Nació en la capital de España, creció en dos grandes equipos en categorías inferiores de la Comunidad de Madrid como el Olímpico 64 y Real Canoe y se asentó como uno de los mayores proyectos de su generación (1995) en el Real Madrid. Pasó cuatro años magníficos y repletos de éxitos en el conjunto blanco pero en búsqueda de asentarse en la élite decidió poner punto y final a su etapa como madridista para hacerse un nombre a 400 kilómetros de casa, concretamente en Murcia. Hablamos de Alberto Martín, habitual en las categorías inferiores de la selección española de baloncesto y desde la presente temporada jugador del UCAM Murcia.

Su andadura baloncentística comenzó gracias a su hermano mayor Víctor y lo hizo en el Colegio Santa Cristina de Madrid. Alberto tenía apenas seis años y le apasionaba el baloncesto, siendo a pesar de su altura (siempre ha sido un jugador bajito) un jugador desequilibrante a pesar de jugar con jugadores dos años mayores que él. En cuarto de primaria, último año de benjamín, dio su primer paso importante en el mundo de la canasta: cambiaba el Santa Cristina por el Olímpico 64, equipo con el que ganó la liga madrileña y daba el salto al Real Canoe (a los 12 años), donde repetía título y asombraba a los grandes equipos de su entorno.

Finalizado su primer año de cadete Alberto Martín ya estaba en la agenda del Movistar Estudiantes, Montakit Fuenlabrada y Real Madrid. Él no lo dudó ni un instante y cambiaba el Real Canoe por el conjunto blanco, donde alternaría el equipo cadete con el junior de Jorge Sanz, Dani Díez, Julen Olaizola, Willy Hernangómez y compañía. Con jugadores de tal calidad crecería de una forma sorprendente, hasta llegar a ser en uno de los jugadores más desequilibrantes en el paronama nacional de la generación de 1995, lo que le convertiría en un fijo más adelante para jugar el Europeo sub-16 (y conseguir la medalla de bronce) con la selección española.

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«Es un chico normal, es muy difícil que le caiga mal a alguien porque realmente es una persona extraordinaria. Amigo de sus amigos, un tipo sencillo y que gasta el 99% de su tiempo intentando hacer felices a su entorno. Es imposible aburrirse con él», nos apunta desde Estados Unidos su ex-compañero y amigo Javi de la Blanca, quien disfrutó y progresó mucho en lo deportivo al lado de Alberto, quien por cierto tiene ese don que tanto agrada a los entrenadores de «hacer mejores a sus compañeros sin hacer demasiado ruido«.

Alberto es la clase de base que todo entrenador querría tener en su equipo. Técnicamente excelente, su falta de centímetros la compensa con un manejo de balón excepcional y eficacia en el tiro desde la larga distancia. Disfruta jugando con interiores y suele rendir a muy buen nivel en situaciones de dos contra dos o tres contra tres. Además, es un jugador que defensivamente tiene una tremenda actitud, interés en elevar el nivel de intensidad de su equipo. Es pícaro, rápido e inteligente a la hora de recuperar balones.

Siendo junior de segundo año debutó en la élite del baloncesto con el primer equipo del Real Madrid y la pasada temporada, su primera senior, alternó el filial de liga EBA mientras ayudaba diariamente al primer equipo a preparar los partidos. Le vino de perlas trabajar con Pablo Laso, Hugo López, Jota Cuspinera y Paco Redondo en sus dos últimos años y ahora sigue teniendo un tutor excepcional para un futuro próximo como es el gallego Diego Ocampo, quien viene de aprender del ‘maestro’ Aíto García-Reneses. Podríamos considerar que esta es su primera temporada en la Liga Endesa y con un rol de limitado impacto en un nuevo equipo. Está cómodo en Murcia, es consciente de que tanto Raulzinho Neto como Carlos Cabezas deben estar por delante de él en la rotación y su deseo es aprender el máximo de ellos. Nada más.

Alberto Martín Andorra

«El Real Madrid me ha aportado muchísimo, tanto en el ámbito deportivo como en lo personal. Es un club ejemplar, con muchos valores de respeto, deportividad y sobre todo de mucho trabajo. He tenido la suerte de tropezarme allí con muy buenos jugadores que además son excelentes personas, por lo que disfrutaba mucho en cada entrenamiento y en cada partido. Allí se trabaja mucho la técnica individual, he vivido muchas experiencias vestido de blanco que me han servido para madurar como persona», nos cuenta desde Murcia, su nueva casa, un feliz Alberto Martín.

Entre todo lo vivido en el Real Madrid el base de 19 años jamás olvidará lo ocurrido aquel 17 de febrero de 2013 cuando a cuatro minutos del final del Real Madrid – La Bruixa d’Or Manresa Pablo Laso se giró al banquillo y le indicó que iba a salir, para alegría de los más de 7.500 espectadores que acudieron al Palacio de los Deportes a ver ese partido. «Fue un momento increíble con el que creo que sueña todo jugador de baloncesto. Ganábamos por más de treinta puntos y bueno, a mí será algo que no se me olvidará en la vida. Recibí el cariño del Palacio y de los jugadores del primer equipo», recuerda Alberto.

Y tras un año aprendiendo del primer equipo y siendo fundamental para Paco Redondo en el filial de liga EBA tocaba hacer las maletas tras el Europeo sub-20 para iniciar una nueva etapa. Aquello sorprendió, pues muchos apuntaban que saldría cedido hacía un equipo de Adecco Oro que le ayudase a seguir creciendo…

«Es un proyecto a largo plazo que tiene una pinta increíble y además me daban la opción de estudiar. Estudio psicología y lo llevo bastante bien, en parte, gracias a la buena organización que existe en la UCAM», confiesa un ya asentado y contento Alberto Martín.

Martín española

Con la etiqueta de ser el tercer base de un equipo candidato a sorprender a la Liga Endesa y colarse entre los ocho primeros clasificados para competir primero por la Copa del Rey y después estar en Europa la próxima temporada, el base madrileño de 19 años y apenas 1.80 metros de altura tiene muy claros cuáles son sus objetivos deportivas para esta nueva etapa: «Mi gran objetivo y sueño a día de hoy es ser un jugador importante en un futuro próximo para el UCAM Murcia. Me siento muy afortunado de estar ya aquí, trabajando bien con Diego y estoy aprendiendo mucho de mis compañeros esta temporada. A día de hoy podría decir que ‘trabajar y aprender’ son los únicos objetivos que me marco».

Por su cabeza nos asegura no pasar la idea de salir cedido la próxima temporada a la Adecco Oro para disputar minutos porque cree y trabaja para ser importante próximamente en Murcia. La 2014-15 es una temporada especial para él y no solo por estar vinculado a una nueva entidad, sino porque también cerrará una etapa en el próximo Europeo sub-20 donde tiene un claro objetivo: ganar la medalla de oro. «El año pasado nos quedamos a las puertas y conseguimos la de plata, ahora toca la dorada y la generación de 1995 es muy potente, por lo que podemos lograrlo», asegura Martín.

Para aquello todavía quedan muchos partidos y entrenamientos que le ayudarán a coger experiencia en la élite. Tiene 19 años y el futuro del UCAM Murcia está en sus manos, pues no conviene olvidar que Raulzinho Neto lleva varios años llamado a las puertas de la NBA y que Carlos Cabezas, que está rindiendo a un nivel excelente, tiene ya 34 años.

Alberto Martín el madrileño que a 400 kilómetros de su ciudad natal sueña con triunfar en Murcia.

Fotos: ACB Photo y FIBA Europe