, y es que a día de hoy el experimentado portal ‘Draft Express’ sitúa al pívot senegalés de 20 años en la 54 posición del próximo draft de la NBA.

Su futuro es una incógnita, su pasado fue diferente al de un adolescente normal y su presente es espectacular. El Montakit Fuenlabrada y el Fernando Martín lo disfrutan. Moussa Diagne, un ejemplo de carácter, garra e intensidad.

Fotos: ACB y FBM.es